jueves, 28 de mayo de 2026

LA ORDEN CONSTANTINIANA DE LA CASA BORBÓN-PARMA.

 Riestra2026.

Con la entrada de hoy iniciamos un recorrido dedicado a las órdenes dinásticas de la Casa de Borbón-Parma, una de las grandes casas de la Europa moderna, heredera de la tradición histórica de los antiguos Ducados de Parma, Piacenza y Lucca.
A lo largo de los siglos, esta familia ha conservado un importante patrimonio histórico, heráldico y caballeresco vinculado a las instituciones honoríficas creadas o asumidas por sus soberanos.

En la actualidad, la Casa de Borbón-Parma continúa administrando determinadas órdenes dinásticas históricas, conferidas por el jefe de la Casa, don Carlos Javier de Borbón-Parma, duque de Parma y Piacenza, a personas distinguidas por méritos civiles, culturales, institucionales, militares o benéficos. Estas distinciones poseen carácter dinástico y honorífico, no estatal, aunque el uso de algunas de ellas quizás pudiera ser autorizado dentro del territorio nacional de  la República Italiana (previa solicitud de parte y de manera individualizada), según las noticias que tenemos, conforme a la legislación vigente y a las disposiciones de la Ley n.º 178 de 1951 sobre condecoraciones no nacionales (Italia).

La concesión de estas órdenes se realiza de manera discrecional y limitada, siguiendo las tradiciones y estatutos propios de cada institución, que habitualmente excluyen solicitudes, candidaturas o autocandidaturas. Más allá de su dimensión protocolaria, estas órdenes representan la continuidad histórica de una tradición caballeresca europea que enlaza memoria dinástica, servicio público y preservación del legado cultural e histórico de Parma y Piacenza.


LA ORDEN CONSTANTINIANA DE SAN JORGE DE LA CASA BORBÓN-PARMA.


La Sagrada Orden Angélica, Imperial y Constantiniana de San Jorge reivindica sus orígenes vinculados a la tradición bizantina de los Comneno y fue transmitida en 1697 por el último representante de dicha línea dinástica, sin herederos directos, a Francisco Farnesio, duque de Parma y Piacenza.

La cesión del Gran Magisterio fue aprobada en 1699 por Leopoldo I de Habsburgo y confirmada ese mismo año por Inocencio XII. En 1700, Francisco Farnesio asumió solemnemente el Gran Magisterio en la Iglesia Magistral de la Steccata de Parma, convertida con aprobación pontificia en sede conventual de la Orden. Posteriormente promulgó los Estatutos de 1705, aprobados por la Santa Sede, que continúan constituyendo la base histórica y normativa de la institución. La bula Militantis Ecclesiae de 1718, promulgada por Clemente XI, confirmó el carácter dinástico de la Orden y vinculó el Gran Magisterio a los descendientes de la familia Farnesio y a los duques de Parma y Piacenza.

Tras la extinción de la línea masculina Farnesio, el Gran Magisterio pasó a Carlos III de España, hijo de Isabel Farnesio y de Felipe V de España. Cuando Carlos accedió al trono de las Dos Sicilias, trasladó el Gran Magisterio a Nápoles, circunstancia que dio lugar posteriormente a una prolongada controversia histórica y dinástica entre la rama napolitana y la parmesana acerca de la titularidad de la Orden. Durante el siglo XVIII, los duques de Parma Felipe y Fernando reivindicaron la continuidad del Gran Magisterio parmesano, aunque sin éxito político. 

En 1816, María Luisa de Austria restauró la tradición constantiniana en Parma y asumió el Gran Magisterio como duquesa de Parma y descendiente de los Farnesio por línea materna. Poco después reorganizó la Orden, nombró nuevos caballeros y estableció una comisión heráldica presidida por el Príncipe de Soragna para regular el acceso a las categorías nobiliarias.

