viernes, 12 de junio de 2026

EL ARZOBISPADO CASTRENSE CREA LA CRUZ CONMEMORATIVA DEL CENTENARIO DE NTRA.SRA.DEL PERPETUO SOCORRO.

Alejandro Riestra Martínez
Teniente del Arma de Ingenieros
Espc.Fund.de Transmisiones.

El año 2026 marcará una fecha de especial relevancia para la Sanidad Militar española. Se cumplirán cien años desde que Nuestra Señora del Perpetuo Socorro fuera proclamada oficialmente patrona de los sanitarios militares, una efeméride que será recordada mediante la creación de una nueva distinción honorífica: la Cruz Conmemorativa del Centenario de la Proclamación de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro como Patrona del Cuerpo de Sanidad Militar.

La iniciativa ha sido establecida mediante decreto de monseñor Juan Antonio Aznárez Cobo, Arzobispo Castrense de España, quien ha querido dotar a la celebración centenaria de un símbolo permanente que recuerde la estrecha vinculación existente entre la advocación mariana y generaciones de profesionales de la Sanidad Militar. El diseño de la cruz y del diploma o cédula acreditativa vuelven a ser obra, como en todas las anteriores, del artista heráldico don Juan Fernández Molina.

La historia de este patronazgo se remonta al 22 de julio de 1926, fecha en la que fue oficialmente reconocida Nuestra Señora del Perpetuo Socorro como patrona del entonces Cuerpo de Sanidad Militar del Ejército de Tierra. Sin embargo, el propio decreto recuerda que aquella declaración no hizo sino oficializar una devoción muy anterior, profundamente arraigada entre los sanitarios militares, quienes durante décadas habían puesto bajo su protección su labor asistencial y su servicio a España.


Con la reorganización de la Sanidad Militar y la creación del actual Cuerpo Militar de Sanidad, el patronazgo fue extendido al conjunto de las especialidades sanitarias de las Fuerzas Armadas, consolidándose como uno de los elementos espirituales e identitarios más característicos de la institución.

La nueva condecoración nace con un carácter eminentemente conmemorativo. Su finalidad no es premiar una acción concreta ni reconocer méritos operativos, sino perpetuar el recuerdo de los cien años de patronazgo y reforzar los lazos históricos entre quienes han servido o sirven en la Sanidad Militar.

Podrán recibirla los miembros del Cuerpo Militar de Sanidad, los integrantes del histórico Cuerpo de Sanidad Militar del Ejército de Tierra, los especialistas de Apoyo Sanitario, los alumnos de formación de la Academia Central de la Defensa, los capellanes castrenses y determinados familiares de militares sanitarios fallecidos en acto de servicio. Asimismo, el Arzobispo Castrense podrá concederla a personas e instituciones especialmente vinculadas con la Sanidad Militar.

Desde el punto de vista falerístico, la nueva distinción destaca por la riqueza simbólica de sus elementos, interpretados con el estilo que hacen característico al trabajo de Juan Fernández Molina, donde cada elemento goza de un significado preciso.

La insignia adopta la forma de una cruz de Malta de ocho puntas esmaltada en blanco, tradicionalmente asociada al servicio hospitalario y a las órdenes asistenciales. En su centro figura la imagen de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, representada sobre esmalte azul celeste y rodeada por una orla con la inscripción latina "Sancta Mater Perpetui Auxilii".

Alrededor del medallón central aparecen doce estrellas doradas que evocan la iconografía mariana tradicional y remiten a la representación de la Virgen en el Apocalipsis. Sobre la cruz se sitúan la Corona Real Española y una corona de laurel esmaltada, símbolo clásico de honor y victoria, en cuyo interior destaca la cifra «100», referencia explícita al centenario que se conmemora.

Especial interés presenta también el reverso de la pieza. Sobre una cruz dorada decorada con escamados de rombos figuran las fechas 1926 y 2026, delimitando el siglo transcurrido desde la proclamación del patronazgo. En el centro se incorpora el escudo del Arzobispado Castrense de España, institución promotora de la conmemoración.

