sábado, 27 de junio de 2026

EL LINAJE DEL CONDE DON VELA: UNA RECONSTRUCCIÓN MONUMENTAL DE TRECE SIGLOS DE HISTORIA FAMILIAR.

Novedad bibliográfica. 

La publicación de El Linaje del Conde Don Vela, del historiador y académico Dr. Francisco Acedo Fernández, constituye uno de los acontecimientos más relevantes de los últimos años en el ámbito de la genealogía histórica peninsular. Fruto de más de treinta años de investigación, esta obra, publicada en dos tomos por The Golden Pelican Group, ofrece una reconstrucción sistemática de uno de los linajes más extensos e influyentes de la historia de España.

A través de 54 líneas genealógicas, el autor sigue la evolución de la descendencia del conde Don Vela desde la Alta Edad Media hasta nuestros días, permitiendo al lector recorrer más de trece siglos de historia familiar. El resultado es un extraordinario mosaico humano en el que miles de personas, pertenecientes a contextos sociales, políticos y culturales muy diversos, se insertan en los grandes procesos históricos de la Península Ibérica y del continente americano.

Las dinastías reales de la España medieval.

El primer tomo se centra en el estudio del tronco familiar de Vela Jiménez y de las grandes dinastías reales hispánicas. A través de quince líneas genealógicas se reconstruyen sistemáticamente las ramas de las dinastías Íñiga y Jimena, reyes de Pamplona, Nájera, Navarra, Aragón, León, Castilla y Galicia.

Uno de los principales logros de esta investigación es la reconstrucción integral de todas las ramas de la Dinastía Jimena, abordadas conjuntamente por primera vez en un estudio de conjunto. La obra permite comprender las complejas relaciones familiares existentes entre los distintos reinos peninsulares y ofrece una visión renovada de la formación de las monarquías medievales hispánicas.

Especial interés reviste asimismo la reconstrucción de los ascendientes del Cid Campeador y de doña Jimena. Tras un exhaustivo análisis crítico de la documentación y de la historiografía precedente, el autor propone una genealogía que podría considerarse definitiva a la luz de las fuentes actualmente disponibles.

Entre las conclusiones más sorprendentes del estudio destaca, según el estudio realizado por el autor, la demostración documental de que el profeta Mahoma figura entre los antepasados de los reyes de Pamplona y, por extensión, de numerosas familias reales europeas y linajes nobiliarios contemporáneos. Igualmente novedosa resultaría la demostración de que Carlomagno y los propios monarcas pamploneses terminaron integrándose en la ascendencia de diversas dinastías musulmanas andalusíes, revelando la extraordinaria interconexión genealógica existente entre las élites cristianas y musulmanas medievales.


Los Vela de Ávila: una familia reconstruida por primera vez.

El segundo tomo está dedicado a la Casa de Vela de Ávila, descendiente de Fernán Núñez, repoblador de la ciudad en tiempos de Raimundo de Borgoña. Aunque diversas ramas de esta familia habían sido estudiadas fragmentariamente por algunos genealogistas, nunca hasta ahora se había llevado a cabo una reconstrucción integral y sistemática del conjunto del linaje.

El estudio sigue la evolución de estas ramas desde el siglo XI hasta el siglo XX, mostrando enormes diferencias sociales y económicas entre ellas, así como su progresiva dispersión geográfica por distintas regiones españolas y posteriormente por América.

Entre las familias estudiadas se encuentran la línea primogénita de los Vela de Ávila, hoy representada por los Fitz-James Stuart, duques de Peñaranda y de Berwick; los condes de Castrillo; los condes de Perelada; los duques de Fernán Núñez y de Montellano; los marqueses de Valparaíso; los duques de Tarancón; los marqueses del Prado en Nápoles; los marqueses de Salvatierra de Peralta; los marqueses de Coquilla; los marqueses de Escalona y de Casa Fuerte; los duques de Bivona; los marqueses de Mirabal; los marqueses de Casa Dávila; los marqueses de Guadalcázar; los condes de Campo Alange; los marqueses pontificios de Pacheco y los marqueses de Marchelina, así como numerosas familias de España y América descendientes de este extenso tronco familiar.