Desde entonces coexistieron las ramas constantinianas de Parma y Nápoles en un contexto de tolerancia mutua derivado de complejas cuestiones jurídicas e históricas. Con el regreso de los Borbones a Parma en 1847, el Gran Magisterio fue asumido por Carlos II de Parma y posteriormente por Carlos III de Parma. Durante el siglo XIX, la Orden de Parma fue concedida a numerosas personalidades europeas, incluidos soberanos y jefes de Estado como el emperador de Austria, el emperador del Brasil, el zar de Rusia, el rey de Prusia y Francisco de Asís de Borbón. Tras la unificación italiana, Roberto I de Parma continuó otorgando la Orden tanto a miembros de la familia ducal como a destacados dignatarios europeos, entre ellos Alberto I de Mónaco y los reyes de Bulgaria Fernando I y Boris III.

Aunque los bienes históricos vinculados a la Orden, incluida la Iglesia Magistral de la Steccata, pasaron a administración estatal tras la unificación italiana, la tradición heráldica y caballeresca permaneció vinculada a la Casa de Borbón-Parma. Durante el siglo XX se consolidó en Parma una administración autónoma del patrimonio constantiniano, respaldada por autoridades civiles y eclesiásticas locales, manteniéndose como una institución estrechamente ligada a la memoria y tradición históricas parmesanas.

En el ámbito honorífico, la República Italiana autorizó el uso de sus veneras como honor no nacional dentro de su territorio, conforme a la Ley n.º 178 de 1951. Asimismo, y en la actualidad, el uso de algunas de las órdenes dinásticas parmesanas, entre las que pensamos se encuentra la que hoy nos ocupa, aún podría ser autorizada en ese país conforme a su actual legislación (previa solicitud del interesado y de manera individualizada), aunque insistimos en la excepcionalidad de sus concesiones. 
El Gran Magisterio, como hemos señalado al inicio de esta entrada, es ejercido por don Carlos Javier de Borbón-Parma, jefe de la Casa de Borbón-Parma, quien concede estas distinciones de forma  muy limitada a personalidades destacadas en los ámbitos cultural, histórico, institucional, militar y benéfico, especialmente vinculadas a la preservación de las tradiciones históricas de Parma y Piacenza.

La Orden comprende tradicionalmente los grados de Caballero de Primera Clase, Caballero de Segunda Clase, Comendador y Gran Cruz. Su insignia o venera consiste en una cruz de oro con los brazos terminados en flor de lis, sobre la cual figura el monograma de Cristo formado por las letras griegas XP . En los extremos de la cruz aparecen las letras IHSV, acrónimo de la expresión latina In Hoc Signo Vinces (“Con este signo vencerás”), mientras que del monograma central penden las letras Alfa (Α) y Omega (Ω), símbolos del principio y del fin aunque en esta ocasión la Omega se encuentra inscrita de manera invertida. 
La insignia pende tradicionalmente de una cinta de color celeste.

Más allá de su dimensión honorífica y caballeresca, la Orden Constantiniana de la Casa Borbón-Parma permanece como testimonio vivo de una tradición histórica que ha atravesado imperios, dinastías y transformaciones políticas durante más de tres siglos. Entre la memoria de Bizancio, el legado de los Farnesio y la continuidad de la esta Casa Ducal, la Orden conserva aún hoy una singular vocación de fidelidad a los ideales de servicio y honor. Como las antiguas insignias que sobreviven al paso de las coronas y de los estados, su cruz constantiniana continúa evocando no solo una herencia dinástica, sino también una idea de continuidad histórica donde tradición, cultura y espíritu caballeresco siguen dialogando con el presente.

Para más información:https://www.borboneparma.it/

Riestra2026.

Publicado por La Mesa de los Notables.


miércoles, 27 de mayo de 2026

PRESENTACIÓN DEL ARCHIVO HISTÓRICO DEL ANTIGUO E ILUSTRE SOLAR DE TEJADA.

 

El próximo viernes 29 de mayo, a las 18:30 horas, tendrá lugar (Dios mediante) en la sede de la Real Asociación de Hidalgos de España, en Madrid, el acto de presentación del Archivo Histórico del Antiguo e Ilustre Solar de Tejada.
Este acto representa la culminación de varios años de trabajo dedicados a la ordenación, catalogación e indexación de los fondos documentales del Solar, una de las corporaciones nobiliarias más antiguas de España, con privilegios documentados desde el siglo XV y una historia ininterrumpida hasta nuestros días.

