martes, 30 de junio de 2026

EL PALACIO DE LOS BARONES DE VALDEOLIVOS. UNA JOYA DE LA ARQUITECTURA ARAGONESA RENACE COMO MUSEO.

 Pilar de Vicente.

El patrimonio civil de Aragón está de enhorabuena. El Departamento de Presidencia, Justicia, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón ha concluido las ambiciosas intervenciones de restauración y puesta en valor del Palacio de los Barones de Valdeolivos, residencia de la familia Ric, ubicado en la localidad de Fonz (Huesca).

Este monumento, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 2022, se prepara para abrir sus puertas al público bajo el concepto de casa-museo, permitiendo a los visitantes sumergirse en la historia de la familia Ric desde el siglo XVIII.

Con una inversión total de más de 1,7 millones de euros procedentes de Fondos europeos PRTR (Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia), a través del programa de Mejora de la Competitividad y Dinamización del Patrimonio Histórico con Uso Turístico. El Gobierno de Aragón es propietario del 100% del palacio y sus históricos jardines.


Las dos grandes líneas de intervención.

Para asegurar el futuro del edificio sin restarle un ápice de su valor histórico, los trabajos se dividieron en dos grandes ejes:

1. Consolidación estructural y restauración integral.
Dada la avanzada situación de deterioro en la que se encontraba el inmueble, se priorizó garantizar su estabilidad a largo plazo:
Refuerzo de forjados: Se retiraron elementos en mal estado y se reforzó el techo de la planta noble mediante estructuras metálicas desde la planta bajo cubierta.
Respeto histórico: La reconstrucción de estructuras se realizó respetando escrupulosamente la geometría original del edificio.
Sostenibilidad: Se integraron instalaciones bajo criterios de eficiencia energética para optimizar el consumo futuro.

2. Accesibilidad universal:
Para convertir el palacio en un espacio visitable, pero sin dañar las estancias de mayor valor artístico, se han introducido mejoras de accesibilidad:
Adecuación de los recorridos interiores para crear itinerarios accesibles dentro del palacio, adaptando la distribución de los espacios históricos para facilitar la circulación de visitantes con movilidad reducida.
Eliminación o reducción de barreras arquitectónicas, mediante intervenciones de albañilería y acondicionamiento interior compatibles con la protección patrimonial del edificio.
Instalación de nuevas infraestructuras y servicios necesarios para la apertura al público, lo que habitualmente incluye sistemas de acceso adaptados y mejoras en la seguridad y evacuación.
Adaptación del inmueble para uso museístico, siguiendo criterios actuales de accesibilidad para espacios culturales y turísticos financiados con fondos europeos.

El objetivo final de esta gran obra es convertir el Palacio de Valdeolivos en un motor cultural y turístico de referencia para Fonz y la comarca, destacando sus rasgos característicos como exponente de la arquitectura civil aragonesa, sirviendo como motor para mejorar el futuro turístico y cultural del Cinca Medio.

El Gobierno de Aragón ya planifica las siguientes fases para recuperar el esplendor total del palacio: la restauración de las valiosas pinturas de la planta noble, la recuperación del conjunto de bienes muebles (muebles y objetos de época) y la adecuación de la entreplanta como zona de almacenamiento.

Pronto, este exponente de la arquitectura civil aragonesa dejará de ser un gigante dormido para convertirse en un recurso cultural y turístico de referencia en el municipio.

 Pilar de Vicente.

Publicado por La Mesa de los Notables.

lunes, 29 de junio de 2026

LA NOBLEZA DE ASTURIAS EN EL CAPÍTULO DE LA ORDEN DE MALTA EN TOLEDO.

Pilar de Vicente. 

