miércoles, 4 de marzo de 2026

GALONES DE PAPEL.

Riestra2026. 

En todo sistema institucional serio, el uniforme debe cumplir tres funciones esenciales: identificar, jerarquizar y legitimar. No es una prenda; es arquitectura normativa. Su corte, divisas y disposición exacta de cada condecoración responden a reglamentos minuciosos. No hay espacio para la improvisación. En nuestro país, la uniformidad institucional está estrictamente reglamentada, y aún más en los Ejércitos, donde los uniformes poseen, entre otras cualidades, una que pasa desapercibida hasta que se pierde: la sobriedad funcional.

Incluso en su versión más ostentosa, la ornamentación está contenida por norma. Cada pieza ocupa un lugar preciso, un tamaño exacto y se coloca según un protocolo casi musical, como si obedeciera a una partitura. La cantidad de metal sobre el pecho no surge del entusiasmo, sino de la autorización. El problema comienza cuando otros deciden interpretar la misma partitura sin haber pasado por el conservatorio.

En ciertos actos sociales, que todos hemos frecuentado  en alguna ocasión, se produce un fenómeno casi óptico: la duplicación del código. A un lado del salón, un militar cuya carrera ha sedimentado lentamente, y me centro en el tema militar porque es el más repetido y evidente. Al otro, un caballero de flamante corporación honorífica, historiográfica o caballeresca, cuya guerrera parece haber experimentado un proceso de expansión simbólica acelerada.

Desde la distancia, ambos perfiles pueden parecer similares, pero cuando nos acercamos la diferencia es abismal. No en el brillo (que a veces favorece al más exuberante) sino en el peso invisible que sostiene ese brillo.
Técnicamente, esto podría interpretarse como una mimetización formal sin equivalencia estructural. Se adoptan cortes, colores, entorchados, etc. asociados al ámbito castrense, pero adolecen de lo esencial: el sistema que respalda la señal.

El uniforme militar o institucional es la punta visible de una pirámide normativa, jurídica y operativa. El uniforme asociativo es, en cambio, una construcción estética autónoma y libre de restricciones. Y es precisamente esa libertad la que delata en muchas ocasiones el exceso. Donde la norma impone límites, la imaginación expande. Donde el reglamento reduce, el entusiasmo acumula. El resultado es una hipertrofia ornamental que acerca la escena a la opereta, no por intención de parodia, sino porque la desproporción entre forma y sustancia se vuelve evidente. Lo más curioso, y humano, es que quienes encarnan ese despliegue rara vez advierten el efecto. Caminan con gravedad mimética, intercambian saludos cargados de solemnidad y nadie les dice nada, la cortesía social es implacable en su silencio o estruendosa en su ignorancia.

Las asociaciones que aspiran a perdurar y a ser reconocidas por la seriedad de su labor, creo yo, no deberían tener la necesidad de apoyarse en la mímesis castrense o institucional para dotarse de identidad, ni llenarse de quincalla (que justamente por su dispendio) ya no impresiona a nadie. Existen múltiples tradiciones indumentarias igualmente dignas y cargadas de simbolismo que no invaden de ninguna estética ni generan confusión. Pueden inspirarse, por ejemplo, en uniformes históricos de corte diplomático o académico: casacas sobrias, levitas con vivos discretos, bandas institucionales, insignias esmaltadas de diseño propio, etc.

Contar con una uniformidad en las asociaciones de orden caballeresco o nobiliario, en esencia, puede resultar beneficioso para fortalecer su identidad colectiva y el sentido de pertenencia entre sus miembros. Al vestir de manera uniforme, cada integrante se siente parte de un grupo con objetivos y valores comunes, lo que refuerza la solidaridad y el respeto mutuo. Además, el uniforme (sin estridencias, ni propensión al mimetismo) facilita la identificación de la asociación en eventos públicos, ceremonias o actividades comunitarias, transmitiendo una imagen de organización y compromiso. 
Sin necesidad de exagerar ni llamar la atención, el uniforme también ayuda a mantener viva la tradición y los principios que pretenden guíar a la asociación, sirviendo como símbolo visible de honor, fraternidad y responsabilidad compartida.