Intervendrá en el acto don Manuel Pardo de Vera y Díaz, presidente de la Real Asociación de Hidalgos de España, caballero divisero del Solar de Tejada y presidente del comité de expertos para la indexación del Archivo del Solar de Tejada, junto con don Fernando de Herrera Hume, alcalde mayor del Antiguo e Ilustre Solar de Tejada. Intervendrá asimismo el responsable de la indexación del Archivo don Agustín Ponce Figuereo, caballero divisero del Solar de Tejada y magister en Gestión Documental y Administración de Archivos.

El proyecto ha sido desarrollado gracias a la colaboración entre el Solar de Tejada y la Real Asociación de Hidalgos de España, entidad que suscribió en 2023 un convenio de apoyo para la financiación y supervisión técnica de los trabajos de indexación y desarrollo informático del archivo digital.

El Archivo Histórico del Solar de Tejada conserva un valioso conjunto documental integrado por privilegios reales, correspondencia histórica, libros becerros y otros fondos de extraordinario interés para el estudio de la genealogía, la heráldica y la historia nobiliaria española. Parte de esta documentación ha sido tradicionalmente custodiada, por sus archiveros,  en la Casa Cadina del Solar.

Gracias a este ambicioso proyecto de digitalización y catalogación, el contenido de los documentos será accesible para diviseros, investigadores y estudiosos, mediante un buscador especializado que permitirá realizar consultas por distintos campos y criterios documentales, facilitando así la investigación histórica y la conservación del patrimonio documental del Solar.

Más información: https://www.solardetejada.es/



Publicado por La Mesa de los Notables.

martes, 26 de mayo de 2026

NUEVAS EVIDENCIAS GENÉTICAS APUNTAN A UN POSIBLE ORIGEN GALLEGO DE CRISTÓBAL COLÓN.

 Riestra2026.

Según hemos podido leer en la web de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía, en una noticia publicada el pasado 23 de mayo, un reciente estudio arqueogenético vuelve a situar en el centro del debate histórico la posible vinculación gallega de Cristóbal Colón. El trabajo, elaborado por investigadores de la empresa Citogen y de la Universidad Complutense de Madrid, ha sido difundido en formato preprint bajo el título Archaeogenomic and bioinformatic analysis of the Columbus lineage: evidence from the Counts of Gelves.

La investigación ha sido desarrollada por Isabel Navarro-Vera, José Yravedra Sainz de los Terreros y otros especialistas en genética y bioinformática, y se basa en el análisis de restos mortales pertenecientes a descendientes del Almirante enterrados en la localidad sevillana de Gelves. Los resultados obtenidos apuntan hacia la figura del noble gallego del siglo XV Pedro Álvarez de Sotomayor, conocido históricamente como Pedro Madruga, como posible ancestro común de las ramas familiares analizadas.

Imagen de la Real provisión original otorgáda por los Reyes Católico concediendo a Cristobal Colón escudo de armas.

Los autores consideran que esta coincidencia genética constituye una evidencia indirecta de gran interés para la llamada “hipótesis gallega” sobre el origen de Colón, teoría defendida desde hace décadas por diversos investigadores y estudiosos de la genealogía histórica. No obstante, el propio estudio insiste en que las conclusiones deben tomarse con prudencia, ya que el trabajo todavía no ha superado el proceso de revisión científica por pares y no se ha realizado un análisis directo del ADN atribuido al propio Colón.

La noticia ha suscitado un notable interés en ámbitos históricos, genealógicos y divulgativos debido a las implicaciones que podría tener para el debate sobre el verdadero origen de Cristóbal Colón, una cuestión que continúa generando controversia entre investigadores de distintos países. La posibilidad de que nuevas pruebas genéticas relacionen el linaje colombino con la nobleza gallega del siglo XV ha reavivado una hipótesis histórica defendida desde hace décadas y que, periódicamente, vuelve al centro del debate académico y mediático.

