lunes, 9 de febrero de 2026

"EL GRAN MONARCA": TRADICIÓN, HISTORIA Y MITO.

Riestra2026 

Notas sobre una vieja profecía europea.

No soy amigo de leyendas, y mucho menos de profecías. Tampoco son, ni pretenden ser, nuestra temática habitual. Sin embargo, a raíz de algunas publicaciones recientes de este mismo blog, un amigo muy docto y estudioso de estas, y otras disciplinas, relacionadas con la historia y el misticismo cristiano, don Gonzalo Pallarés, me preguntó qué sabía acerca de eso que algunos llaman el "Gran Monarca". Evidentemente, comprendí de inmediato a qué se refería y hacia dónde pretendía llevar la conversación, cuando comenzó a desplegar una serie de hipótesis más cercanas a la fe que a la razón científica, pero no por eso carentes de peso o mal enhebradas.

Le respondí sin rodeos. Lo único que sabía es que se trata de una tradición profética cristiana de origen medieval, extraoficial y ajena al dogma, que anuncia la aparición de un rey justo y legítimo en un tiempo de gran caos histórico, inmediatamente antes de una etapa decisiva para el mundo. No es una profecía bíblica ni una revelación concreta, sino un conjunto heterogéneo de textos, visiones y tradiciones que se fueron acumulando durante siglos en Europa, especialmente en el ámbito del catolicismo francés.
La tradición del "Gran Monarca" no nace de un libro único ni de una voz identificable. Es, más bien, un sedimento histórico: una idea que se va formando lentamente a lo largo de más de mil años, en la intersección entre la teología cristiana de la historia, los colapsos políticos recurrentes y la necesidad humana de esperanza cuando el orden se resquebraja. Cada gran crisis europea la reactiva; cada período de estabilidad la relega al olvido.

No es casual que esta tradición se centre en Francia y no en otra nación del continente. Durante siglos fue el reino más antiguo, el más estable y el que desarrolló una idea especialmente sólida de legitimidad política. A partir del siglo XIII, muchas de estas profecías comienzan a identificar implícitamente al "Gran Monarca" con un rey francés: la unción sagrada en Reims, la continuidad dinástica y la noción de legitimidad hereditaria conforman el trasfondo simbólico de casi todos los relatos.



Curiosamente, Francia rara vez es nombrada de forma explícita. Se la designa mediante alusiones: "los lirios", "la Galia", "Occidente" o "el reino de los bautizados". Del mismo modo, al personaje central nunca se lo presenta como el próximo rey, sino como el "rey que vendrá cuando todo lo demás falle". La diferencia no es menor.
Las profecías auténticas no identifican con plenitud; si lo hicieran, perderían aquello que las sostiene. Pero dejan migas de pan. Y cuando se las sigue con paciencia, todas conducen al mismo lugar.

Los textos coinciden en que el "Gran Monarca" procederá de una línea antigua, reconocible por signos que no necesitan explicación: "el lirio que no se marchita", "la continuidad que no se agota", "la primogenitura que no se negocia". No será el heredero del ruido ni de la coyuntura, sino el de la tradición, palabra casi obscena en los tiempos que corren, pero fundamental para comprender la historia europea.

Nacerá lejos del trono que le correspondería. Crecerá cuando la nación que una vez fue llamada "la hija mayor de la Iglesia" ya no recuerde por qué lo fue. Su relación con esa tierra será necesariamente paradójica: "no la gobierna, pero la representa"; "no reina sobre ella, pero la encarna mejor que quienes la administran".
"El Gran Monarca", insisten las tradiciones, no será un usurpador. Y precisamente por eso, quizá, resulte peligroso para algunos. Su legitimidad no dependerá del consentimiento cambiante ni del aplauso circunstancial, sino de una continuidad objetiva, casi geológica, que no se ve afectada por modas políticas ni por rupturas ideológicas.

Mientras otros aceptaron transacciones, renuncias y pactos con el espíritu del siglo, él permanece en la línea recta, incómoda, inflexible. La profecía es clara en este punto: "el elegido será aquel que conserve intacto el derecho, sin estridencias ni proclamaciones". Su formación estará marcada por la disciplina, el deber y la conciencia de representar algo que lo precede y lo excede. No hablará como tribuno ni actuará como actor. Su estilo será austero, casi anacrónico. Y precisamente por eso, reconocible.
También se dice que no se autoproclamará. Su figura emergerá únicamente cuando la confusión sea tal que su nombre, hasta entonces innecesario, vuelva a pronunciarse con hambre. Cuando la nación, cansada de lo superfluo y de lo provisional, vuelva los ojos hacia aquello que nunca llegó a desaparecer del todo, emergerá. Tal vez su reinado sea breve, simbólico, incluso sacrificial, pero cumplirá el propósito al que está destinado.