La cruz pende de una cinta amarilla con franja central blanca, sobre la que se superponen los colores nacionales, integrando así los elementos religiosos, sanitarios y patrióticos que caracterizan la identidad histórica de la Sanidad Militar española.

La creación de esta nueva cruz se enmarca además en el Año Jubilar concedido con motivo del centenario del patronazgo. Más allá de su valor honorífico, la insignia está llamada a convertirse en una pieza de referencia dentro de la falerística contemporánea española, al conmemorar uno de los aniversarios más significativos de la historia de la Sanidad Militar.

En una institución donde el servicio a los demás constituye la esencia de su razón de ser, la nueva Cruz Conmemorativa del Centenario de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro representa mucho más que una distinción. Constituye el testimonio material de cien años de vocación, sacrificio y entrega al cuidado de quienes sirven bajo la bandera de España.

Para leer el Decreto de la creación y otros sobre esta cruz: aquí.
Para más información: https://www.arzobispadocastrense.com/



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jueves, 11 de junio de 2026

CAPÍTULO DE LAS ÓRDENES MILITARES ESPAÑOLAS 2026.

 

El próximo sábado 20 de junio, a las 18:00 horas, tendrá lugar en el histórico Convento de las Comendadoras de Santiago, en Madrid, la solemne Ceremonia de Cruzamiento y Toma de Hábito de nuevos caballeros de las cuatro Órdenes Militares españolas: Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa.

El acto estará presidido por S.A.R. don Pedro de Borbón-Dos Sicilias y Orleans, duque de Calabria y presidente del Real Consejo de las Órdenes Militares, institución que, bajo la soberanía de Su Majestad el Rey, custodia la continuidad histórica y espiritual de estas corporaciones caballerescas de origen medieval.

La ceremonia, organizada por el Real Consejo de las Órdenes Militares, será oficiada por monseñor Abilio Martínez Varea, obispo de Ciudad Real y Prior de las Órdenes Militares, dignidad eclesiástica vinculada desde hace siglos a la jurisdicción espiritual de estas instituciones.

La toma de hábito constituye uno de los actos más significativos en la vida de las Órdenes Militares. Mediante esta ceremonia, los nuevos caballeros son recibidos solemnemente en unas corporaciones cuya historia se remonta a los siglos de la Reconquista y que, a lo largo de los siglos, han mantenido vivos los ideales de servicio, honor, fidelidad a la Corona y compromiso con la fe cristiana.

El Convento de las Comendadoras de Santiago, estrechamente ligado a la historia de la Orden santiaguista, ofrecerá una vez más el marco de recogimiento y solemnidad adecuado para una celebración que reúne tradición, espiritualidad e historia en una misma expresión ceremonial.

Finalizados los actos capitulares, los asistentes compartirán un cóctel de confraternización en las dependencias del Real Consejo de las Órdenes Militares.

Más información: https://www.ordenesmilitares.es/


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miércoles, 10 de junio de 2026

EL CUERPO DE LA NOBLEZA DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS EN EL HISTÓRICO ENCUENTRO CON S.S. EL PAPA LEÓN XIV EN MADRID.

Pilar de Vicente.

El pasado 8 de junio, el Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias, representado por la dama Ilma. Sra. Dª Pilar María de Vicente y Trapiello, acudió al histórico y multitudinario encuentro en el que Su Santidad el Papa León XIV recibió a los fieles de la archidiócesis de Madrid. El estadio Santiago Bernabéu se transformó en una impresionante catedral abierta para acoger a 80.000 asistentes, en una cita marcada por una gran devoción.

El césped del coliseo blanco acogió a los diversos estamentos de la comunidad eclesial y la sociedad civil. A lo largo del acto, diversos testimonios desgranaron la vida de la Iglesia en Madrid, teniendo como punto álgido la procesión de Nuestro Padre Jesús de Medinaceli y la Virgen de la Almudena —iconos devocionales de la capital—, portados solemnemente a hombros por 70 costaleros.