  • Artículo publicado en la web de la RAMHG: Aquí.
  • Artículo en MSN: Aquí.
  • preprint en bioRxiv: Aquí.

Publicado por La Mesa de los Notables.


lunes, 25 de mayo de 2026

NUESTRO BLOG PRESENTA SU NUEVA IDENTIDAD VISUAL.

Riestra2026. 

La Mesa de los Notables estrena nueva identidad visual. Concebida a partir de una idea de mi hijo, Alejandro, y ejecutada magistralmente por el artista heráldico Fernando Martínez Larrañaga, esta renovación gráfica no pretende romper totalmente con la estética anterior del blog, sino darle una imagen  más depurada, sólida y coherente con la evolución intelectual del proyecto.

Desde sus inicios, el logo de La Mesa de los Notables ha querido reflejar algunos de los principios que definen su línea editorial: el interés por la tradición europea, la heráldica, la genealogía, la nobiliaria y el legado cultural del humanismo cristiano. El diseño anterior respondía a una etapa más temprana, con un lenguaje visual más sencillo. La nueva composición conserva esos mismos fundamentos, aunque expresados ahora mediante una estética más  compacta y madura.

El elemento central continúa siendo la cruz, integrada esta vez directamente en el monograma LMN. Su presencia no debe entenderse únicamente en clave religiosa ni como un recurso decorativo. Dentro de la tradición heráldica europea, la cruz constituye uno de los símbolos más antiguos y universales. Desde las cruzadas hasta las órdenes militares y caballerescas de la Edad Media, la cruz pasó a representar no solo la fe, sino también ideas como servicio, legitimidad, fidelidad y continuidad histórica.


Además, la cruz ocupa un lugar privilegiado por su extraordinaria variedad formal y simbólica. Las cruces patadas, flordelisadas, de Calatrava, Santiago o San Juan, entre muchas otras, fueron utilizadas por linajes, órdenes y corporaciones para expresar pertenencia, jurisdicción o tradición espiritual. Su permanencia a lo largo de siglos demuestra hasta qué punto ciertos símbolos terminan convirtiéndose en auténticos lenguajes históricos.

En el nuevo logotipo, la cruz funciona como eje compositivo y conceptual. La verticalidad dominante estructura el conjunto y aporta estabilidad visual, mientras que las iniciales LMN se integran formando un monograma de inspiración casi sigilar. La intención del diseño ha sido aproximarse menos al ornamento excesivo y más al carácter institucional que poseen muchos emblemas históricos: imágenes concebidas para ser reconocibles, sobrias y duraderas.

También desaparecen algunos recursos visuales presentes en la identidad anterior. La nueva propuesta apuesta por líneas más limpias, volúmenes más definidos y un equilibrio más contenido entre tipografía y símbolo. No busca recrear artificialmente una estética medievalizante ni caer en cierto romanticismo decorativo tan frecuente en proyectos vinculados al ámbito caballeresco. Aspira, más bien, a transmitir seriedad, continuidad y personalidad propia.

Esta evolución estética responde igualmente a la propia evolución del blog. Con el paso de los años, La Mesa de los Notables se ha consolidado como un espacio dedicado al análisis de estas materias desde una perspectiva rigurosa, histórica y cultural, alejada tanto del folclore superficial como de las simplificaciones ideológicas que con frecuencia rodean estos temas.
La tradición, entendida correctamente, no consiste en una nostalgia inmóvil del pasado, sino en la transmisión consciente de una herencia cultural. La heráldica misma nació con ese propósito. Los blasones, como sabemos, no fueron concebidos como meros adornos estéticos, sino como sistemas visuales de identificación que condensaban linaje, alianzas, memoria familiar y representación jurídica. Con el tiempo, terminaron convirtiéndose en auténticos archivos simbólicos de la historia europea.