Blasco Núñez Vela, Santa Teresa y las ramas americanas.

La figura de Blasco Núñez Vela, primer virrey del Perú, ocupa un lugar central en esta segunda parte. El autor reconstruye la genealogía de sus parientes más cercanos y de numerosas ramas colaterales, muchas de las cuales se trasladaron al continente americano acompañando al virrey.

Algunas de estas ramas acabarían entroncando con las casas imperiales de los incas y de los mexicas, incorporando a la descendencia de Huayna Cápac y de Moctezuma II al extenso árbol genealógico de los Vela.

Otro de los aspectos más destacados de la obra es la reconstrucción sistemática de la familia de Santa Teresa de Jesús, probablemente la figura más universal surgida de este linaje. La genealogía de la santa abulense es estudiada tanto en España como en América, ordenando y clarificando una tradición genealógica que hasta ahora se presentaba dispersa y, en ocasiones, contradictoria.

Genealogía, limpieza de sangre y crítica documental.

La obra no se limita a enumerar generaciones y parentescos. Uno de sus mayores intereses reside en el análisis crítico de determinadas tradiciones familiares y de las falsificaciones documentales surgidas durante la Edad Moderna.

Movidos por la necesidad de demostrar limpieza de sangre, algunos descendientes alteraron o reinterpretaron documentos para ocultar ascendencias judeoconversas. El estudio examina críticamente estos procesos, desmontando determinadas construcciones genealógicas elaboradas en siglos posteriores y proponiendo nuevas interpretaciones basadas en la documentación histórica.

Una obra de referencia.

Más allá del interés puramente genealógico, El Linaje del Conde Don Vela constituye una profunda reflexión sobre la Historia de Familia como disciplina historiográfica. La obra demuestra que la extraordinaria riqueza documental conservada en España y Portugal permite reconstruir, con pleno rigor científico, genealogías de más de un milenio de duración.

Nos encontramos, en definitiva, ante una obra llamada a convertirse en referencia imprescindible para genealogistas, heraldistas, historiadores y todos aquellos interesados en la historia de las familias, de las élites y de las sociedades de la Península Ibérica y del mundo hispánico.

Las 54 líneas genealógicas de El Linaje del Conde Don Vela.

Tomo I.
1. La descendencia primogénita de Eneco: los reyes de Pamplona de la Dinastía Íñiga.
2. La descendencia de García Jiménez: los reyes de Pamplona y Nájera de la Dinastía Jimena.
3. La descendencia de Ramiro I: los Jimenos reyes de Aragón.
4. La descendencia de García Sánchez III: los Jimenos reyes de Pamplona y Navarra.
5. La descendencia de Fernando I: los Jimenos reyes de León, Castilla y Galicia.
6. La descendencia primogénita de Vela Jiménez: los condes de Álava.
7. La descendencia de Íñigo Vélaz: los Vela del Romanz del Infant García.
8. La descendencia de Jimeno Vélaz: el origen de los Dávila.
9. La descendencia de Jimena Vélaz: la familia materna de doña Jimena.
10. La descendencia de Nuño Vélaz: los condes de Cea.
11. La descendencia de Froiliuba Bermúdez: la familia del Cid.
12. La descendencia del conde Vela Bermúdez: los condes de Sarria.
13. La descendencia de Bermudo Ovéquiz: los Ponce de León.
14. La descendencia de Oneca Vélaz: los condes de Portucale (I).
15. La descendencia de Muniadona Díaz: los condes de Portucale (II).