Los artistas invitados y todos los asistentes al acto unieron sus voces para cantar el himno oficial de la visita del Papa a España, contagiando una animación vibrante que alternaba la solemnidad musical con los aplausos dirigidos a Su Santidad.


Uno de los momentos cumbre y más emotivos de la tarde unió la esencia del recinto deportivo con el mensaje de la Iglesia. Cuatro niños realizaron una pequeña representación de un partido de fútbol en el centro del campo, con una única portería instalada para la ocasión, con el fin de ilustrar de forma simbólica los «goles silenciosos» de la Iglesia en su labor social, educativa y de fe. Al materializarse el tanto, todo el Bernabéu al unísono, en un estallido de entusiasmo y ternura, le cantó el gol a S.S. León XIV, arrancándole una enorme y cómplice sonrisa.

«Hoy la Iglesia de Madrid ha hecho un golazo para siempre», exclamó entusiasmado Su Santidad al inicio de su discurso, dirigiéndose a su S.E.R. el cardenal arzobispo de Madrid D. José Cobo y Cano, recordando que los tantos más importantes son aquellos que se logran cada día en las periferias a través de la caridad.

El encuentro concluyó en un clima de profunda emoción y unidad eclesial, dejando una huella imborrable en todos los presentes.

Pilar de Vicente.

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martes, 9 de junio de 2026

LA ORDEN DE CABALLEROS CUSTODIOS DE CALATRAVA LA VIEJA.

 Riestra2026.

Hasta fechas relativamente recientes carecíamos de noticias sobre la existencia de esta asociación de inspiración caballeresca denominada Orden de los Caballeros Custodios de Calatrava la Vieja. Sin embargo, tras conocer parte de su actividad y acercarnos a los principios que inspiran su labor, hemos considerado oportuno dedicarle unas líneas en este blog.

Se trata de una asociación cultural de inspiración cristiana que centra su actuación en la custodia, estudio y difusión del legado histórico, espiritual y patrimonial vinculado a la histórica Orden de Calatrava y a su enclave fundacional de Calatrava la Vieja. Sin pretender constituir una continuación de la mencionada orden militar, la entidad desarrolla una actividad orientada a la investigación, la divulgación y la preservación de una parte significativa de nuestro patrimonio histórico.
Por considerar que esta iniciativa puede resultar de interés para nuestros lectores, reproducimos a continuación una breve presentación de la institución y de los fines que persigue.

LA ORDEN DE CABALLEROS CUSTODIOS DE CALATRAVA LA VIEJA.

La Orden de los Caballeros Custodios de Calatrava la Vieja es una institución cultural y honorífica de inspiración cristiana, y de índole caballeresca, que nace de la convicción de que la memoria histórica no constituye un mero vestigio del pasado, sino una responsabilidad viva que interpela al presente y proyecta sus enseñanzas hacia el futuro.
Constituida como asociación cultural sin ánimo de lucro conforme a la legislación vigente, orienta su acción a la custodia, preservación, estudio y difusión del legado histórico, espiritual, cultural y patrimonial de la Orden de Calatrava, entendido en toda su amplitud y complejidad histórica.

Este legado tiene su origen en el enclave de Calatrava la Vieja, lugar donde nació la Orden de Calatrava en el siglo XII y punto de partida de una tradición histórica, espiritual y cultural desarrollada a lo largo de los siglos. La referencia a Calatrava la Vieja expresa, por tanto, el origen fundacional de la Orden de Calatrava y el núcleo simbólico desde el que se articula la comprensión y custodia de su herencia histórica.

Calatrava la Vieja no es únicamente un espacio físico anclado en el pasado. Es un enclave cargado de significado histórico y espiritual, donde confluyeron formas de organización social, vida religiosa y estructuras propias. Comprender este contexto resulta esencial para interpretar con rigor el legado calatravo y evitar lecturas parciales, anacrónicas o reduccionistas.