El objetivo, bajo mi criterio, nunca debería ser parecer otra cosa, sino ser reconocibles de manera indubitada como lo que realmente son: una institución digna con fines culturales, sociales o asistenciales y de corte tradicional, sin más. 
Una identidad visual coherente, propia y bien diseñada evita equívocos protocolarios y refuerza los objetivos de la asociación. La originalidad institucional siempre va a resultar más sólida que la mera imitación, porque  va a transmitir seguridad en la propia institución, y no dependencia del prestigio ajeno.

Publicado por La Mesa de los Notables.


martes, 3 de marzo de 2026

LA COCATRIZ EN LA HERÁLDICA.

Alejandro Riestra Martínez. 

Entre los bestiarios medievales y las leyendas que cruzaron los siglos, surge una criatura tan temible como fascinante: la cocatriz. Este ser fabuloso, mezcla de gallo y serpiente, se alza como símbolo de peligro, misterio y poder en la iconografía que rodea a la ciencia del blasón. Después de dedicarle al grifón un artículo en este mismo blog, no me resisto a hablarles de la cocatriz. “La emperatiz del misterio”.

La cocatriz nace del mito del basilisco, la criatura cuyo aliento y mirada eran mortales. Sin embargo, la cocatriz adopta rasgos más avícolas: su cabeza de gallo, coronada por una cresta roja y ojos fulgurantes, se cierne sobre un cuerpo serpentino o dracónico, a menudo alado, que se enrosca con agilidad y amenaza a quien ose acercarse. Se dice que su canto produce un estremecimiento mortal y que su pico puede perforar la armadura más resistente.

Según el historiador y heraldista, tristemente fallecido en 2019, José María de Montells y Galán (1) (cuyas armas simples ilustran este artículo) este ser mítico “es el rey de los serpentiformes, y cuenta la fábula que nació de un huevo de gallina fecundado por una venenosa serpiente, e incluso algunos autores le atribuyen la facultad de hablar”.

En los textos donde se la nombra, la cocatriz se convierte en prueba de valor y astucia. Caballeros errantes debían enfrentarse a su mirada o derrotarla mediante el ingenio, pues ningún combate físico podía garantizar la victoria frente a su veneno y furia sobrenatural. Escritores medievales la mencionan como símbolo del engaño, dado su doble naturaleza: ave y reptil, bella y letal a la vez.

En heráldica, la cocatriz representa valor extremo y astucia. A menudo se dibuja en escudos sosteniendo garfios o en actitud de ataque, destacando la combinación de fuerza serpentina y el ímpetu del gallo. Su presencia en un escudo no solo advertía del coraje de su portador, sino también de la sagacidad para enfrentarse a enemigos impredecibles. Los colores típicos que acompañan a la cocatriz heráldica son: oro como símbolo de nobleza y prestigio, gules para el valor y la pasión, las de sínople representan la amistad, la cortesía y la caballerosidad; quedando el sable reservado para la prudencia y el misterio.

Hoy, la cocatriz es más que un mito; es un recordatorio de que la belleza y el peligro pueden coexistir en un mismo ser. Su figura sigue apareciendo en la literatura heráldica manteniendo viva la fascinación por lo desconocido y lo extraordinario. Representa, además, la eterna tensión entre realidad y fantasía, desafiando al observador a cuestionar los límites de lo posible.

(1)  Don José María de Montells y Galán (Madrid, 1949 – †2019), insigne historiador y estudioso de las ciencias del blasón, hizo de la heráldica una forma de pensamiento y de la historia un arte. Doctor en Ciencias Empresariales, Licenciado en Historia, poeta, editor y Rey de Armas, su vida estuvo profundamente entrelazada con los símbolos, la cultura y el arte.


Publicado por La Mesa de los Notables.


lunes, 2 de marzo de 2026

EL INSTITUTO DE HISTORIA Y CULTURA MILITAR ORGANIZA EL XXV CICLO DE INTRODUCCIÓN A LA UNIFORMOLOGÍA DEL EJÉRCITO ESPAÑOL.

 

El Instituto de Historia y Cultura Militar (IHCM) celebrará, del 7 al 25 de abril de 2026, el XXV Ciclo Informativo de Introducción a la Uniformología del Ejército Español, una actividad formativa dirigida tanto a personal militar como a cualquier persona interesada en profundizar en el estudio y la evolución histórica de la uniformidad militar española.