Tomo II.
16. La descendencia de Fernán Núñez, la línea primogénita de los Vela de Ávila, señores de Tabladillo, marqueses de Sofraga, duques de la Roca, de Peñaranda y de Berwick.
17. La descendencia de Serapio del Alcázar y Vera de Aragón, VII marqués de Peñafuerte.
18. La descendencia de Gabriela del Alcázar y Vera de Aragón, VII duquesa de Sotomayor.
19. La descendencia de María Manuela Vera de Aragón y Nin de Zatrillas, V marquesa de Peñafuerte: los marqueses de Bacares, condes de la Puebla del Maestre.
20. La descendencia de María de Acuña Vela: los condes de Castrillo.
21. La descendencia de María Vela Núñez: los condes de Perelada, grandes de España; los marqueses de Gramosa, grandes de España, y los marqueses de Albaserrada.
22. La descendencia de Clara María Vela Maldonado y Bullón: los duques de Fernán Núñez y de Montellano.
23. La descendencia de Francisco Blázquez Vela Núñez: los señores de Guillamas y de Zorita.
24. La descendencia de Juan Blázquez Vela Núñez.
25. La descendencia de Luis Vela Núñez.
26. La descendencia de Juan Velázquez Vela Núñez, I señor de Tabladillo.
27. La descendencia de Pedro Vela.
28. La descendencia de Juan Vela Sánchez de Ágreda.
29. La descendencia de Manuel Vela Tirado.
30. La descendencia de Magdalena Vela Matute: los marqueses de Valparaíso y los duques de Tarancón.
31. La descendencia de Diego Vela: los marqueses del Prado en Nápoles y los marqueses de Salvatierra de Peralta.
32. La descendencia de María Josefa Medina y Vela.
33. La descendencia de Fernán Núñez Vela.
34. La descendencia de Alonso Núñez Dávila: los Henao.
35. La descendencia de Juana Blázquez Vela: los Guillamas.
36. La descendencia de Francisco de Guillamas y San Pedro: los antiguos señores de Zorita.
37. La descendencia de Alonso Blázquez Guillamas.
38. La descendencia de Pedro de Guillamas.
39. La descendencia de Gil García Núñez.
40. La descendencia de Fernán Núñez Blázquez: los señores de Manzanero y Velayos, marqueses de Coquilla.
41. La descendencia de Isabel Vázquez Coronado: los marqueses de Escalona y Casa Fuerte.
42. La descendencia de María del Carmen de Acuña y de Witte, IX marquesa de Casa Fuerte: los duques de Bivona.
43. La descendencia de Juan Blázquez Dávila de Cordovilla: la familia de Santa Teresa.
44. La descendencia de Agustín de Ahumada.
45. La descendencia de Bartolina Vargas Rivilla.
46. La descendencia de Pedro Nolasco Vargas Rivilla.
47. La descendencia de Miguel Vargas Rivilla.
48. La descendencia de María de Ahumada.
49. La descendencia de Teresa de Cepeda y Alcalde de Baeza: los condes pontificios de Cepeda, condes de Santa Teresa.
50. La descendencia de José de Cepeda y de Torres Montes: los marqueses de Guadalcázar, grandes de España, y los condes de Campo Alange.
51. La descendencia de Luisa Javiera de Salamanca y Negrete: los marqueses pontificios de Pacheco.
52. La descendencia de Ana de Cepeda y Ortiz de Abreu: los marqueses de Marchelina.
53. La descendencia de Fernán Blázquez Dávila: los marqueses de Mirabal.
54. La descendencia de Juan Sancho Dávila: los marqueses de Casa Dávila.

Publicado por La Mesa de los Notables.

viernes, 26 de junio de 2026

CIEN AÑOS DE LA ORDEN DEL MÉRITO CIVIL. ARTÍCULO DE DON FERNANDO GARCÍA-MERCADAL.

 

Con la entrada de hoy de nuestro blog deseamos hacernos eco del artículo publicado el pasado día 25 en La Tercera de ABC, la más prestigiosa tribuna de opinión de la prensa española, con motivo del centenario de la Orden del Mérito Civil. El texto, obra de don Fernando García-Mercadal, director de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía, ofrece una valiosa reflexión sobre la historia y significado de esta distinguida condecoración.


CIEN AÑOS DE LA ORDEN DEL MÉRITO CIVIL.

La efeméride constituye una ocasión oportuna para llamar la atención sobre una importante anomalía en su gestión: no existe acceso público a la identidad de los galardonados.

Fernando García-Mercadal
24/06/2026.