La Orden de los Caballeros Custodios de Calatrava la Vieja no constituye (ni creemos que lo pretenda) una continuación jurídica, institucional ni funcional de la antigua Orden de militar. Su vínculo con la historia es de naturaleza cultural, patrimonial y simbólica. La actividad que ejerce se fundamenta en el estudio riguroso, la contextualización histórica, el respeto a la verdad documental y la custodia de un legado, evitando tanto la idealización acrítica del pasado como su olvido o banalización.

Inspirada por los ideales que mueven al humanismo cristiano, afirma la dignidad de la persona, el valor de la familia como ámbito primordial de transmisión de la memoria y de los valores, y el sentido de pertenencia a una comunidad histórica compartida, entendida como patria, a cuyo bien común se orientan el servicio y la responsabilidad cívica. 
La actuación de esta institución se sustenta en valores que orientan tanto su vida interna como su proyección pública: la fe, como fundamento espiritual que inspira una visión trascendente de la persona y de la dignidad humana; el honor, entendido como coherencia ética entre pensamiento, palabra y acción; el servicio, como vocación de entrega al bien común desde la responsabilidad y la generosidad; la humanidad, como reconocimiento del valor intrínseco de toda persona; la familia, como ámbito primario de transmisión de valores, memoria y responsabilidad; la patria, entendida como comunidad histórica, cultural y moral compartida; la memoria, como preservación consciente del pasado; y la justicia, como compromiso con la verdad, la equidad y el bien común.

La corporación reúne a personas de diversa procedencia y trayectoria vital que comparten una misma convicción: "que la memoria solo conserva plenamente su sentido cuando se transforma en conciencia, y la conciencia en compromiso". Su acción se desarrolla mediante actividades culturales, actos institucionales, investigación histórica, divulgación y reconocimiento honorífico, siempre desde la sobriedad, el rigor y la coherencia con sus Estatutos.

Su misión es preservar, estudiar y difundir el legado histórico, espiritual, cultural y patrimonial de la Orden de Calatrava, cuyo origen fundacional se sitúa en la villa que le da nombre, promoviendo el conocimiento, la actividad cultural, la formación y el servicio al bien común. Con este propósito, desarrolla una labor permanente y estructurada de estudio, investigación y divulgación orientada a la transmisión del legado histórico, espiritual y cultural vinculado a la tradición calatrava y a su proyección en el tiempo presente.

Consciente de que la custodia de la memoria no se limita a la evocación del pasado, sino que exige análisis riguroso, contextualización histórica y reflexión fundamentada, promueve trabajos académicos, estudios especializados y publicaciones que contribuyen al conocimiento documentado de la herencia calatrava en sus dimensiones histórica, simbólica y ética, con una finalidad formativa e informativa.

A través de sus publicaciones y actividades, la corporación reafirma su compromiso con el rigor histórico, la veracidad documental y la difusión responsable del patrimonio inmaterial que representa, proyectando hacia la sociedad actual los valores de integridad, servicio y responsabilidad que constituyen su fundamento. Aspira así a consolidarse como una institución de referencia en la preservación responsable de la memoria histórica y del patrimonio cultural y espiritual asociado a Calatrava la Vieja, integrando de manera equilibrada tradición y actualidad, promoviendo una acción cultural rigurosa, una vida institucional coherente y una contribución positiva a la sociedad desde el respeto, la responsabilidad y el compromiso con el bien común.