Y así, el Gran Monarca, hasta el final (según cuentan), no será reconocido por las masas sino por aquellos que saben que la historia, más a menudo de lo que se admite,  ha elegido siempre a quienes supieron aguardar.

NOTA:Marie-Julie Jahenny (1850-1941), mística estigmatizada francesa, profetizó la llegada de un "Gran Monarca" providencial, estrechamente vinculado a un Papa santo, para restaurar la Iglesia y Francia tras un periodo de caos, guerras y los "Tres Días de Oscuridad". Según sus revelaciones, este rey será elegido por Dios para salvar a la nación durante tiempos apocalípticos.

Publicado por La Mesa de los Notables.

 

viernes, 6 de febrero de 2026

ÉLITES EN TRANSICIÓN. CAMBIOS Y PERMANENCIAS EN LAS SOCIEDADES IBÉRICAS (SIGLOS XVIII-XIX).

 

Ayer, la Real Sociedad Económica Extremeña de Amigos del País acogió la conferencia y presentación del libro Élites en transición. Cambios y permanencias en las sociedades ibéricas entre la Edad Moderna y la Contemporánea (siglos XVIII–XIX), una obra que invita a repensar la evolución de las élites peninsulares en un periodo clave de transformación histórica.
El encuentro permitió reflexionar, entre otros aspectos, sobre el profundo cambio de paradigma matrimonial en la aristocracia española, desde el Antiguo Régimen hasta la consolidación del liberalismo. Este análisis del matrimonio como estrategia social y económica se reveló como un auténtico espejo de transformaciones más amplias, que afectaron a las estructuras sociales, los modelos de poder y las mentalidades culturales de la época.

La exposición corrió a cargo de don Carlos Mejías Gallardo, doctor en Economía y Empresa y economista de la Junta de Extremadura, y de don Raúl Molina Recio, profesor titular de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Extremadura. Ambos ofrecieron una lectura rigurosa y sugerente sobre los equilibrios entre continuidad y ruptura en las élites ibéricas, subrayando cómo estas supieron adaptarse (no sin tensiones) a los nuevos marcos políticos y económicos surgidos entre los siglos XVIII y XIX.
El acto puso de relieve la importancia de la divulgación histórica de calidad como herramienta fundamental para comprender los procesos que han dado forma a nuestro presente, demostrando que el estudio del pasado sigue siendo una clave imprescindible para interpretar las dinámicas sociales actuales.

La conferencia puede verse en YouTube: aquí.

Publicado por La Mesa de los Notables.

jueves, 5 de febrero de 2026

LA REVISTA HOLA PUBLICA UNA CONVERSACIÓN CON LUIS ALFONSO DE BORBÓN SOBRE LA NOBLEZA DE ASTURIAS Y SU LEGADO DE TRADICIÓN Y SERVICIO.

 

Publicado hoy en la revista HOLA, este artículo firmado por Ana Caaveiro recoge la conversación  que ha mantenido con Luis Alfonso de Borbón en un momento clave de su trayectoria institucional. El Duque de Anjou, recientemente nombrado Consejero Magistral del Real Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias, reflexiona sobre el legado recibido del Duque de Sevilla y sobre el significado de la nobleza en el siglo XXI. Una entrevista que mira a la tradición desde el presente y que pone el acento en el servicio, la responsabilidad y el compromiso cultural como pilares de una nobleza entendida más allá del linaje.
Por su indudable interés lo reproducimos en su integridad, añadiendo al final de esta entrada el enlace para acceder al artículo original publicado en HOLA.

-Hablamos con Luis Alfonso de Borbón, del legado del Duque de Sevilla a su nuevo puesto en una institución nobiliaria: "Ser noble hoy no puede entenderse solo en términos de linaje"-.

El Duque de Anjou es el nuevo Consejero Magistral del Real Cuerpo de la Nobleza de Asturias.

ANA CAAVEIRO
5 de febrero de 2026 - 13:32 CET.
HOLA.

Asturias "forma parte de mi propia historia", nos dice Luis Alfonso de Borbón. En esa "tierra de carácter fuerte, de historia profunda y de gran riqueza humana", con "una carga histórica y simbólica extraordinaria dentro de España", encuentra parte de sus raíces -su bisabuela materna era asturiana-, pero, desde este año, su vinculación con el Principado es todavía más fuerte.