Hace hoy cien años que el Rey Alfonso XIII rubricó el real decreto por el que se creaba la Orden del Mérito Civil, destinada a reconocer los méritos «de carácter general de los ciudadanos y funcionarios que aportan al servicio del Estado de un modo relevante sus esfuerzos, iniciativas y constancias». Con esta disposición nacía al mundo del Derecho una de las principales condecoraciones civiles españolas, considerada la cuarta más relevante, si atendemos a criterios de antigüedad y prestigio, tras la Insigne Orden del Toisón de Oro (1430) y las Reales Órdenes de Carlos III (1771) e Isabel la Católica (1815). Conviene destacar que estas cuatro órdenes comparten una característica singular: premian trayectorias y merecimientos no específicos y Su Majestad el Rey ostenta la dignidad de Gran Maestre de todas ellas. En consecuencia, las concesiones se otorgan en su nombre y los correspondientes títulos deben ser refrendados mediante su firma o estampilla. Esta particularidad las distingue del resto de las condecoraciones llamadas ministeriales cuyo fin es reconocer actuaciones o logros sectoriales vinculados a los ámbitos concretos de un departamento, como son, por ejemplo, la Orden Civil de Sanidad o la Medalla al Mérito en el Trabajo.

A lo largo de sus cien años de existencia, la Orden del Mérito Civil ha sido conferida en sus distintos grados a cerca de setenta mil personas, tanto españolas como extranjeras, hombres y mujeres, incluidas algunas a título póstumo. A esta cifra hay que añadir unos pocos centenares de entidades, fundaciones y organizaciones no gubernamentales, ya que, desde la entrada en vigor de su vigente Reglamento de 1998, las personas jurídicas también pueden ser premiadas con la Orden, para las que están reservadas las corbatas y placas de honor.


Resulta imposible condensar en unas pocas líneas la amplísima variedad de perfiles sociales y profesionales de las personas distinguidas con la Orden del Mérito Civil durante su dilatada historia. Entre sus miembros figuran dinastas, jefes de Estado, presidentes de Gobierno, altos dignatarios, diplomáticos, autoridades y máximos responsables de la Administración, así como destacadas personalidades de la política, la cultura, las artes, la universidad, el deporte, la empresa y la industria. Algunos de ellos gozan de gran notoriedad pública, mientras que otros permanecen en un plano más discreto. Junto a estas figuras sobresalientes, la Orden ha reconocido también a personas anónimas, funcionarios y profesionales de condición más modesta, cuya contribución resulta igualmente valiosa. Y es que, a diferencia de una mera condecoración, lo que caracteriza a una Orden es constituir un selecto club de agraciados en el que la relevancia no viene determinada tanto por el grado o categoría recibidos como por la pertenencia a una misma corporación honorífica y el reconocimiento común de unos méritos compartidos.

Admitida la madurez institucional y la plena consolidación de la Orden del Mérito Civil dentro del sistema premial español, la efeméride que conmemoramos constituye una ocasión especialmente oportuna para llamar la atención sobre una importante anomalía en su gestión que viene arrastrándose desde hace décadas. Esta disfunción, lejos de circunscribirse exclusivamente a esta Orden, pueden considerarse representativa de una problemática más amplia que ha caracterizado, en mayor o menor medida, la política de concesión de honores y distinciones seguida por nuestras autoridades desde los inicios de la Transición. Nos referimos al hecho de que en España no existe acceso público a la identidad de los cientos de compatriotas y ciudadanos extranjeros que cada año reciben alguna de las distinciones concedidas, a menudo de forma poco coordinada, por las distintas instancias oficiales ni, lo que resulta más preocupante, las razones que justifican su otorgamiento.

Esta falta de transparencia alcanza a los galardonados con la Orden del Mérito Civil, cuya cancillería radica en el Ministerio de Asuntos Exteriores. En contraste, la práctica totalidad de los países europeos, sean monarquías, como el Reino Unido, Dinamarca o Suecia, o repúblicas, como Francia, Alemania, Portugal e Italia, mantienen permanentemente actualizada en la página web de la jefatura del Estado (no de la presidencia del gobierno) un elenco o repertorio completo de las personas condecoradas, garantizando así la libre consulta de esta información.