Su emblema corporativo se compone de una cruz de sable, de brazos iguales y rematados en florones (cruz flordelisada), colocada en posición central y acompañada al exterior por una corona abierta de laurel al natural, formada por dos ramas afrontadas y entrelazadas en su base.
Sobre la cruz se dispone un monograma ornamental entrelazado, ejecutado en metales oro y plata, que constituye la cifra representativa de la institución y actúa como elemento distintivo principal del conjunto.
Rodeando el emblema figura una leyenda circular en caracteres góticos de sable con la inscripción latina Equitum Custodum Calatrabae Antiquae, acompañada de las siglas O.C.C.V., que identifican a la corporación.
El conjunto responde a una composición de carácter emblemático e institucional, en la que la cruz simboliza la inspiración cristiana y la vinculación histórica con la tradición calatrava; el laurel representa el honor, la constancia y el servicio; mientras que la leyenda latina y la tipografía de inspiración medieval refuerzan la dimensión histórica y cultural de la entidad.

La institución, como órgano de gobierno, cuenta con una Mesa Magistral integrada por el Maestre, el Canciller, el Fiscal y nueve miembros más, entre los que se encuentran el Comendador Mayor, determinados Comendadores y algunos los Caballeros. Este órgano tiene como finalidad planificar y coordinar las actividades de la institución, impulsando jornadas, campañas divulgativas y acciones culturales destinadas a promover el conocimiento de Calatrava y de su entorno histórico y patrimonial.

Como ellos mismo promulgan: "Ser custodio no constituye un título ni un privilegio. Es una responsabilidad libremente asumida; una forma de servicio constante y discreto al legado de la Orden de Calatrava, a la verdad histórica y a la dignidad humana".

Para más información: https://www.caballeroscustodioscalatrava.es/

Riestra2026.

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lunes, 8 de junio de 2026

ACTO DE PRESENTACIÓN DEL ARCHIVO HISTÓRICO DEL ANTIGUO E ILUSTRE SOLAR DE TEJADA.

 

Como ya anunciamos en una entrada anterior de este mismo blog, el viernes, 29 de mayo de 2026, tuvo lugar el acto de presentación del Archivo Histórico del Antiguo e Ilustre Solar de Tejada. El acto contó con la intervención de don Manuel Pardo de Vera y Díaz, presidente de la Real Asociación de Hidalgos de España; de don Fernando de Herrera Hume, Alcalde Mayor del Antiguo e Ilustre Solar de Tejada; y del caballero divisero don Agustín Ponce Figuereo, indexador del Archivo, quien explicó el proceso de indexación de los fondos documentales.

Durante su intervención, el Alcalde Mayor subrayó la misión actual del Solar de Tejada como nexo de unión entre familias dispersas por toda la Hispanidad. En este sentido, destacó que la apertura del Archivo no constituye solo un avance técnico o archivístico, sino una forma concreta de poner la memoria del Solar al servicio de los diviseros, de sus familias, de los investigadores y de todos aquellos interesados en la conformación del tejido mercantil y en el desarrollo económico de las principales ciudades del Sur de España y de Hispanoamérica.

El Archivo Histórico del Solar de Tejada conserva nombres, filiaciones, expedientes, pruebas de descendencia, confirmaciones de privilegios, noticias familiares, documentos económicos y otros testimonios documentales de gran valor para el conocimiento de la historia del Solar y de las familias vinculadas a él. Su indexación permitirá nuevas formas de búsqueda y consulta, facilitando el acceso a una documentación especialmente relevante para el estudio de los linajes, las migraciones, las redes familiares y la formación de sociedades no sólo en España, sino en gran parte de la Hispanidad.

La jornada contó con una destacada representación de corporaciones nobiliarias e instituciones históricas.  También estuvieron presentes representantes del ámbito archivístico y documental, así como numerosos caballeros y damas diviseros del Solar de Tejada.
El acto tuvo una notable participación presencial y fue seguido en directo desde distintos lugares, entre ellos Chile y Argentina, lo que puso de manifiesto la dimensión hispánica del Solar de Tejada y el interés que suscita entre sus miembros y familias vinculadas fuera de España.
En el transcurso de la jornada se hizo entrega de una placa conmemorativa de agradecimiento, como reconocimiento a quienes han contribuido al desarrollo de este proyecto de ordenación, indexación y puesta en valor del Archivo.

