LOS CONDES DE HOLANDA, LA ORDEN DE SANTIAGO Y LA EXPANSIÓN DE LOS REINOS CRISTIANOS.
El barón Rudolph Andries Ulrich Juchter van Bergen Quast solicitó audiencia a Su
Alteza Serenísima el príncipe Georg zu Bentheim und Steinfurt con el propósito
de mantener una entrevista exclusiva para nuestro blog, La Mesa de los
Notables. La conversación que se formula en ella nace con una finalidad que trasciende el mero interés
testimonial, como es la de servir de llamamiento a historiadores, archiveros e
investigadores para profundizar en el estudio de las primeras relaciones entre
los condes de Holanda y la Orden de Santiago, así como en la participación de
aquellos en la expansión de los reinos cristianos de la península ibérica
durante los siglos XII y XIII.
Si bien se conocen algunos episodios de particular relevancia,
como la presencia del conde Guillermo I de Holanda en el asedio de Alcácer do
Sal en 1217, una parte considerable de la documentación conservada en archivos
españoles y portugueses permanece aún sin haber sido examinada de manera
sistemática desde esta perspectiva.
La presente entrevista aspira, asimismo, a suscitar el interés de
quienes trabajan en archivos españoles, portugueses o eclesiásticos y se
encuentran en disposición de localizar cartas inéditas o escasamente
estudiadas, referencias contenidas en crónicas, listas de combatientes u otros
testimonios documentales relativos a la presencia de caballeros procedentes del
norte de Europa y, de manera particular, de miembros de la Casa de Holanda o de
personas vinculadas a ella en la península ibérica medieval.
El conocimiento y la difusión de estos hallazgos entre los
miembros de la Orden podrían contribuir a esclarecer unos vínculos históricos
que forman parte de la memoria común de la caballería europea y de las
relaciones que, a lo largo de la Edad Media, unieron a los territorios del
norte y del sur de la Cristiandad latina.
Con el propósito de situar esta cuestión en su debido contexto
histórico y dinástico, y de abordar tanto sus antecedentes medievales como su
proyección en el presente, Su Alteza Serenísima el príncipe Georg zu Bentheim
und Steinfurt responde en exclusiva a las preguntas del Barón para La Mesa de los Notables:
Entrevistador: Bienvenido, Alteza Serenísima, y muchas gracias por
atendernos. Su familia cuenta con siglos de historia, pero su propia
trayectoria profesional se ha desarrollado también en ámbitos muy distintos de
los tradicionalmente asociados a una casa principesca. Antes de ocuparnos de
sus actuales responsabilidades dinásticas, ¿podría hablarnos brevemente de su
carrera profesional?
Príncipe de Bentheim: Muchas gracias por la invitación. Antes de
asumir mis actuales responsabilidades desarrollé mi carrera profesional en el
sector financiero. Trabajé como banquero en Merrill Lynch, en Nueva York. Era
un entorno muy dinámico y exigente, bastante alejado del mundo de los archivos
históricos y de la historia de las casas nobiliarias europeas, pero me
proporcionó una experiencia internacional de enorme valor.
Entrevistador: Es, desde luego, un cambio considerable. Si
repasamos la larga historia de su familia encontramos numerosas figuras
destacadas, pero hay una que me resulta especialmente interesante: su
antepasado, el conde Karl Paul Ernst, que compaginó las responsabilidades de
gobierno con una intensa actividad cultural. ¿Podría hablarnos de él?
Príncipe de Bentheim: Con mucho gusto. Karl Paul Ernst, conde de
Bentheim-Steinfurt, vivió entre 1729 y 1780 y fue conde de Steinfurt. Se le
recuerda especialmente por haber impulsado el desarrollo de la cultura musical
en Burgsteinfurt. Durante su juventud realizó numerosos viajes acompañado por
su preceptor, el profesor y jurista Johann Christoph Buch, entre otros motivos
para perfeccionar su conocimiento del francés. En 1750, tras obtener la sanción
imperial, asumió finalmente sus responsabilidades de gobierno.
Entrevistador: También pasó algún tiempo en Francia durante un
periodo histórico particularmente interesante, ¿no es así?
Príncipe de Bentheim: Sí. Durante la Guerra de los Siete Años,
entre 1756 y 1763, Karl residió en París. Aquella estancia tuvo una gran
importancia en su formación intelectual. Allí fue iniciado en la francmasonería
y tuvo ocasión de conocer a Voltaire, de quien se convirtió en un gran
admirador. También se relacionó con algunas de las principales figuras de la
Ilustración francesa, entre ellas Diderot y d’Alembert, al tiempo que cultivaba
sus intereses por la música, los idiomas, la literatura y las ciencias
naturales.