Ahora mismo, únicamente se dan a conocer en el Boletín Oficial del Estado los condecorados con los grados del collar y las grandes cruces, y categorías asimiladas, es decir aquellas distinciones cuya concesión se adopta mediante el ropaje de un real decreto en el seno del Consejo de Ministros. El resto de las personas honradas con los grados inferiores de las distintas órdenes y con las medallas departamentales no son publicitadas de ninguna manera, dejando a salvo los beneficiados con la Orden de San Raimundo de Peñafort que se publican en el Boletín del Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.

La publicidad constituye un requisito esencial de toda política premial, pues la función ejemplarizante de las conductas distinguidas sólo puede cumplirse si estas son adecuadamente difundidas y conocidas por la sociedad. Por ello, todas las órdenes y condecoraciones civiles otorgadas en nombre de Su Majestad el Rey deberían publicarse en el Boletín Oficial del Estado y anotarse posteriormente en un registro público de libre acceso. Solo así adquiere pleno sentido la idea formulada por el gran jurista turinés Norberto Bobbio (1909-2004), según la cual el derecho no debe agotarse en su dimensión sancionadora o represiva, sino que ha de asumir también una función promocional mediante el reconocimiento, los premios y los incentivos.

En este contexto, la transparencia en el ejercicio de la potestad premial de los poderes públicos se revela como una exigencia inherente a la buena gobernanza democrática, en la medida en que contribuye a prevenir prácticas corruptas y fortalece la calidad y legitimidad de las instituciones.

Fernando García-Mercadal
es director de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía.

Publicado por La Mesa de los Notables.

jueves, 25 de junio de 2026

LA MAESTRANZA DE LA HABANA ENTREGA LO RECAUDADO EN UNA CENA DE GALA AL OBISPO DE CIENFUEGOS (CUBA).


Queremos hacernos eco de la nota que nos ha remitido la Maestranza de La Habana, para su publicación en este blog,  relativa a la entrega de los fondos recaudados durante la cena de gala celebrada en Marbella el pasado 29 de mayo.
La cantidad obtenida en este acto benéfico fue entregada al Obispo de Cienfuegos (Cuba), con el propósito de apoyar la labor pastoral, social y asistencial que desarrolla la diócesis en favor de los sectores más necesitados de la población.


LA REAL MAESTRANZA DE CABALLERÍA DE LA HABANA, HACE ENTREGA AL OBISPO DE CIENFUEGOS, DEL IMPORTE RECAUDADO EN LA CENA DE GALA CELEBRADA EN MARBELLA, EL PASADO 29 DE MAYO.


La Real Maestranza de Caballería de La Habana, ha hecho entrega al Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Domingo Oropesa, obispo de Cienfuegos en Cuba, del importe recaudado en la cena de gala celebrada en Marbella, el pasado día 29 de mayo, con el fin de colaborar, aunque sea modestamente, con las necesidades del pueblo cubano.

Monseñor Oropesa lleva más de dos décadas en Cuba, y es una excelente persona, que está desarrollando una gran labor pastoral y social a lo largo de su ministerio, ante los problemas y la falta de medios que, desde hace años, asolan a nuestros hermanos de Cuba. Oropesa es amigo personal desde hace muchos años del Secretario General de la RMCH, D. Manuel Rodríguez de Maribona y Dávila, al que incluso invitó a dar una conferencia en Cienfuegos, sobre el fundador de la ciudad, el Teniente General D. José María Cienfuegos-Jovellanos, sobrino y heredero del insigne prócer D. Gaspar de Jovellanos, que se celebró en dicha ciudad en el año 2013.

Por todos estos motivos la Real Maestranza de Caballería de La Habana, presidida por S.E. el Sr. Marqués de Almendares, de Bellavista y de Campo Florido, decidió hace años el canalizar por medio de la iglesia cubana, y en la persona de Monseñor Oropesa, todas las ayudas que se puedan conseguir, sabiendo que gracias a ello se aplicará a las necesidades que se consideran más necesarias.