La historia viva y las tradiciones seculares volvieron a darse cita en uno de los escenarios más singulares de España. La ciudad de Toledo fue la elegida para albergar el Capítulo de San Juan Bautista de la Soberana Orden de Malta, celebrado el pasado sábado 27 de junio de este año 2026.
El marco de la solemne celebración fue la emblemática Iglesia de los Jesuitas (Iglesia de San Ildefonso), situada en la histórica plaza del Padre Juan de Mariana. Este imponente templo barroco acogió una ceremonia cargada de simbolismo y solemnidad litúrgica, durante la cual se procedió a la tradicional bendición e imposición de hábitos a los nueve caballeros, y de  los lazos corporativos a las  tres damas incorporadas a la Orden.

El acto contó con la presencia de un gran número de corporaciones nobiliarias y órdenes de caballería que quisieron acompañar a los neófitos en este día tan señalado para ellos. Por parte del Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias asistió la Ilma. Sra. D.ª Pilar María de Vicente y Trapiello.
La Santa Misa estuvo presidida por el Excmo. y Rvdmo. D. Francisco Cerro Chaves, arzobispo de Toledo y Primado de España, lo que subrayó la relevancia religiosa e institucional de este Capítulo.

Ilmo. Sr. D. José Ramón Benítez y Garrido, caballero de la Orden de Malta con la Ilma. Sra. Dña. Pilar María de Vicente y Trapiello, responsable de las relaciones institucionales del cuerpo nobiliario asturiano.


Un escenario con más de tres siglos de historia.
La Iglesia de los Jesuitas, erigida sobre la casa natal de San Ildefonso, patrón de Toledo, comenzó su andadura con el establecimiento de la Compañía de Jesús en la ciudad en 1558. Financiado en gran parte gracias a las donaciones de Pedro y Estefanía Manrique, el templo fue consagrado en 1718 y completado en 1765, poco antes de la expulsión de la orden en 1767. Tras un breve regreso en el siglo XX, la residencia cerró definitivamente en 2011, convirtiéndose el templo en santuario diocesano.

Desde el punto de vista arquitectónico, la iglesia constituye un magnífico ejemplo del arte barroco inspirado en la iglesia del Gesù de Roma. El templo destaca por su nave única, flanqueada por capillas comunicadas entre sí, una imponente cúpula sobre el crucero y un altar mayor concebido para realzar la eucaristía. Con una fachada diseñada por Francisco Bautista, retablos barrocos que narran la historia de la Compañía de Jesús, obras de Germán López Mejía y trampantojos de los hermanos Velázquez, el conjunto constituye un auténtico museo de arte sacro. Asimismo, sus torres gemelas, de más de cincuenta metros de altura, ofrecen una vista privilegiada de la ciudad histórica y de la Catedral.

Una de las instituciones más antiguas de la Cristiandad.
Fundada en el siglo XI en Jerusalén, la Soberana y Militar Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta es una orden religiosa laical de la Iglesia católica y un sujeto de derecho internacional. Fiel a su misión secular de servicio a las personas vulnerables y a los enfermos, desarrolla proyectos médicos, sociales y humanitarios en 130 países.

La misión de la Soberana Orden de Malta se resume en su célebre lema, Tuitio Fidei et Obsequium Pauperum: la defensa y el testimonio de la fe, junto con la asistencia a los enfermos y a los más necesitados.

Broche de oro en la Venta de Aires.
Tras la conclusión de los actos religiosos, la jornada dio paso a un encuentro de carácter institucional y fraternal. Los miembros de la Asamblea Española, junto con sus familiares, autoridades e invitados, se trasladaron al emblemático restaurante Venta de Aires.

Establecimiento fundado en 1891 y considerado el único restaurante centenario de Castilla-La Mancha, este histórico establecimiento toledano constituyó el marco perfecto para culminar una jornada en la que el pasado, el presente y el futuro de la Orden de Malta volvieron a encontrarse.

Más información en: https://www.ordendemalta.es/

Pilar de Vicente.

Publicado por La Mesa de los Notables.

domingo, 28 de junio de 2026

ACTO DE AFIRMACIÓN EN CONMEMORACIÓN DE LOS HECHOS ACAECIDOS EN MADRID EL 7 DE JULIO DE 1822, ORGANIZADO POR LA SOCIEDAD FILANTRÓPICA DE MILICIANOS NACIONALES VETERANOS.