Con esta presentación, el Antiguo e Ilustre Solar de Tejada culmina una etapa decisiva en la conservación y difusión de su patrimonio documental, y abre un nuevo horizonte para el estudio de su historia, de sus familias y de la proyección de los linajes cameranos en España y en la Hispanidad.

El acto se puede ver en su integridad desde el canal de YouTube de la Real Asociación de Hidalgos de España.



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domingo, 7 de junio de 2026

LA CRUZ DE HIERRO: HISTORIA, SÍMBOLO Y METAMORFOSIS DE UNA CONDECORACIÓN ALEMANA.

Alejandro Riestra Martínez
Teniente del Arma de Ingenieros
Espec. Fund. de Transmisiones.

Existe un mito bastante extendido en torno a la Cruz de Hierro (Eisernes Kreuz) que la vincula directamente con la Orden Teutónica medieval, como si la condecoración prusiana del siglo XIX fuera una continuación histórica de aquella  caballería surgida en el contexto de las cruzadas. Esta idea ha sido repetida con frecuencia en relatos divulgativos e incluso en algunas interpretaciones populares del simbolismo alemán, debido en gran parte a la similitud visual entre la cruz negra sobre fondo claro utilizada por los teutones y la forma sobria de la Eisernes Kreuz.

Sin embargo, desde el punto de vista de la historiografía, no existe una continuidad institucional ni una transmisión directa entre la Orden Teutónica y la condecoración creada en 1813 por Federico Guillermo III de Prusia. La Eisernes Kreuz no es “heredera” de aquella orden medieval, sino un símbolo moderno concebido en un contexto político muy distinto, el de las guerras napoleónicas y la construcción del Estado prusiano de esa época.

Lo que sí es cierto es que el imaginario visual teutón, profundamente arraigado en la historia cultural del espacio germánico, fue recuperando arraigo de manera indirecta durante el siglo XIX dentro del movimiento romántico y nacionalista. En ese proceso de reinterpretación del pasado medieval, ciertos elementos estéticos, como la cruz negra, fueron reactivados como parte de un lenguaje simbólico destinado a reforzar la identidad nacional, aunque ya desligados de su función original y de su contexto histórico medieval.

Este pequeño artículo surge, además, de una circunstancia personal reciente: mi padre me ha regalado una Cruz de Hierro adquirida en un anticuario aquí en Badajoz. Ese hecho ha sido el punto de partida para acercarme con mayor detenimiento a su historia real, más allá de las ideas preconcebidas o de los mitos que suelen rodearla, y de esa manera intentar comprenderla en su contexto histórico completo, con todas sus capas y transformaciones.

LA CRUZ DE HIERRO: HISTORIA, SÍMBOLO Y METAMORFOSIS DE UNA CONDECORACIÓN ALEMANA.

La Cruz de Hierro (Eisernes Kreuz) pertenece a ese reducido grupo de condecoraciones militares cuya historia no puede separarse de la historia política de su país. Su forma austera (una cruz patada esmaltada en negro con borde metálico) parece casi inmutable, pero bajo esa apariencia constante se esconde una biografía compleja, hecha de reactivaciones, apropiaciones ideológicas y resignificaciones sucesivas. Su origen se sitúa, como ya he comentado arriba, en la Prusia de comienzos del siglo XIX en un momento de crisis existencial del Estado frente a la expansión napoleónica. El rey Federico Guillermo III la instituyó el 10 de marzo de 1813, en plena Guerra de la Sexta Coalición contra Napoleón, cuando Prusia intentaba reconstruirse militar y moralmente tras las derrotas de Jena y Auerstedt. No era una simple medalla más en el repertorio cortesano europeo, sino una condecoración concebida en un contexto de movilización nacional, destinada a premiar el valor en combate sin distinción de rango social, lo cual suponía una ruptura relativa con la tradición estamental de las órdenes militares del Antiguo Régimen.