Esta última aportación económica ha sido posible gracias a la magnífica organización de la Delegación de Andalucia, presidida por D. Alfredo García Til, el cual ayudado por un grupo de caballeros y damas maestrantes, desarrollan una tan intensa como fructífera labor.

Publicado por La Mesa de los Notables.

miércoles, 24 de junio de 2026

FALLO DEL JURADO DEL «PREMIO HISTORIA DE LA NOBLEZA» 2026.

 

El Centro de Estudios de la Nobleza (CEN) de la Real Maestranza de Caballería de Ronda ha dado a conocer el fallo de la segunda edición del «Premio Historia de la Nobleza», una iniciativa destinada a reconocer investigaciones de excelencia sobre el estamento nobiliario entre los siglos XVI y XX y a fomentar la difusión de trabajos académicos de especial relevancia.

El jurado, integrado por profesores universitarios de reconocido prestigio, investigadores especializados y miembros del Comité Científico del CEN, ha acordado por unanimidad conceder el galardón a don Aitor Alaña Pérez por su investigación titulada:
«El marqués de Alcañices. La vieja nobleza ante los desafíos de la sociedad burguesa (1825-1909)».

La obra premiada corresponde a la tesis doctoral del autor, defendida con la máxima calificación de sobresaliente cum laude, y constituye una aportación al estudio de la adaptación de la aristocracia española a las profundas transformaciones políticas y sociales del siglo XIX.

Con este reconocimiento, el Centro de Estudios de la Nobleza reafirma su compromiso con el impulso de la investigación histórica, la proyección de los trabajos desarrollados en universidades y centros especializados, y la puesta en valor de los fondos documentales conservados en el Archivo de la Real Maestranza de Caballería de Ronda.
Asimismo, el CEN consolida su papel como espacio de referencia para el estudio de la historia de la nobleza, promoviendo la investigación científica, el intercambio académico y la transferencia de conocimiento en este ámbito de la historiografía.

Para una completa información: aquí.


Publicado por La Mesa de los Notables.

martes, 23 de junio de 2026

A VUELTAS CON LUIS ALFONSO DE BORBÓN Y LA NOBLEZA DE ASTURIAS.

 Riestra2026.

No hace muchos días tuve ocasión de conversar con varios amigos, y con algunos lectores habituales de este blog, acerca de un fenómeno que lejos de remitir parece ir en aumento: la cantidad de correos electrónicos y mensajes de WhatsApp y Telegram que estamos recibiendo cada vez que publicamos algo relacionado con S.A.R. Luis Alfonso de Borbón, o Luis XX para los legitimistas franceses.

Lo cierto es que no deja de sorprenderme. Vivimos en una sociedad en la que la atención del público es cada vez más efímera y, sin embargo, basta con mencionar su nombre para que se reactive el interés de nuestros lectores. Buena prueba de ello es que, gracias a la inestimable colaboración de don Louis Angulo-Jovellanos, hemos comenzado a traducir muchos de nuestros artículos al francés, respondiendo así a las peticiones de amigos y lectores galos que siguen con atención cuanto se publica sobre su figura.

No creo que este interés responda únicamente a una cuestión genealógica o dinástica. En mi opinión, tiene mucho que ver con la imagen pública que don Luis Alfonso ha proyectado durante los últimos años. Alejado del ruido mediático y poco dado a la sobreexposición, sus apariciones públicas suelen estar vinculadas a actos institucionales, culturales, conmemorativos o benéficos, tanto en España como en Francia y otros países. Esa presencia medida, unida a un comportamiento discreto y correcto en el plano personal, ha contribuido a perfilar una figura que despierta curiosidad incluso entre quienes no comparten sus planteamientos o carecen de interés por las cuestiones monárquicas.

No es casualidad que medios de comunicación españoles y franceses se hagan eco de sus intervenciones o de los acontecimientos familiares en los que participa. Su condición de descendiente de la rama legitimista de los Borbones franceses y su presencia habitual en actos de carácter histórico o representativo lo mantienen en el foco informativo con una regularidad poco frecuente para alguien que no desempeña responsabilidades políticas ni institucionales de primer orden.