En esa línea, hemos querido incorporar también nuestras propias armas en segundo plano, reforzando así la identidad y propiedad intelectual del proyecto. Para ello, al artista heráldico Fernando Martínez Larrañaga ha integrado en la composición el blasón pintado, óleo sobre tabla, para nosotros por el artista ayamontino José María Martín Fernández, cuya interpretación heráldica aporta profundidad histórica y continuidad visual al conjunto.

El resultado final no pretende reinventar la esencia de La Mesa de los Notables, sino expresarla de forma más precisa. Una evolución visual que mantiene intactos los principios que siempre han definido este espacio: el estudio de la tradición histórica europea, la cultura nobiliaria y caballeresca, la genealogía y el humanismo cristiano como parte inseparable de nuestra civilización.

http://martinez-larranaga.es/heraldica.html

Publicado por La Mesa de los Notables.

domingo, 24 de mayo de 2026

LA INFLUENCIA NAVARRA EN LA INDEPENDENCIA DE LOS ESTADOS UNIDOS.

 

Con motivo del 250.º aniversario de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos, la Fundación Mencos, en colaboración con la asociación cultural Héroes de Cavite y el Foro para el Estudio de la Historia Militar de España, impulsará durante el mes de junio dos iniciativas culturales e históricas dedicadas a la participación de Navarra y de España en la guerra contra Inglaterra que contribuyó decisivamente a la emancipación de las Trece Colonias norteamericanas.

La primera de estas actividades se celebrará el próximo 10 de junio en el Nuevo Casino Principal de Pamplona bajo el título “Navarra y la independencia de los Estados Unidos”. La jornada, organizada conjuntamente por la Fundación Mencos, Héroes de Cavite Navarra y el Foro para el Estudio de la Historia Militar de España, consistirá en una mesa redonda en la que participarán el coronel Manuel Sierra Martín, el historiador Carlos Rilova Jericó y el doctor en Historia José María Espinosa de los Monteros, actuando como moderador el escritor José Ignacio Díaz Lucas.

Regimiento de Infantería Navarra en las campañas desarrolladas por España en el valle del Misisipi y la Florida Occidental bajo el mando de Bernardo de Gálvez, una de las figuras militares más relevantes de la contienda. También se abordará la trayectoria de José de Ezpeleta y Galdeano, militar navarro que participó activamente en aquellas operaciones y que más tarde desempeñaría importantes responsabilidades políticas y militares al servicio de la Corona española.

La intervención española en la Guerra de Independencia de los Estados Unidos, iniciada formalmente en 1779 tras la entrada de España en guerra contra Gran Bretaña, resultó fundamental para debilitar la posición británica en Norteamérica. Las campañas dirigidas por Bernardo de Gálvez permitieron la toma de plazas estratégicas como Baton Rouge, Mobile y Pensacola, cerrando a los británicos el control del golfo de México y dificultando el abastecimiento de sus ejércitos. En dichas operaciones participaron unidades españolas procedentes de distintos territorios de la Monarquía, entre ellas el Regimiento Navarra.

La segunda actividad tendrá lugar el 25 de junio en la Real Gran Peña de Madrid y consistirá en la presentación del libro “José de Ezpeleta y el Regimiento Navarra”, obra de Joaquín Ignacio Mencos Arraiza. El volumen constituye la versión divulgativa de la investigación desarrollada por su autor en el Máster en Historia Militar de España y estudia tanto la figura de José de Ezpeleta como la actuación del Regimiento de Infantería Navarra durante la Guerra de Independencia de los Estados Unidos.

La presentación correrá a cargo de Ramón Álvarez de Toledo y Álvarez-Buylla, conde de Santa Olalla y coronel retirado del Ejército, así como de Joaquín Ignacio Mencos Doussinague, marqués de la Real Defensa y presidente de la Fundación Mencos.

Con ambas iniciativas, la Fundación Mencos pretende contribuir a la recuperación y difusión de un episodio relevante, aunque todavía poco conocido por el gran público, de la participación navarra y española en uno de los acontecimientos decisivos de la historia contemporánea: el nacimiento de los Estados Unidos de América y la transformación del equilibrio político internacional a finales del siglo XVIII.