Benjamin Franklin residiría también posteriormente en París, entre
1779 y 1782. Llegó a ser Venerable Maestro de la logia masónica de las Nueve
Hermanas (Les Neuf Sœurs), que desempeñó un papel destacado en los círculos
franceses favorables a la causa de la independencia de los Estados Unidos.
Entrevistador: Su familia mantiene asimismo importantes vínculos
genealógicos con la familia real neerlandesa. ¿De dónde procede ese parentesco?
Príncipe de Bentheim: Es un parentesco que puede seguirse
claramente a través de las casas de Nassau y de Waldeck-Pyrmont. Karl Paul
Ernst, por ejemplo, contrajo matrimonio con Charlotte Sophie von Nassau-Siegen
(1729-1759), hija de Friedrich Wilhelm II de Nassau-Siegen y de Sophie Polyxena
Concordia von Sayn-Wittgenstein-Hohenstein. La rama de Nassau-Siegen pertenece
a la gran Casa de Nassau, de la que procede también la actual dinastía real de
los Países Bajos, por lo que existen antiguos vínculos genealógicos entre ambas
familias.
Estos lazos se reforzaron posteriormente cuando mi antepasado
Alexis, IV príncipe de Bentheim y Steinfurt, contrajo matrimonio con la
princesa Pauline de Waldeck y Pyrmont. Mi madre pertenece también a esta casa.
Los Waldeck-Pyrmont están, a su vez, estrechamente vinculados a la monarquía
neerlandesa: la reina Emma de los Países Bajos pertenecía a esta familia. Todo
ello explica los estrechos vínculos familiares que históricamente han unido
nuestra casa con la familia real de los Países Bajos.
Entrevistador: Su familia está también vinculada a la Muy Noble
Orden Ecuestre de Santiago, una Orden cuyos orígenes se sitúan en la Holanda
medieval y que está estrechamente relacionada con la historia de su casa.
Príncipe de Bentheim: Así es. Nuestra vinculación con los condes
de Holanda constituye un elemento fundamental de la historia de nuestra familia
(1). La Casa principesca de Bentheim und Steinfurt se considera sucesora legal
y directa de la última heredera de los condes de Holanda. Esta ascendencia nos
vincula profundamente con los Países Bajos y nos permite mantener vivo el
legado histórico de los antiguos condes de Holanda, dentro del cual se inscribe
también nuestro papel como custodios de la Muy Noble Orden Ecuestre de
Santiago, cuya fundación atribuimos a los condes de Holanda.
Entrevistador: ¿Qué relación histórica existe entre la Orden de
Santiago vinculada a su familia y la conocida Orden de Santiago española?
Príncipe de Bentheim: La relación debe entenderse fundamentalmente
en términos de afinidad histórica e inspiración, y no como una continuidad
institucional directa. Un episodio especialmente significativo tuvo lugar
cuando el conde Guillermo I de Holanda, abuelo de Floris V, participó en la
campaña de Alcácer do Sal de 1217, en la que intervino también la Orden de
Santiago. Durante aquella expedición, Guillermo I pudo conocer directamente la
actuación militar de los caballeros de Santiago, su participación en la
expansión de los reinos cristianos peninsulares y su estrecha vinculación con
la Corona portuguesa. Es posible que el recuerdo de aquel encuentro perdurase
dentro de la casa condal y que, posteriormente, influyera en Floris V cuando
adoptó el nombre y el concepto de Santiago para su propio proyecto político y
caballeresco en 1290.
Entrevistador: ¿Podría explicarnos de qué manera la expedición del
conde Guillermo I a la península ibérica en 1217 pudo establecer ese primer
vínculo con los caballeros de Santiago?
Príncipe de Bentheim: Se produjo en el contexto de la Quinta
Cruzada. El conde Guillermo I de Holanda encabezaba una flota de cruzados
procedentes del norte de Europa que, durante su viaje hacia Tierra Santa,
intervino en las operaciones militares que se desarrollaban en la península
ibérica. Una de las principales fue el asedio de Alcácer do Sal, en 1217,
contra los almohades. Tras la capitulación de la plaza, esta quedó vinculada a
la Orden de Santiago. Aquella campaña puso en contacto directo a los cruzados
dirigidos por el conde de Holanda con las fuerzas y órdenes militares
peninsulares y constituye, por tanto, un antecedente especialmente
significativo para comprender las relaciones posteriores.