La elección del hierro como material simbólico no fue casual. En una Europa donde la nobleza y el prestigio se asociaban tradicionalmente a metales preciosos como el oro o la plata, el hierro representaba deliberadamente lo contrario: austeridad, resistencia y sacrificio. La idea era que el mérito militar no debía expresarse mediante el lujo, sino mediante la sobriedad, en consonancia con el discurso moral prusiano de la época. Su diseño ha sido tradicionalmente atribuido al entorno de Karl Friedrich Schinkel, figura central del neoclasicismo prusiano, aunque la documentación histórica sobre la autoría exacta es menos concluyente de lo que a veces se afirma en relatos divulgativos. En cualquier caso, el modelo formal de la cruz remite a una reinterpretación moderna de la simbología medieval asociada a la Orden Teutónica, lo que no implica una continuidad institucional directa, sino más bien una apropiación estética e histórica de un imaginario caballeresco que el nacionalismo romántico alemán del siglo XIX tendía a recuperar como elemento legitimador.

Cruces de 1813 y de 1870, respectivamente

Desde su creación, la Cruz de Hierro no fue concebida como una distinción permanente, sino como una condecoración que se “reactivaba” en tiempos de guerra. Este carácter intermitente es fundamental para entender su evolución. Tras su instauración en 1813 durante las guerras contra Napoleón, dejó de concederse una vez concluido el conflicto, para reaparecer en 1870 con la Guerra Franco-Prusiana, momento clave en el proceso de unificación alemana bajo hegemonía prusiana. En ese contexto, la Cruz de Hierro adquirió un significado adicional: no solo premiaba el valor militar, sino que se integraba en la construcción simbólica del nuevo Estado alemán, proclamado en 1871 en Versalles tras la derrota francesa. La condecoración pasó así de ser un instrumento prusiano a convertirse en un símbolo germánico más amplio, aunque manteniendo siempre su raíz institucional en la monarquía prusiana.

En 1914, con el estallido de la Primera Guerra Mundial, la Cruz de Hierro volvió a ser reactivada, y es en este periodo cuando su difusión alcanza una escala sin precedentes. La guerra industrializada y masiva implicó la concesión de millones de cruces, lo que transformó parcialmente su naturaleza simbólica. Aunque seguía siendo un reconocimiento al valor, su amplia distribución la convirtió también en una condecoración relativamente común dentro del ejército alemán, sin perder del todo su prestigio, pero sí modificando su percepción social. En este periodo, además, la cruz se consolidó visualmente como emblema militar, apareciendo en equipamiento, insignias y elementos de identificación del ejército, reforzando su dimensión como símbolo gráfico además de condecoración.

Cruces de 1914 y de 1939, respectivamente.

La transformación más controvertida de su historia llegó en 1939, cuando fue nuevamente reintroducida por el régimen nacionalsocialista. Adolf Hitler no solo reactivó la Cruz de Hierro, sino que amplió su sistema de grados, introduciendo la Cruz de Caballero y sus sucesivas variantes con hojas de roble, espadas y brillantes, que constituían niveles superiores de reconocimiento al valor militar extremo. En esta versión, el diseño incorporó en su centro la esvástica, lo que supuso una ruptura simbólica evidente con sus versiones anteriores, aunque la forma externa de la cruz se mantuvo deliberadamente para conservar la continuidad histórica y aprovechar su carga simbólica acumulada. Durante la Segunda Guerra Mundial, volvió a concederse a gran escala, tanto a oficiales y suboficiales, como a tropa de distintos rangos, manteniendo su función de reconocimiento al valor individual dentro de un marco ideológico radicalmente distinto al de su origen prusiano.

Tras la derrota de Alemania en 1945 y la caída del Tercer Reich, la Cruz de Hierro dejó de concederse. En el nuevo contexto de la Alemania de posguerra, su simbología quedó inevitablemente marcada por su uso durante el régimen nazi, lo que obligó a una profunda revisión de su significado. Sin embargo, su historia anterior a 1939 impedía reducirla exclusivamente a ese periodo.