 

Un año más, la Sociedad Filantrópica de Milicianos Nacionales Veteranos organizará, en colaboración con la Junta Municipal del madrileño Distrito Centro, un acto de Afirmación Constitucional en conmemoración de la Jornada del 7 de Julio de 1822 en el que la Milicia Nacional consiguió parar un golpe contra la legislación vigente. El mismo se desarrollará a las 19.30 horas del próximo día 7 de julio de 2026 en la confluencia de la Calle 7 de Julio con la Plaza Mayor. Durante el acto se ofrecerá una corona de laurel en homenaje a los miembros de la Milicia Nacional que combatieron en esa fecha en favor de la Constitución.

La Sociedad Filantrópica de Milicianos Nacionales Veteranos, Medalla de Plata de la Comunidad de Madrid y declarada de Utilidad Pública desde el año 2009, se fundó en 1839 y formaron parte de ella personajes tan prominentes como Palafox, Espartero o Evaristo San Miguel. En la actualidad, junto a la custodia del Cementerio de la Florida, donde reposan los restos de los Héroes del Tres de Mayo, se dedican al estudio y promoción de la Historia Política del siglo XIX de nuestro país como instrumento para fortalecer el estado de derecho, la ordenada expresión de las ideas legitimas y la garantía a las minorías respetuosas con el ordenamiento consensuado.

Publicado por La Mesa de los Notables.

sábado, 27 de junio de 2026

EL LINAJE DEL CONDE DON VELA: UNA RECONSTRUCCIÓN MONUMENTAL DE TRECE SIGLOS DE HISTORIA FAMILIAR.

Novedad bibliográfica. 

La publicación de El Linaje del Conde Don Vela, del historiador y académico Dr. Francisco Acedo Fernández, constituye uno de los acontecimientos más relevantes de los últimos años en el ámbito de la genealogía histórica peninsular. Fruto de más de treinta años de investigación, esta obra, publicada en dos tomos por The Golden Pelican Group, ofrece una reconstrucción sistemática de uno de los linajes más extensos e influyentes de la historia de España.

A través de 54 líneas genealógicas, el autor sigue la evolución de la descendencia del conde Don Vela desde la Alta Edad Media hasta nuestros días, permitiendo al lector recorrer más de trece siglos de historia familiar. El resultado es un extraordinario mosaico humano en el que miles de personas, pertenecientes a contextos sociales, políticos y culturales muy diversos, se insertan en los grandes procesos históricos de la Península Ibérica y del continente americano.

Las dinastías reales de la España medieval.

El primer tomo se centra en el estudio del tronco familiar de Vela Jiménez y de las grandes dinastías reales hispánicas. A través de quince líneas genealógicas se reconstruyen sistemáticamente las ramas de las dinastías Íñiga y Jimena, reyes de Pamplona, Nájera, Navarra, Aragón, León, Castilla y Galicia.

Uno de los principales logros de esta investigación es la reconstrucción integral de todas las ramas de la Dinastía Jimena, abordadas conjuntamente por primera vez en un estudio de conjunto. La obra permite comprender las complejas relaciones familiares existentes entre los distintos reinos peninsulares y ofrece una visión renovada de la formación de las monarquías medievales hispánicas.

Especial interés reviste asimismo la reconstrucción de los ascendientes del Cid Campeador y de doña Jimena. Tras un exhaustivo análisis crítico de la documentación y de la historiografía precedente, el autor propone una genealogía que podría considerarse definitiva a la luz de las fuentes actualmente disponibles.

Entre las conclusiones más sorprendentes del estudio destaca, según el estudio realizado por el autor, la demostración documental de que el profeta Mahoma figura entre los antepasados de los reyes de Pamplona y, por extensión, de numerosas familias reales europeas y linajes nobiliarios contemporáneos. Igualmente novedosa resultaría la demostración de que Carlomagno y los propios monarcas pamploneses terminaron integrándose en la ascendencia de diversas dinastías musulmanas andalusíes, revelando la extraordinaria interconexión genealógica existente entre las élites cristianas y musulmanas medievales.