Entrevistador: Aunque la participación de Guillermo I en el asedio
de Alcácer do Sal está documentada, queda todavía mucho por conocer acerca de
los contactos de los condes de Holanda con la península ibérica. ¿Existen
todavía lagunas importantes en esta historia? ¿Qué podría aportar la comunidad
académica?
Príncipe de Bentheim: Sin duda. Disponemos de algunos episodios
bien documentados, pero todavía queda mucho por investigar acerca de la
presencia de cruzados procedentes del norte de Europa en la península ibérica
durante la expansión de los reinos cristianos. Los archivos españoles y
portugueses, así como numerosos fondos eclesiásticos, pueden conservar cartas,
registros, referencias cronísticas u otros documentos que permitan conocer
mejor estos contactos.
Por ello, invitamos a historiadores, archiveros, investigadores y
especialistas a colaborar en esta línea de investigación. Cualquier referencia
documental a los condes de Holanda o a los primeros contactos caballerescos
entre los Países Bajos y los reinos peninsulares durante los siglos XII y XIII
puede resultar de gran interés. Animamos a quienes encuentren este tipo de
documentación a ponerse en contacto con la Orden. La colaboración académica
puede ayudarnos a reconstruir unas relaciones históricas que todavía conocemos
de manera fragmentaria.
Entrevistador: Más allá de la relación militar, ¿qué influencia
tuvo en la Casa de Holanda la cultura de la peregrinación desarrollada en torno
a Santiago de Compostela?
Príncipe de Bentheim: Santiago de Compostela fue uno de los
grandes centros de peregrinación de la cristiandad medieval, junto con Roma y
Jerusalén. La veneración de Santiago el Mayor y la extensa red de caminos que
conducían a Compostela tuvieron una enorme influencia en toda Europa
occidental, incluidos los Países Bajos. Los símbolos asociados a la
peregrinación jacobea, especialmente la vieira, alcanzaron una difusión
extraordinaria. Cuando Floris V fundó posteriormente nuestra Orden, en 1290, la
advocación de Santiago permitía vincular aquella iniciativa caballeresca con
una tradición religiosa y cultural de gran prestigio y profundamente arraigada
en la Europa medieval.
Entrevistador: ¿Pudo servir la organización de la Orden de
Santiago española como modelo para Floris V cuando estableció la Orden de
Santiago holandesa en 1290?
Príncipe de Bentheim: Creo que existen paralelismos interesantes.
A diferencia de otras órdenes militares de carácter monástico, la Orden de
Santiago desarrolló una organización que permitía a sus caballeros contraer
matrimonio y conservar bienes propios, aunque sometidos a las obligaciones
establecidas por la Orden. Era un modelo particularmente adecuado para integrar
a miembros de la nobleza secular.
Cuando Floris V creó su Orden de Santiago en 1290 buscaba también
articular en torno a la corte una estructura capaz de vincular a nobles y
patricios acomodados con la autoridad condal sin exigirles abrazar la vida
monástica. Desde esta perspectiva, el precedente de la Orden española ofrecía
un ejemplo de cómo una institución caballeresca podía reunir prestigio,
vínculos personales y funciones políticas.
Entrevistador: La documentación permite en ocasiones reconstruir
estas relaciones siglos después. ¿Qué importancia tienen para la historia de su
Orden los documentos conservados en Francia relacionados con la Orden del
Toisón de Oro?
Príncipe de Bentheim: Constituyen un testimonio muy interesante
para estudiar la memoria y la continuidad de esta tradición caballeresca
durante la Edad Moderna. En la Colección Chifflet, conservada en la Biblioteca
Municipal de Besanzón, existe un expediente con correspondencia entre Jules
Chifflet y Thymon van Schoonhoven. Chifflet fue el decimonoveno canciller de la
Orden del Toisón de Oro, mientras que Van Schoonhoven era un destacado patricio
y administrador de Róterdam.
En aquella correspondencia recurrieron también a los trabajos del
erudito flamenco Petrus Montanus para estudiar los antecedentes de la tradición
caballeresca holandesa. La conservación de estos documentos dentro de la
colección de Chifflet resulta especialmente significativa, porque demuestra el
interés que esta tradición despertaba en círculos relacionados con el Toisón de
Oro y permite situarla dentro del contexto más amplio de la cultura
caballeresca de los Países Bajos durante la Edad Moderna, a pesar de las
profundas divisiones políticas y religiosas de la época.