En 1957, en la República Federal Alemana, se autorizaron versiones adaptadas para veteranos, en las que se eliminaban los símbolos nazis y se sustituían por elementos neutrales o tradicionales anteriores, como hojas de roble. Estas versiones no reintroducían la condecoración como premio activo en tiempos de paz, pero permitían su uso en contextos conmemorativos dentro de un marco constitucional democrático. Paralelamente, la forma estilizada de la Cruz de Hierro fue incorporada como símbolo de la Bundeswehr (nombre oficial del ejército Alemán), aunque desprovista de cualquier carga ideológica que pudiese tener en el pasado, en una reinterpretación institucional que buscaba conectar la continuidad militar alemana con un nuevo marco político.


La historia de la Cruz de Hierro, por tanto, no es lineal ni homogénea, sino estratificada. Su significado ha oscilado entre el mérito militar individual, la construcción del Estado-Nación, la movilización total de las guerras industriales y la instrumentalización ideológica del siglo XX. Pocas condecoraciones han atravesado con tanta intensidad los cambios de régimen y las transformaciones políticas de un país. En ella se superponen la Prusia reformista del siglo XIX, el Imperio Alemán, la crisis de la República de Weimar, el nacionalsocialismo y la posterior reconstrucción democrática de Alemania. Esa acumulación de capas históricas explica por qué su interpretación actual sigue siendo compleja: no es únicamente un objeto del pasado, sino un símbolo que ha sido continuamente reescrito por los distintos contextos que lo han utilizado.



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sábado, 6 de junio de 2026

VII CURSO DE PALEOGRAFÍA Y ARCHIVOS.

 

Ya se encuentra abierto el plazo de inscripción para el VII Curso de Paleografía y Archivos, que se celebrará del 6 al 10 de julio de 2026. Esta actividad formativa está organizada por el Instituto Universitario de Historia Simancas (IUHS) de la Universidad de Valladolid y será dirigida por doña Irene Ruiz Albi, profesora titular del área de Ciencias y Técnicas Historiográficas de dicha universidad, y  por doña Cristina Emperador Ortega, directora del Archivo de la Real Chancillería de Valladolid.

El curso tiene como principal objetivo proporcionar a los participantes los conocimientos y habilidades necesarios para la lectura e interpretación de las escrituras cortesana y procesal utilizadas entre los siglos XV y XVII, fundamentales para el estudio e investigación de la documentación histórica de la Edad Moderna.

La formación se desarrollará a partir de documentos originales conservados en algunos de los principales archivos históricos de Castilla y León: el Archivo General de Simancas, el Archivo de la Real Chancillería de Valladolid, el Archivo Municipal de Valladolid y el Archivo Simón Ruiz, perteneciente a la Fundación Museo de las Ferias de Medina del Campo. Además de la práctica paleográfica, el curso permitirá a los asistentes conocer la naturaleza, organización y riqueza documental de los fondos custodiados en estas instituciones.

Fechas y horario.
Del 6 al 10 de julio de 2026.
Sesiones teórico-prácticas (35 horas lectivas).
•Mañanas: de 9:00 a 14:30 horas.
•Tardes: de 17:00 a 19:00 horas.
Inscripción.
•Número máximo de participantes: 18 alumnos.
•Plazo de inscripción: del 1 al 15 de junio de 2026.
Más información.
La información detallada sobre el programa, requisitos de inscripción y matrícula puede consultarse en los siguientes enlaces:
•Ministerio de Cultura: https://www.cultura.gob.es/
•Instituto Universitario de Historia Simancas: https://historiasimancas.uva.es/
•Fundación General de la Universidad de Valladolid: https://fundacion.uva.es/

Se trata de una excelente oportunidad para estudiantes, investigadores, archiveros y profesionales interesados en las ciencias y técnicas historiográficas, así como para todas aquellas personas que deseen iniciarse en la lectura y análisis de documentación histórica original de los siglos finales de la Edad Media y los comienzos de la Edad Moderna.

Publicado por La Mesa de los Notables.