Los Vela de Ávila: una familia reconstruida por primera vez.

El segundo tomo está dedicado a la Casa de Vela de Ávila, descendiente de Fernán Núñez, repoblador de la ciudad en tiempos de Raimundo de Borgoña. Aunque diversas ramas de esta familia habían sido estudiadas fragmentariamente por algunos genealogistas, nunca hasta ahora se había llevado a cabo una reconstrucción integral y sistemática del conjunto del linaje.

El estudio sigue la evolución de estas ramas desde el siglo XI hasta el siglo XX, mostrando enormes diferencias sociales y económicas entre ellas, así como su progresiva dispersión geográfica por distintas regiones españolas y posteriormente por América.

Entre las familias estudiadas se encuentran la línea primogénita de los Vela de Ávila, hoy representada por los Fitz-James Stuart, duques de Peñaranda y de Berwick; los condes de Castrillo; los condes de Perelada; los duques de Fernán Núñez y de Montellano; los marqueses de Valparaíso; los duques de Tarancón; los marqueses del Prado en Nápoles; los marqueses de Salvatierra de Peralta; los marqueses de Coquilla; los marqueses de Escalona y de Casa Fuerte; los duques de Bivona; los marqueses de Mirabal; los marqueses de Casa Dávila; los marqueses de Guadalcázar; los condes de Campo Alange; los marqueses pontificios de Pacheco y los marqueses de Marchelina, así como numerosas familias de España y América descendientes de este extenso tronco familiar.

Blasco Núñez Vela, Santa Teresa y las ramas americanas.

La figura de Blasco Núñez Vela, primer virrey del Perú, ocupa un lugar central en esta segunda parte. El autor reconstruye la genealogía de sus parientes más cercanos y de numerosas ramas colaterales, muchas de las cuales se trasladaron al continente americano acompañando al virrey.

Algunas de estas ramas acabarían entroncando con las casas imperiales de los incas y de los mexicas, incorporando a la descendencia de Huayna Cápac y de Moctezuma II al extenso árbol genealógico de los Vela.

Otro de los aspectos más destacados de la obra es la reconstrucción sistemática de la familia de Santa Teresa de Jesús, probablemente la figura más universal surgida de este linaje. La genealogía de la santa abulense es estudiada tanto en España como en América, ordenando y clarificando una tradición genealógica que hasta ahora se presentaba dispersa y, en ocasiones, contradictoria.

Genealogía, limpieza de sangre y crítica documental.

La obra no se limita a enumerar generaciones y parentescos. Uno de sus mayores intereses reside en el análisis crítico de determinadas tradiciones familiares y de las falsificaciones documentales surgidas durante la Edad Moderna.

Movidos por la necesidad de demostrar limpieza de sangre, algunos descendientes alteraron o reinterpretaron documentos para ocultar ascendencias judeoconversas. El estudio examina críticamente estos procesos, desmontando determinadas construcciones genealógicas elaboradas en siglos posteriores y proponiendo nuevas interpretaciones basadas en la documentación histórica.

Una obra de referencia.

Más allá del interés puramente genealógico, El Linaje del Conde Don Vela constituye una profunda reflexión sobre la Historia de Familia como disciplina historiográfica. La obra demuestra que la extraordinaria riqueza documental conservada en España y Portugal permite reconstruir, con pleno rigor científico, genealogías de más de un milenio de duración.

Nos encontramos, en definitiva, ante una obra llamada a convertirse en referencia imprescindible para genealogistas, heraldistas, historiadores y todos aquellos interesados en la historia de las familias, de las élites y de las sociedades de la Península Ibérica y del mundo hispánico.

Las 54 líneas genealógicas de El Linaje del Conde Don Vela.