El curso aborda, desde una perspectiva teórica y práctica, la evolución de los uniformes militares españoles a lo largo del tiempo, analizando su relación con los contextos políticos, sociales y económicos de cada época, así como con la moda, el entorno de empleo, los avances tecnológicos en la industria textil y la función específica para la que fueron concebidos.
Su objetivo es proporcionar a los alumnos un conocimiento sólido de los distintos uniformes utilizados a lo largo de la historia, incluyendo divisas, emblemas, distintivos y condecoraciones. Al finalizar el ciclo, los participantes conocerán los principales hitos que marcaron las transformaciones del vestuario militar, las razones que las motivaron y las características formales (formas, colores y materiales) de cada etapa, así como los elementos auxiliares que lo completan. Asimismo, estarán capacitados para situar un uniforme en su contexto histórico y contarán con una base adecuada para emprender investigaciones posteriores.

El ciclo podrá realizarse en modalidad presencial, en la sede central del IHCM, o a distancia, a través del Campus Virtual Corporativo de la Defensa, lo que facilita el acceso desde cualquier ubicación.
La información detallada sobre el programa, los requisitos y el procedimiento de inscripción está disponible en la página web oficial del Instituto, haciendo click con el ratón aquí.


Publicado por La Mesa de los Notables.

sábado, 28 de febrero de 2026

LA HERÁLDICA DE LA COMPAÑÍA DE TRANSMISIONES DE LA BRIGADA EXTREMADURA.

 Alejandro Riestra Martínez.

Hay imágenes que, de tanto verlas, corren el riesgo de volverse invisibles. El emblema al que dedico esta entrada se cruza en mis labores cotidianas, y cada encuentro despierta sensaciones que lo elevan más allá de lo meramente institucional.
Los esmaltes y figuras que lo componen entrelazan tradición e identidad, mientras su lema revela algo más que coraje y valentía: transmite serenidad y confianza frente a cualquier adversidad. Este símbolo no solo pretende ser representación de un grupo, sino también su inspiración y su guía, recordándonos el sentido más profundo de la labor que nos hemos comprometido a realizar.

LA HERÁLDICA DE LA COMPAÑÍA DE TRANSMISIONES DE LA BRIGADA EXTREMADURA.

En la tradición militar española, los emblemas de sus Unidades no son meros distintivos gráficos; constituyen síntesis simbólica de misión, historia y espíritu. El emblema de la Compañía de Transmisiones del Batallón de Cuartel General de la Brigada Extremadura recoge, mediante un lenguaje heráldico preciso, la esencia de una Unidad cuya razón de ser es garantizar la acción del mando y el control de todas las demás que conforman su Brigada, en cualquier circunstancia.

En el corazón del escudo se proyecta un puño enguantado de plata, cerrado con precisión mecánica sobre dos rayos entrelazados. No es la mano desnuda del combatiente impulsivo, sino la del técnico disciplinado, el especialista que domina la tecnología que maneja. Un puño que no golpea: conecta. Es el símbolo del control sobre la fuerza invisible. Plata fría, racional, científica, frente al gules apasionado que domina el campo del escudo: técnica y ardor fundidos en un mismo destino.

Este conjunto se dispone sobre una encina al natural, símbolo identitario de la tierra extremeña que lo acoge, arraigada profundamente en el terreno y representando fortaleza, permanencia y vinculación al territorio. Así, la Unidad no solo representa la voluntad de la acción del mando: la encarna desde una identidad concreta, con raíces firmes y tronco robusto.
Todo lo anterior se encuentra rodeado por una corona vegetal compuesta por sendas ramas de roble y laurel, aludiendo a la victoria y la fortaleza, como alegoría de los trofeos que comparten todos los Ingenieros del Ejército en sus emblemas. El laurel, tradicional representación del triunfo; el roble, imagen de resistencia y solidez. Ambas ramas se enlazan en su base mediante un lazo de gules, símbolo de cohesión y unidad de propósito.