Entrevistador: Floris V es conocido también por haber elevado a la
caballería a hombres que no pertenecían a la antigua nobleza. ¿Qué papel
desempeñaron los ricos patricios holandeses en este proceso?
Príncipe de Bentheim: Existía una evidente dimensión política y
financiera. Las políticas expansivas y las ambiciones de Floris V requerían
recursos que no siempre podían obtenerse mediante las rentas feudales
tradicionales, de modo que el conde recurrió también al capital de las élites
urbanas y comerciales.
Un caso particularmente interesante es el del patricio de Utrecht
Lambert de Vries, uno de sus principales acreedores. Después de asumir en 1291
una deuda de 12.000 libras holandesas relacionada con el conde, De Vries fue
armado caballero por Floris V el 22 de abril de 1292. El episodio muestra hasta
qué punto podían entrelazarse las necesidades financieras del poder condal, la
fidelidad política y la promoción social. Floris utilizaba así su prerrogativa
de conceder honores para incorporar a nuevos hombres a los círculos de poder
vinculados a su persona.
Entrevistador: La Orden de Santiago posee actualmente una marcada
dimensión internacional, pero esa vocación parece tener antecedentes muy
antiguos. ¿Cómo desarrolló Floris V su política exterior y hasta qué punto sus
ambiciones europeas terminaron condicionando su reinado?
Príncipe de Bentheim: Floris V era hijo de Guillermo II de
Holanda, que había sido elegido rey de Romanos, y pertenecía por ello a un
mundo político que trascendía ampliamente los límites de su condado. Él mismo
desarrolló una intensa política internacional y trató de proyectar su
influencia en algunas de las principales cortes europeas de finales del siglo
XIII.
La prosperidad de Holanda estaba estrechamente vinculada al
comercio, particularmente a las relaciones económicas con Inglaterra y Flandes.
Floris mantuvo por ello alianzas, no siempre estables, con soberanos tan
importantes como Eduardo I de Inglaterra y Felipe IV de Francia. Su matrimonio
con Beatriz de Dampierre debe situarse igualmente dentro de las complejas
relaciones con Flandes.
Sus aspiraciones llegaron incluso a Escocia. Durante la crisis
sucesoria conocida como la Great Cause, Floris presentó en 1291 su propia
reclamación dinástica al trono escocés. Su intensa participación en la política
internacional acabaría teniendo graves consecuencias. El cambio de orientación
de su política, alejándose de Inglaterra y aproximándose a Francia, contribuyó
a crear el contexto en el que varios nobles holandeses conspiraron contra él.
Floris fue capturado y asesinado el 27 de junio de 1296.
Entrevistador: La Orden continúa activa en nuestros días. Entiendo
que reúne actualmente a hombres y mujeres destacados en distintos ámbitos
profesionales y empresariales de numerosos países. ¿Cómo combina hoy la Orden
la conservación de su historia y de los valores caballerescos con esa dimensión
internacional?
Príncipe de Bentheim: Hoy la Muy Noble Orden Ecuestre de Santiago
es una comunidad internacional que procura mantener un equilibrio entre su
herencia histórica y las realidades del presente. El ingreso se realiza
exclusivamente por invitación y entre nuestros miembros encontramos personas
destacadas del mundo empresarial, profesional y de otros ámbitos.
La conservación y el estudio de la historia de la Orden, así como
la defensa de determinados principios y valores de la tradición caballeresca,
siguen siendo fundamentales para nosotros. Pero queremos también que la
pertenencia a la Orden tenga una dimensión contemporánea. Favorecemos el
encuentro entre nuestros miembros, el intercambio de ideas y la creación de
relaciones de confianza que puedan dar lugar a iniciativas y colaboraciones
internacionales.
El próximo mes de septiembre, por ejemplo, celebraremos un
encuentro que refleja bastante bien ese equilibrio. Comenzará con una ceremonia
religiosa solemne vinculada a nuestra tradición y continuará al día siguiente
con una jornada de polo para nuestros miembros. Es un deporte verdaderamente
internacional, con una presencia muy importante en países como Argentina,
aunque puede practicarse en circunstancias bastante peculiares. Recuerdo que,
en una ocasión, en Kenia, antes de comenzar nuestro partido tuvieron que
asegurarse de que no hubiera leones en el campo.