Tomo I.
1. La descendencia primogénita de Eneco: los reyes de Pamplona de la Dinastía Íñiga.
2. La descendencia de García Jiménez: los reyes de Pamplona y Nájera de la Dinastía Jimena.
3. La descendencia de Ramiro I: los Jimenos reyes de Aragón.
4. La descendencia de García Sánchez III: los Jimenos reyes de Pamplona y Navarra.
5. La descendencia de Fernando I: los Jimenos reyes de León, Castilla y Galicia.
6. La descendencia primogénita de Vela Jiménez: los condes de Álava.
7. La descendencia de Íñigo Vélaz: los Vela del Romanz del Infant García.
8. La descendencia de Jimeno Vélaz: el origen de los Dávila.
9. La descendencia de Jimena Vélaz: la familia materna de doña Jimena.
10. La descendencia de Nuño Vélaz: los condes de Cea.
11. La descendencia de Froiliuba Bermúdez: la familia del Cid.
12. La descendencia del conde Vela Bermúdez: los condes de Sarria.
13. La descendencia de Bermudo Ovéquiz: los Ponce de León.
14. La descendencia de Oneca Vélaz: los condes de Portucale (I).
15. La descendencia de Muniadona Díaz: los condes de Portucale (II).

Tomo II.
16. La descendencia de Fernán Núñez, la línea primogénita de los Vela de Ávila, señores de Tabladillo, marqueses de Sofraga, duques de la Roca, de Peñaranda y de Berwick.
17. La descendencia de Serapio del Alcázar y Vera de Aragón, VII marqués de Peñafuerte.
18. La descendencia de Gabriela del Alcázar y Vera de Aragón, VII duquesa de Sotomayor.
19. La descendencia de María Manuela Vera de Aragón y Nin de Zatrillas, V marquesa de Peñafuerte: los marqueses de Bacares, condes de la Puebla del Maestre.
20. La descendencia de María de Acuña Vela: los condes de Castrillo.
21. La descendencia de María Vela Núñez: los condes de Perelada, grandes de España; los marqueses de Gramosa, grandes de España, y los marqueses de Albaserrada.
22. La descendencia de Clara María Vela Maldonado y Bullón: los duques de Fernán Núñez y de Montellano.
23. La descendencia de Francisco Blázquez Vela Núñez: los señores de Guillamas y de Zorita.
24. La descendencia de Juan Blázquez Vela Núñez.
25. La descendencia de Luis Vela Núñez.
26. La descendencia de Juan Velázquez Vela Núñez, I señor de Tabladillo.
27. La descendencia de Pedro Vela.
28. La descendencia de Juan Vela Sánchez de Ágreda.
29. La descendencia de Manuel Vela Tirado.
30. La descendencia de Magdalena Vela Matute: los marqueses de Valparaíso y los duques de Tarancón.
31. La descendencia de Diego Vela: los marqueses del Prado en Nápoles y los marqueses de Salvatierra de Peralta.
32. La descendencia de María Josefa Medina y Vela.
33. La descendencia de Fernán Núñez Vela.
34. La descendencia de Alonso Núñez Dávila: los Henao.
35. La descendencia de Juana Blázquez Vela: los Guillamas.
36. La descendencia de Francisco de Guillamas y San Pedro: los antiguos señores de Zorita.
37. La descendencia de Alonso Blázquez Guillamas.
38. La descendencia de Pedro de Guillamas.
39. La descendencia de Gil García Núñez.
40. La descendencia de Fernán Núñez Blázquez: los señores de Manzanero y Velayos, marqueses de Coquilla.
41. La descendencia de Isabel Vázquez Coronado: los marqueses de Escalona y Casa Fuerte.
42. La descendencia de María del Carmen de Acuña y de Witte, IX marquesa de Casa Fuerte: los duques de Bivona.
43. La descendencia de Juan Blázquez Dávila de Cordovilla: la familia de Santa Teresa.
44. La descendencia de Agustín de Ahumada.
45. La descendencia de Bartolina Vargas Rivilla.
46. La descendencia de Pedro Nolasco Vargas Rivilla.
47. La descendencia de Miguel Vargas Rivilla.
48. La descendencia de María de Ahumada.
49. La descendencia de Teresa de Cepeda y Alcalde de Baeza: los condes pontificios de Cepeda, condes de Santa Teresa.
50. La descendencia de José de Cepeda y de Torres Montes: los marqueses de Guadalcázar, grandes de España, y los condes de Campo Alange.
51. La descendencia de Luisa Javiera de Salamanca y Negrete: los marqueses pontificios de Pacheco.
52. La descendencia de Ana de Cepeda y Ortiz de Abreu: los marqueses de Marchelina.
53. La descendencia de Fernán Blázquez Dávila: los marqueses de Mirabal.
54. La descendencia de Juan Sancho Dávila: los marqueses de Casa Dávila.