Acolados al escudo, entrelazados y dispuestos en sotuer, cuatro rayos dorados, separados por sus aisladores y proyectados hacia los cuatro horizontes, representan atributos esenciales de la Especialidad Fundamental de Transmisiones: la expansión de la señal que no conoce límites.
El escudo se timbra con corona real cerrada, subrayando la pertenencia a las Fuerzas Armadas del Reino de España y la lealtad a la Corona como símbolo de unidad y permanencia.

En la filacteria inferior figura el lema latino: “NEC MILLE ME CIRCUMDANTIS TIMEO” (“No tengo miedo, aunque mil me rodeen”) declaración de serenidad y firmeza ante la adversidad, virtud esencial de quienes garantizan la continuidad de la acción del mando, incluso en los entornos más exigentes. Bajo ella, la inscripción “CÍA. DE TRANSMISIONES 11” identifica con precisión orgánica a la Unidad.

- HERÁLDICA- .
De gules, un guantelete de plata cerrado en puño sujetando dos rayos de oro en sotuer. Bajo el mismo, una encina al natural sobre una base de tierra enraizada en su color. Todo ello rodeado por un trofeo entrelazado de roble y de laurel en plata, unidos por una cinta de gules en forma de lazada.
Acolados lleva cuatro rayos de oro, entrecruzados y dispuestos en sotuer, con sus aisladores ("trofeo de transmisiones").
Timbre: Corona Real Española.
Lema superior: "NEC MILLE ME CIRCUMDANTIS TIMEO".
Lema inferior: “CÍA. DE TRANSMISIONES 11".



Publicado por La Mesa de los Notables.


miércoles, 25 de febrero de 2026

LA DECANA DE LA DIPUTACIÓN DE LA GRANDEZA, DISTINGUIDA CON LA GRAN CRUZ DEL MÉRITO MILITAR.

 

La duquesa de Arcos, decana de la Diputación de la Grandeza, ha sido condecorada con la Gran Cruz del Mérito Militar, con distintivo blanco, en un acto celebrado recientemente en el Cuartel General de la Armada, el cual estuvo presidido por la ministra de Defensa, doña Margarita Robles. La distinción, concedida por S.M. Felipe VI a propuesta del Ministerio de Defensa y tras la deliberación del Consejo de Ministros, reconoce la histórica y constante contribución de la corporación nobiliaria y de sus miembros a las Fuerzas Armadas en su servicio a España y a la Corona.

En su intervención, la duquesa agradeció la acogida dispensada por la ministra y por el jefe del Estado Mayor de la Armada, y felicitó al resto de los galardonados. Subrayó que recibe la condecoración no a título personal, sino en el ejercicio de su responsabilidad institucional, lo que supone para ella un gran honor. Asimismo, afirmó asumirla con un profundo sentido del deber hacia unas Fuerzas Armadas cuya dedicación a la soberanía y al orden constitucional calificó de ejemplar.

Destacó también la estrecha colaboración mantenida en los últimos años entre la Diputación de la Grandeza y el Ejército de Tierra, instituciones que -señaló- comparten valores como la integridad, el esfuerzo, el espíritu de sacrificio y el servicio a los españoles. En este contexto, puso en valor la labor del general de Ejército don Amador Enseñat y Berea, jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra, de quien resaltó su constante confianza y cooperación.

Imagen (https://www.defensa.gob.es/): El teniente general don Eduardo Diz Monje, jefe del Cuarto Militar de la Casa de Su Majestad el Rey; la duquesa de Arcos, la ministra de Defensa y el general de Ejército don Amador Enseñat y Berea, jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra (JEME).


Por su parte, doña Margarita Robles dedicó palabras de reconocimiento a los condecorados y agradeció el apoyo prestado por la duquesa y por la nobleza titulada a la labor del Ejército de Tierra. “Te condecoramos a ti, pero condecoramos a toda la Grandeza de España”, afirmó la ministra, quien recordó además su reciente participación en la exposición “Felipe VI. Una década de la historia de la Corona de España”, inaugurada el pasado 25 de abril en La Coruña.

Junto a la duquesa de Arcos fueron distinguidos los alcaldes de Gijón, Las Palmas de Gran Canaria, Motril, Oviedo y Santa Cruz de Tenerife, así como el diputado provincial don Francisco Cuenca Rodríguez, en reconocimiento a su colaboración con las Fuerzas Armadas. El acto contó también con la presencia de diversas autoridades civiles y militares y de representantes del Consejo de la Diputación de la Grandeza.