Comentaba precisamente esta circunstancia cuando surgió una reflexión que comparto plenamente. A día de hoy, todavía no he encontrado a nadie que, habiendo tratado personalmente con Luis Alfonso de Borbón, me haya hablado mal de él (sic). Y eso, en una época marcada por la polarización y la crítica permanente, resulta cuando menos digno de mención.

En el ámbito del Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias sucede algo parecido. Si importante fue para la corporación la labor desarrollada por el recordado duque de Sevilla, don Francisco de Borbón (a cuya memoria todos seguimos profesando sincero afecto y reconocimiento), no menos positiva parece estar siendo la contribución de don Luis Alfonso como consejero magistral. En el poco tiempo que lleva desempeñando esa responsabilidad ha sabido integrarse con naturalidad, hasta el punto de que algunos tienen la impresión de que siempre hubiera formado parte de la institución.

Pero también sería injusto centrar toda la atención en su persona. En aquellas conversaciones salieron a relucir otros nombres cuya dedicación merece ser reconocida. Se habló del buen hacer de los duques de Maqueda; de la capacidad organizativa de don Francisco José López-Becerra de Solé, al que alguno definió con acierto como un auténtico “activo fuerte”; de don Manuel Rodrígez de Maribona, siempre discreto, pero permanentemente implicado; y, cómo no, de don Manuel Ruiz de Bucesta, considerado por muchos el verdadero “alma mater” de la corporación asturiana.

Junto a ellos, también hubo palabras de reconocimiento para quienes representan el relevo generacional dentro de la institución: don Ignacio Castrillón, don Juan de Allonca y la muy eficaz e incansable doña Pilar de Vicente, al frente de las relaciones institucionales, cuyo trabajo constante está contribuyendo a reforzar la proyección y presencia pública del Cuerpo, aportando una perspectiva fresca e innovadora que fortalece su visibilidad.
No quisiera dejar a nadie fuera, muchos más caballeros y damas fueron mencionados, sin embargo, las inevitables limitaciones de formato impuestas por el propio blog me impiden consignar todos los que, de buen grado, habría deseado incluir por sus más que evidentes aportaciones a esta publicación.

Al terminar la charla me quedé con una impresión que sigue pareciéndome reveladora. En un momento en el que abundan las descalificaciones y escasean los consensos, resulta significativo encontrar personas de procedencias e ideas muy distintas que coinciden en valorar positivamente el trato humano y la actitud de quienes acabo de mencionar. Quizá esa sea una de las razones por las que don Luis Alfonso de Borbón continúa despertando tanto interés: porque, más allá de los debates históricos o dinásticos, ha conseguido proyectar una imagen pública basada en la discreción, la constancia y una forma de estar que no deja indiferente a quienes tienen ocasión de conocerla, y quizá ese mismo sea el motivo por el cual la corporación nobiliaria asturiana pudiera estar viviendo hoy sus mejores momentos.

https://www.cuerpodelanoblezadeasturias.es/

Riestra2026.

Publicado por La Mesa de los Notables.


lunes, 22 de junio de 2026

ACUERDO DE COLABORACIÓN ENTRE LA REAL ASOCIACIÓN DE HIDALGOS DE ESPAÑA Y LA ORDEN DE MALTA (ESPAÑA).

 

Recientemente se ha firmado, en la sede social de la RAHE en Madrid, el acuerdo de colaboración para el presente año entre la Real Asociación de Hidalgos de España y la Orden de Malta (España). Este convenio contribuye a la financiación, por parte de la Real Asociación, del proyecto «Líbano Camp» y del proyecto «ProBoca, el Cambio», como se ha venido realizando en años anteriores.

La Orden de Malta (España) desarrolla proyectos de atención dirigidos a colectivos que requieren especial apoyo, como personas mayores, personas con discapacidades físicas, psíquicas o sensoriales y personas en situación de exclusión social. Con el proyecto «Líbano Camp», la Orden de Malta presta servicio a personas necesitadas mediante una convivencia entre voluntarios de distintas partes del mundo, edades y culturas. El objetivo es atender todas sus necesidades, ya sean físicas, psicológicas o afectivas, a las personas con discapacidad a través del ocio y la convivencia.