Publicado por La Mesa de los Notables.

viernes, 26 de junio de 2026

CIEN AÑOS DE LA ORDEN DEL MÉRITO CIVIL. ARTÍCULO DE DON FERNANDO GARCÍA-MERCADAL.

 

Con la entrada de hoy de nuestro blog deseamos hacernos eco del artículo publicado el pasado día 25 en La Tercera de ABC, la más prestigiosa tribuna de opinión de la prensa española, con motivo del centenario de la Orden del Mérito Civil. El texto, obra de don Fernando García-Mercadal, director de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía, ofrece una valiosa reflexión sobre la historia y significado de esta distinguida condecoración.


CIEN AÑOS DE LA ORDEN DEL MÉRITO CIVIL.

La efeméride constituye una ocasión oportuna para llamar la atención sobre una importante anomalía en su gestión: no existe acceso público a la identidad de los galardonados.

Fernando García-Mercadal
24/06/2026.

Hace hoy cien años que el Rey Alfonso XIII rubricó el real decreto por el que se creaba la Orden del Mérito Civil, destinada a reconocer los méritos «de carácter general de los ciudadanos y funcionarios que aportan al servicio del Estado de un modo relevante sus esfuerzos, iniciativas y constancias». Con esta disposición nacía al mundo del Derecho una de las principales condecoraciones civiles españolas, considerada la cuarta más relevante, si atendemos a criterios de antigüedad y prestigio, tras la Insigne Orden del Toisón de Oro (1430) y las Reales Órdenes de Carlos III (1771) e Isabel la Católica (1815). Conviene destacar que estas cuatro órdenes comparten una característica singular: premian trayectorias y merecimientos no específicos y Su Majestad el Rey ostenta la dignidad de Gran Maestre de todas ellas. En consecuencia, las concesiones se otorgan en su nombre y los correspondientes títulos deben ser refrendados mediante su firma o estampilla. Esta particularidad las distingue del resto de las condecoraciones llamadas ministeriales cuyo fin es reconocer actuaciones o logros sectoriales vinculados a los ámbitos concretos de un departamento, como son, por ejemplo, la Orden Civil de Sanidad o la Medalla al Mérito en el Trabajo.

A lo largo de sus cien años de existencia, la Orden del Mérito Civil ha sido conferida en sus distintos grados a cerca de setenta mil personas, tanto españolas como extranjeras, hombres y mujeres, incluidas algunas a título póstumo. A esta cifra hay que añadir unos pocos centenares de entidades, fundaciones y organizaciones no gubernamentales, ya que, desde la entrada en vigor de su vigente Reglamento de 1998, las personas jurídicas también pueden ser premiadas con la Orden, para las que están reservadas las corbatas y placas de honor.