Publicado por La Mesa de los Notables.

sábado, 23 de mayo de 2026

TRES HALCONES PARA TAMERLÁN.

Antonio de Castro y García de Tejada.
Halconero Mayor del Real Gremio de Halconeros del Reino de España.

En la antigua sinagoga de Santa María la Blanca de Toledo y presidido por su excelencia reverendísima el arzobispo primado de Toledo don Francisco Cerro Chaves, se ha presentado la novela Tres halcones para Tamerlán del sacerdote y escritor don Jesús Sánchez Adalid.

La novela está basada en un hecho histórico real: la embajada que el rey Enrique III de Castilla envió en el año 1403 a la lejana y mágica ciudad de Samarkanda con objeto de llegar a un acuerdo con el gran conquistador Tamerlán y comprometerlo en la lucha contra el sultán turco otomano Bayaceto, que amenazaba con expandir su imperio habiendo impuesto su poder, sometiendo los territorios de la actual Serbia tras la batalla de Kosovo (1389), presionando hacia Bulgaria y Hungría incluso rodeando a Constantinopla.

El punto crítico de este avance fue la batalla de Nicópolis (1396) donde Bayaceto derrotó un ejército de coalición entre caballeros franceses, húngaros, borgoñones y otros cruzados que intentaron detener a Bayaceto y que fueron derrotados por el sultán otomano. Aquella derrota tuvo un enorme impacto psicológico en Europa. Llegando la noticia a España Enrique III en un audaz gesto, envió la mencionada embajada para intentar concertar un acuerdo con el gran enemigo de Bayaceto en Asia, Tamerlán, quien se había proclamado heredero testimonial del gran Gengis Khan y que de forma brutal había impuesto el dominio del pueblo mongol en el Asia Central.

Sánchez Adalid recrea y novela la historia de forma magistral, basándose en uno de los regalos que el madrileño Ruy González de Clavijo llevó consigo en nombre del monarca castellano a Tamerlán, apodado El Rayo, tres halcones adiestrados para la práctica de la cetrería. No cabe la menor dudad de que esta gran aventura castellana emula -cuando no supera histórica y literariamente- las gestas del conocido aventurero veneciano Marco Polo. Esta fascinante aventura diplomática en la que la corta comitiva castellana tuvo que hacer casi quince mil kilómetros empleó más de un año en llegar a Samarkanda. Viajaron en galeras, caballos, mulas y caravanas. Cruzaron montañas, estepas y desiertos atravesando territorios devastados por la guerra, y todo ello manteniendo vivos esos tres preciados y preciosos halcones, joyas de la diplomacia castellana que llegaron a la corte timúrida en la que los halcones eran regalos muy apreciados, como lo eran en la corte castellana.


Por este motivo y para realzar el acto el señor arzobispo primado invitó al Real Gremio de Halconeros, quienes acudimos acompañados por nuestro grupo de honores y banda de música que asistieron revestidos con sus uniformes ceremoniales recreados en los originales gracias a la descripción que de tales uniformes realizó el cronista Fernández de Oviedo en su obra Libro de la Cámara Real del príncipe don Juan (1548), un importante tratado sobre el funcionamiento interno de la corte del hijo varón de los Reyes Católicos.

Doña Eva Alonso Zazo secretaria del señor arzobispo organizó impecablemente nuestra visita y tras el acto de presentación se ofreció un vino español donde pudimos departir y compartir inquietudes y proyectos con el propio señor arzobispo, su excelencia el embajador de la República de Uzbekistan don Farrukh Tursunov, así como con doña Inés Cañizares Pacheco vicealcaldesa del ayuntamiento de la Imperial Ciudad de Toledo. Los halcones ataviados con sus mejores galas atrajeron la atención de vecinos y turistas de la ciudad y fueron recibidos puestos en pie por todos los invitados al acto de presentación de esta magnífica novela basada en unos hechos reales que hoy como ayer asombraron al mundo.

Para ver el reportaje en YouTube: aquí.