Publicado por La Mesa de los Notables.


sábado, 21 de febrero de 2026

PUBLICADO EL NÚMERO 6 DE «ESTUDIOS NOBILIARIOS Y EMBLEMÁTICOS».

 

En la sección de Publicaciones del portal que mantiene en internet la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía, se encuentra disponible el número 6 de la revista digital Estudios Nobiliarios y Emblemáticos, correspondiente al año 2026.

Este nuevo número reúne los siguientes trabajos:

La Diplomacia de las Coronelías: el caso de España, por don José María de Francisco Olmos.
Difuntos nobiliarios en Madrid durante el período 1651-1700 (I), de don José Miguel de Mayoralgo y Lodo, conde de los Acevedos.
Los comerciantes cartageneros ennoblecidos en el siglo XVIII: los marqueses de Premio Real y de Valdehoyos y condes de Villa Miranda, de don Javier Gómez de Olea y Bustinza.
Injerencias entre títulos nobiliarios italianos en España: «Marqués de Melgarejo» (título napolitano, 1736) y «Marqués de Melgarejo de los Infantes» (título pontificio, 1904), de doña Pilar Montero Parra.
Félix O’Neille O’Neille: un militar ilustrado al servicio de España. Noble origen irlandés, juventud aventurera, madurez en altos puestos militares y civiles. Descendencia hasta el siglo XX, de don Enrique Castrillo O’Neille y don Felipe Cantero Leiro.
Nueve siglos de simbología municipal en España, de don Juan José Sánchez Badiola.
Algunos aspectos de la trayectoria heráldica de la Casa Ducal de Medina Sidonia, por don Mario Jaramillo Contreras.
La Medalla de las campañas de Mindanao, de don Antonio Prieto Barrio.
El derecho premial de la Comunidad Autónoma de Canarias: órdenes, condecoraciones, medallas, premios y distinciones, de don Jorge Cologan y González-Massieu.

Puede acceder a la revista Estudios Nobiliarios y Emblemáticos a través del siguiente enlace: https://ramhg.es/estudios-nobiliarios-y-emblematicos/

Publicado por La Mesa de los Notables.

 


jueves, 19 de febrero de 2026

YA PUEDE CONSULTARSE EL NÚMERO 7 DE LA REVISTA «LABOR ET CONSTANTIA».

 

No hace mucho se ha editado el número 7, correspondiente al pasado año 2025, de la revista Labor et Constantia, publicación periódica de carácter científico editada por la Sociedad de Estudios Genealógicos y Heráldicos de Canarias (SEGEHECA).
Especializada en las ciencias genealógica y heráldica, así como en otras disciplinas afines, la revista se ha consolidado como un espacio de referencia para el estudio riguroso de la historia familiar, la simbología y la memoria documental en el ámbito canario y atlántico.

Dirige la publicación don Fernando Rossi Delgado, cuya labor al frente a la misma ha contribuido decisivamente a afianzar su proyección científica y su cuidado estilo editorial. Bajo su dirección, Labor et Constantia mantiene el firme propósito de ofrecer investigaciones fundamentadas en fuentes de solvencia y en una metodología sólida, contribuyendo así al enriquecimiento del panorama historiográfico insular.

Cabe destacar, asimismo, que la revista ha sido recientemente incorporada a Maresía, la plataforma digital de la Universidad de La Laguna que facilita el acceso a las colecciones digitalizadas del Patrimonio Bibliográfico Lacunense, de la Hemeroteca Canaria y de otros fondos documentales de especial relevancia. Esta inclusión supone un importante reconocimiento institucional y garantiza una mayor difusión y accesibilidad de sus contenidos, favoreciendo tanto la consulta académica como el interés de investigadores y personas interesadas.

El nuevo número reafirma así la vocación de permanencia que su propio título proclama -trabajo y constancia- y continúa trazando, con pulcritud científica y sensibilidad histórica, el mapa de nuestras raíces.
Puede consultarse Labor et Constantia en la página web de SEGEHECA y a través del portal Maresía

Publicado por La Mesa de los Notables.