Resulta imposible condensar en unas pocas líneas la amplísima variedad de perfiles sociales y profesionales de las personas distinguidas con la Orden del Mérito Civil durante su dilatada historia. Entre sus miembros figuran dinastas, jefes de Estado, presidentes de Gobierno, altos dignatarios, diplomáticos, autoridades y máximos responsables de la Administración, así como destacadas personalidades de la política, la cultura, las artes, la universidad, el deporte, la empresa y la industria. Algunos de ellos gozan de gran notoriedad pública, mientras que otros permanecen en un plano más discreto. Junto a estas figuras sobresalientes, la Orden ha reconocido también a personas anónimas, funcionarios y profesionales de condición más modesta, cuya contribución resulta igualmente valiosa. Y es que, a diferencia de una mera condecoración, lo que caracteriza a una Orden es constituir un selecto club de agraciados en el que la relevancia no viene determinada tanto por el grado o categoría recibidos como por la pertenencia a una misma corporación honorífica y el reconocimiento común de unos méritos compartidos.

Admitida la madurez institucional y la plena consolidación de la Orden del Mérito Civil dentro del sistema premial español, la efeméride que conmemoramos constituye una ocasión especialmente oportuna para llamar la atención sobre una importante anomalía en su gestión que viene arrastrándose desde hace décadas. Esta disfunción, lejos de circunscribirse exclusivamente a esta Orden, pueden considerarse representativa de una problemática más amplia que ha caracterizado, en mayor o menor medida, la política de concesión de honores y distinciones seguida por nuestras autoridades desde los inicios de la Transición. Nos referimos al hecho de que en España no existe acceso público a la identidad de los cientos de compatriotas y ciudadanos extranjeros que cada año reciben alguna de las distinciones concedidas, a menudo de forma poco coordinada, por las distintas instancias oficiales ni, lo que resulta más preocupante, las razones que justifican su otorgamiento.

Esta falta de transparencia alcanza a los galardonados con la Orden del Mérito Civil, cuya cancillería radica en el Ministerio de Asuntos Exteriores. En contraste, la práctica totalidad de los países europeos, sean monarquías, como el Reino Unido, Dinamarca o Suecia, o repúblicas, como Francia, Alemania, Portugal e Italia, mantienen permanentemente actualizada en la página web de la jefatura del Estado (no de la presidencia del gobierno) un elenco o repertorio completo de las personas condecoradas, garantizando así la libre consulta de esta información.

Ahora mismo, únicamente se dan a conocer en el Boletín Oficial del Estado los condecorados con los grados del collar y las grandes cruces, y categorías asimiladas, es decir aquellas distinciones cuya concesión se adopta mediante el ropaje de un real decreto en el seno del Consejo de Ministros. El resto de las personas honradas con los grados inferiores de las distintas órdenes y con las medallas departamentales no son publicitadas de ninguna manera, dejando a salvo los beneficiados con la Orden de San Raimundo de Peñafort que se publican en el Boletín del Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.

La publicidad constituye un requisito esencial de toda política premial, pues la función ejemplarizante de las conductas distinguidas sólo puede cumplirse si estas son adecuadamente difundidas y conocidas por la sociedad. Por ello, todas las órdenes y condecoraciones civiles otorgadas en nombre de Su Majestad el Rey deberían publicarse en el Boletín Oficial del Estado y anotarse posteriormente en un registro público de libre acceso. Solo así adquiere pleno sentido la idea formulada por el gran jurista turinés Norberto Bobbio (1909-2004), según la cual el derecho no debe agotarse en su dimensión sancionadora o represiva, sino que ha de asumir también una función promocional mediante el reconocimiento, los premios y los incentivos.

En este contexto, la transparencia en el ejercicio de la potestad premial de los poderes públicos se revela como una exigencia inherente a la buena gobernanza democrática, en la medida en que contribuye a prevenir prácticas corruptas y fortalece la calidad y legitimidad de las instituciones.

Fernando García-Mercadal
es director de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía.

Publicado por La Mesa de los Notables.

jueves, 25 de junio de 2026

LA MAESTRANZA DE LA HABANA ENTREGA LO RECAUDADO EN UNA CENA DE GALA AL OBISPO DE CIENFUEGOS (CUBA).