Antonio de Castro y García de Tejada.

Publicado por La Mesa de los Notables.


viernes, 22 de mayo de 2026

LA REAL CONGREGACIÓN DE NTRA. SRA. DE LAS BATALLAS Y DE COVADONGA: HISTORIA, DEVOCIÓN Y MEMORIA ASTURIANA EN MADRID.

 Pilar de Vicente.

El pasado 20 de mayo, el Real Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias se reunió en la emblemática iglesia de San Jerónimo el Real de Madrid para celebrar una solemne misa en homenaje a la "Santina". Este acto no es un evento aislado, sino la continuación de una tradición secular protagonizada por la Real Congregación de Nuestra Señora de las Batallas y de Covadonga, una institución que, durante casi tres siglos, ha servido como epicentro de la identidad asturiana en la Villa y Corte.

La historia de la capital no se entiende sin el poso de las comunidades que, desde todos los rincones de España, llegaron para dejar su impronta, destacando entre ellas esta congregación por su longevidad, prestigio y su papel fundamental en la preservación de la memoria astur en Madrid.

Orígenes y el Vínculo con la Corona.

Aunque existía una devoción previa a la llamada "Virgen del Destierro" en el siglo XV, la Congregación actual tiene su raíz en los años 1742 y 1743. Fue impulsada por José Avello Castrillón y un grupo de asturianos residentes en Madrid que deseaban mantener viva la devoción a su patrona, la "Santina". 

Desde su nacimiento, la institución gozó de un respaldo excepcional: la Corona española. Por Real Orden de Felipe V en 1740, los Reyes de España fueron declarados Hermanos Mayores perpetuos. Este vínculo se mantuvo a lo largo de los siglos, con las firmas de monarcas como Carlos III, Fernando VII, Isabel o Alfonso XII en sus libros de registro, reforzando el carácter "Real" de la institución. 



Mucho más que una asociación religiosa.

Si bien su fin primordial era el culto, la Real Congregación funcionó durante siglos como una verdadera red de protección social para los asturianos que emigraban a Madrid. Sus Constituciones de 1744 establecían labores que hoy consideraríamos de asistencia social moderna: 

  • Asistencia a enfermos y presos: Los diputados de la junta visitaban a paisanos en hospitales y cárceles para ofrecerles consuelo y ayuda legal. 
  • Protección a la juventud: Se gestionaba la formación y colocación laboral de niños y jóvenes asturianos de ambos sexos para evitar su desamparo. 
  • Fomento de la educación: La Congregación envió ayudas económicas para escuelas en Asturias y protegió activamente a la Universidad de Oviedo. 
  • Socorro en catástrofes: Tras el devastador incendio del Santuario de Covadonga en 1777, la Congregación en Madrid, bajo la gestión del Conde de Campomanes, fue clave en la reconstrucción y en las gestiones ante Roma. 

Lo que hacía única a esta hermandad era su composición transversal. En sus juntas se sentaban grandes figuras de la Ilustración y la política, como el propio Campomanes o Jovellanos, junto a los humildes pero icónicos aguadores asturianos de Madrid. Los libros de admisión recogen firmas de nobles y militares junto a las rúbricas toscas de mozos de cuerda y sirvientes que buscaban en la Virgen de Covadonga un amparo en la gran ciudad. 

La institución ha sobrevivido a incendios, guerras y revoluciones que dispersaron parte de su patrimonio artístico. Tras la Guerra de la Independencia y diversas crisis en el siglo XIX, la Congregación sufrió periodos de decadencia, trasladando su sede por diversas iglesias madrileñas como San Luis o el Carmen. 

En la actualidad, la Real Congregación mantiene viva la llama de la fe asturiana. Su actividad central hoy se enfoca en la vertiente religiosa, especialmente con la organización de las solemnes misas en honor a la Santina cada mes de mayo, recordándonos que, tras tres siglos, el corazón de Asturias sigue latiendo con fuerza en Madrid. 

Pilar de Vicente.

Publicado por La Mesa de los Notables.