Entrevistador: En el ámbito personal, vive con su esposa, la
princesa Madeleine, en la región bávara del Tegernsee, al sur de Múnich. Su
hijo, el príncipe Maximilian, participa también activamente en la Orden como
vicegobernador. ¿Qué significa para usted que una nueva generación de la
familia asuma responsabilidades dentro de la institución?
Príncipe de Bentheim: Madeleine y yo disfrutamos mucho de nuestra
vida en Tegernsee. Es un lugar extraordinario, próximo a Múnich y, al mismo
tiempo, muy bien situado respecto a Austria e Italia, lo que le confiere un
carácter particularmente abierto e internacional. Vivimos muy cerca del lago,
en un entorno tranquilo que apreciamos enormemente.
En cuanto a Maximilian, me produce una gran satisfacción verlo
asumir las responsabilidades de vicegobernador. La participación activa de una
nueva generación es fundamental para garantizar que tanto el legado histórico
de nuestra familia como los proyectos actuales de la Orden puedan tener
continuidad en el futuro.
Entrevistador: Los vínculos de su familia con España tienen
también una dimensión personal a través de su esposa, la princesa Madeleine.
¿Podría hablarnos de su relación con este país?
Príncipe de Bentheim: España ocupa un lugar muy especial en
nuestra familia. Madeleine creció en Las Palmas de Gran Canaria, donde su padre
era propietario de un hotel. Durante aquellos años estudió en un colegio
religioso, una experiencia importante en su formación y en su conocimiento de
la cultura española. Habla español con fluidez y conserva un profundo afecto
por España.
Esa relación personal hace que los antiguos vínculos históricos de
nuestra familia con la península ibérica tengan también para nosotros una
dimensión mucho más cercana.
Entrevistador: Alteza Serenísima, muchas gracias por su tiempo y
por habernos permitido recorrer a través de esta conversación tantos aspectos
de la historia de su familia y de la Orden.
Príncipe de Bentheim: Muchas gracias a ustedes. Ha sido un
verdadero placer mantener esta conversación y poder compartir con sus lectores
una parte de nuestra historia.
Referencias
(1) Gothaisches Genealogisches Handbuch: Fürstliche Häuser 2018, GGH 7 – Bentheim, II. Linie: Bentheim und Steinfurt, Verlag des Deutschen Adelsarchivs, Marburg 2018, p. 200–208.
• Sitio web:
ordevansintjacob.nl
• Dirección de
correo electrónico: jvbq@fastmail.nl
• Lecturas
adicionales:
- https://lamesadelosnotables.blogspot.com/2026/05/historia-y-situacion-actual-de-las.html
- https://freiherrvonquast.wordpress.com/2024/09/02/an-examination-of-historical-connections-between-the-order-of-santiago-de-compostela-and-the-order-of-saint-james-of-holland-12th-13th-centuries/
- https://freiherrvonquast.wordpress.com/2024/09/01/the-order-of-saint-james-and-the-counts-of-holland-de-sint-jacob-s-orde/
1.Museo del
Louvre. Colección Edmond de Rothschild. Jacques Charles Bar, Caballero de
Santiago en Holanda. París 1778/79.
2.Dirk V (1054 –
1091), un conde frisón (comes Fresonum) que gobernó los territorios que más
tarde se conocerían como el Condado de Holanda. Era hijo de Gertrudis de
Sajonia y su primer esposo, Floris I. Fuente: Hollandse jaar-boeken of
Rijm-kronijk van Melis Stoke. Behelsende de geschiedenissen des lands, onder de
Princen van het eerste Huis, tot den jare 1305.
3.Escudo de armas
de los Príncipes de Bentheim-Steinfurt. De: Escudo de armas. Stemma Verlag:
Alemania. Publicado hacia 1820. Grabado en cobre de escudo de armas de hacia
1820.
4. Esta fotografía
fue tomada con motivo de la cena posterior a la investidura en la Grote Kerk en
Dordrecht el 23 de mayo de 2026. De izquierda a derecha: SAS Maximilian Prinz
zu Bentheim und Steinfurt, KJH (vicegobernador); SAS Carl-Ferdinand Fürst zu
Bentheim-Steinfurt, KJH (jefe de la Casa de Bentheim-Steinfurt); SAS
Georg-Viktor Prinz zu Bentheim und Steinfurt, KJH (gobernador). Crédito de la
fotografía: Princesa Madeleine zu Bentheim und Steinfurt, DJH.
Publicado por La Mesa de los Notables.