Queremos hacernos eco de la nota que nos ha remitido la Maestranza de La Habana, para su publicación en este blog,  relativa a la entrega de los fondos recaudados durante la cena de gala celebrada en Marbella el pasado 29 de mayo.
La cantidad obtenida en este acto benéfico fue entregada al Obispo de Cienfuegos (Cuba), con el propósito de apoyar la labor pastoral, social y asistencial que desarrolla la diócesis en favor de los sectores más necesitados de la población.


LA REAL MAESTRANZA DE CABALLERÍA DE LA HABANA, HACE ENTREGA AL OBISPO DE CIENFUEGOS, DEL IMPORTE RECAUDADO EN LA CENA DE GALA CELEBRADA EN MARBELLA, EL PASADO 29 DE MAYO.


La Real Maestranza de Caballería de La Habana, ha hecho entrega al Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Domingo Oropesa, obispo de Cienfuegos en Cuba, del importe recaudado en la cena de gala celebrada en Marbella, el pasado día 29 de mayo, con el fin de colaborar, aunque sea modestamente, con las necesidades del pueblo cubano.

Monseñor Oropesa lleva más de dos décadas en Cuba, y es una excelente persona, que está desarrollando una gran labor pastoral y social a lo largo de su ministerio, ante los problemas y la falta de medios que, desde hace años, asolan a nuestros hermanos de Cuba. Oropesa es amigo personal desde hace muchos años del Secretario General de la RMCH, D. Manuel Rodríguez de Maribona y Dávila, al que incluso invitó a dar una conferencia en Cienfuegos, sobre el fundador de la ciudad, el Teniente General D. José María Cienfuegos-Jovellanos, sobrino y heredero del insigne prócer D. Gaspar de Jovellanos, que se celebró en dicha ciudad en el año 2013.

Por todos estos motivos la Real Maestranza de Caballería de La Habana, presidida por S.E. el Sr. Marqués de Almendares, de Bellavista y de Campo Florido, decidió hace años el canalizar por medio de la iglesia cubana, y en la persona de Monseñor Oropesa, todas las ayudas que se puedan conseguir, sabiendo que gracias a ello se aplicará a las necesidades que se consideran más necesarias.

Esta última aportación económica ha sido posible gracias a la magnífica organización de la Delegación de Andalucia, presidida por D. Alfredo García Til, el cual ayudado por un grupo de caballeros y damas maestrantes, desarrollan una tan intensa como fructífera labor.

Publicado por La Mesa de los Notables.

miércoles, 24 de junio de 2026

FALLO DEL JURADO DEL «PREMIO HISTORIA DE LA NOBLEZA» 2026.

 

El Centro de Estudios de la Nobleza (CEN) de la Real Maestranza de Caballería de Ronda ha dado a conocer el fallo de la segunda edición del «Premio Historia de la Nobleza», una iniciativa destinada a reconocer investigaciones de excelencia sobre el estamento nobiliario entre los siglos XVI y XX y a fomentar la difusión de trabajos académicos de especial relevancia.

El jurado, integrado por profesores universitarios de reconocido prestigio, investigadores especializados y miembros del Comité Científico del CEN, ha acordado por unanimidad conceder el galardón a don Aitor Alaña Pérez por su investigación titulada:
«El marqués de Alcañices. La vieja nobleza ante los desafíos de la sociedad burguesa (1825-1909)».

La obra premiada corresponde a la tesis doctoral del autor, defendida con la máxima calificación de sobresaliente cum laude, y constituye una aportación al estudio de la adaptación de la aristocracia española a las profundas transformaciones políticas y sociales del siglo XIX.

Con este reconocimiento, el Centro de Estudios de la Nobleza reafirma su compromiso con el impulso de la investigación histórica, la proyección de los trabajos desarrollados en universidades y centros especializados, y la puesta en valor de los fondos documentales conservados en el Archivo de la Real Maestranza de Caballería de Ronda.
Asimismo, el CEN consolida su papel como espacio de referencia para el estudio de la historia de la nobleza, promoviendo la investigación científica, el intercambio académico y la transferencia de conocimiento en este ámbito de la historiografía.

Para una completa información: aquí.


Publicado por La Mesa de los Notables.