Por su parte, «ProBoca, el Cambio» es un proyecto cuya finalidad es ofrecer atención odontológica gratuita a personas en riesgo de exclusión social, permitiéndoles acceder a un amplio abanico de tratamientos de salud bucodental. Todo ello se realiza con el propósito de mejorar la calidad de vida de los pacientes, eliminar prejuicios sociales, reforzar su autoestima y, lo más importante, aumentar su empleabilidad, brindando nuevas oportunidades a personas con graves dificultades de acceso al mercado laboral.

El convenio fue firmado por sus respectivos presidentes, don Manuel Pardo de Vera y Díaz y doña Aline Finat, condesa de Villaflor. También asistieron al acto don Daniel González de la Rivera, vocal de la Junta Directiva de la Real Asociación de Hidalgos de España y canciller de la Orden de Malta (España), y doña Águeda de Diego, hospitalaria de la Orden de (Malta España).

Más información en: https://www.hidalgosdeespana.es/  y  https://www.ordendemalta.es/
 


Publicado por La Mesa de los Notables.

domingo, 21 de junio de 2026

TRADUCTION DE L´ARTICLE: "LA NOBLESSE DES ASTURIES SE REUNIE A MADRID : MESSE SOLENNELLE POUR LA VIERGE DE CONVADONGA EN MEMOIRE DU DUC DE SEVILLE”.

Pilar de Vicente.

Vendredi dernier, la capitale espagnole fut le théâtre d’un des rendez-vous annuels les plus significatifs de la tradition nobiliaire de notre pays. Le Corps de la Noblesse de la Principauté des Asturies célébra sa solennelle Sainte Messe en l’honneur de sa Patronne, Notre Dame la Vierge de Covadonga. Le solennelle acte liturgique fue présidé par le Conseil Magistral de l’Institution, S.A.R. D. Louis Alphonse de Bourbon, Duc d’Anjou, qui mena le cortège en représentation de cette historique corporation.


La cérémonie eut lieu dans l’Eglise de Santa Barbara, un cadre dont l’élection n’est pas un hasard. L’ancien Couvent des Salesas Reales, fondé au XVIII ème siècle par la Reine Barbara de Bragance, constitue un des joyaux du baroque tardif et néoclassique madrilène. Ses murs qui abritent les sépulcres du Roi Ferdinand VI et de son épouse, enveloppèrent la liturgie d’une ambiance d’une rigoureuse solennité et inégalable valeur patrimoniale. 

Cette année, l’émotion du rendez-vous était accrue par la célébration de la Messe en mémoire de S.E. D.  Francisco de Bourbon, duc de Séville  et Grand d’Espagne. Le regretté aristocrate. qui précéda dans la charge de Consejero Magistral le Duc d’Anjou, reçu le fort et respectueux hommage des membres de la corporation, louant son temps plein, son legs et sa défense des valeurs traditionnelles du Corps.

Après la conclusion de la liturgie, la journée de fraternité se transféra au Club Financier Genova, un des lieux de rencontre socioéconomique et culturel les plus emblématiques de Madrid.


Dans les salons se donnèrent rendez-vous une centaine d’assistants pour participer au repas fraternel, lequel eu lieu dans une atmosphère de notable distinction,  où les convives purent profiter d’une soirée très agréable.
Les conversations, qui se prolongèrent de manière décontractée jusqu’à l’aube, traduirent une ambiance d’amitié unique, idéale pour resserrer les liens affectifs et institutionnels qui caractérisent les membres de la noblesse asturienne résidents à Madrid et ailleurs.

La journée s’acheva avec l’écho des conversations y le souvenir ineffaçable des Hommages rendus tant à la Santina comme au regretté Duc de Séville, réaffirmant une fois de plus l’engagement du Corps de la Noblesse de la Principauté des Asturies pour la préservation de sa mémoire historique et de ses valeurs constitutives.                       

    Pilar de Vicente.                 

Texte traduit par : Louis Angulo-Jovellanos.
Vous pouvez lire l'article original :ici.

Publicado por La Mesa de los Notables.