El Duque de Anjou ha sido nombrado Consejero Magistral del Real Cuerpo de la Nobleza de Asturias, tomando, así, el legado de su tío, el Duque de Sevilla, Francisco de Borbón y Escasany -que falleció en mayo del año pasado-. Un cargo que asume, nos cuenta, "con un profundo sentido de responsabilidad", aunque, también, con gratitud.

- Don Luis, ha sido nombrado Consejero Magistral del Real Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias. ¿Cómo afronta este nuevo cargo? No sé si puede explicarnos algunos de los motivos que le llevaron a asumir esta nueva posición en la institución.

Afronto este nombramiento con gratitud, pero sobre todo con un profundo sentido de responsabilidad. No lo entiendo como un honor personal aislado, sino como un compromiso de servicio hacia una institución con siglos de tradición. Acepté el cargo porque creo firmemente en el valor de preservar la memoria histórica y las formas de representación de la nobleza como parte de la identidad cultural española. El Real Cuerpo no es solo una entidad simbólica; también es un espacio de encuentro, de continuidad histórica y de acción social. Me motivó la posibilidad de contribuir a su proyección hacia el futuro sin perder su esencia.

-Sucede, así, a don Francisco de Borbón y Escasany, Duque de Sevilla, anterior Consejero Magistral. ¿Qué significa para usted asumir su legado?

Suceder a mi tío Francisco supone una enorme responsabilidad. Ha sido una figura de referencia, tanto por su trayectoria personal como por su dedicación a la institución. Asumir su legado implica respetar el trabajo realizado y, al mismo tiempo, saber adaptarlo a los nuevos tiempos. No se trata de sustituir una personalidad, sino de continuar una línea de servicio. Espero estar a la altura de la confianza depositada en mí y honrar el espíritu de continuidad que él y sus antecesores representaron.

"Asumir el legado del Duque de Sevilla implica respetar el trabajo realizado y, al mismo tiempo, saber adaptarlo a los nuevos tiempos"

De izquierda a derecha:Antonio Sánchez de León, Barón Von Wernitz, Luis Alfonso de Borbón, Manuel Ruiz de Bucesta, Manuel Rodríguez de Maribona, Juan de Allonca y Carlos Álvarez de la Rua.


-Se abre una nueva etapa para el Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias. ¿Cuáles son sus objetivos como nuevo Consejero Magistral?

Mi principal objetivo es reforzar el papel cultural y social del Cuerpo. Creo que las instituciones nobiliarias del siglo XXI deben ser activas, visibles y útiles a la sociedad. Me gustaría impulsar actividades culturales, académicas y benéficas que acerquen la institución a nuevas generaciones. También considero esencial fortalecer los vínculos con Asturias, su historia y sus tradiciones, para que el Cuerpo siga siendo una referencia viva y no únicamente ceremonial.

-¿Cuál es la importancia de seguir manteniendo este tipo de tradiciones, en una época como la actual?

Las tradiciones no son reliquias del pasado; son puentes entre generaciones. En un mundo que cambia a gran velocidad, conservar ciertos referentes históricos aporta estabilidad, identidad y continuidad. Mantener estas tradiciones no significa rechazar la modernidad, sino integrarla desde una base cultural sólida. Son parte de nuestro patrimonio inmaterial y, como tal, merecen ser conocidas, comprendidas y respetadas.

-Esta institución es heredera de la antigua nobleza territorial española, ¿qué significa ser noble en el siglo XXI?

Ser noble hoy no puede entenderse solo en términos de linaje. Debe interpretarse como una actitud ética: servicio, responsabilidad, discreción y compromiso con la sociedad. La nobleza contemporánea tiene sentido si está vinculada a valores y a una conducta ejemplar. En ese sentido, es más una obligación que un privilegio. Representa la idea de que la herencia histórica conlleva también deberes.

-¿Cuál diría que es su vinculación con Asturias? ¿Se siente cercano a esta tierra?

Asturias es una tierra con una carga histórica y simbólica extraordinaria dentro de España, y mi vinculación con ella no es solo institucional o afectiva, sino también familiar. A través de mi bisabuela materna, Carmen Polo, existe un vínculo personal con esta tierra que forma parte de mi propia historia. Esa conexión me ha hecho sentir siempre un respeto especial por Asturias, por su tradición y por su papel en la historia nacional. Siempre me he sentido cercano a las regiones que mantienen viva su identidad cultural, y Asturias es un ejemplo admirable de ello. Es una tierra de carácter fuerte, de historia profunda y de gran riqueza humana.

-Usted es descendiente directo de Luis XIV, por ello, ¿siente una responsabilidad con la historia?

Ser consciente de la propia genealogía es, ante todo, una invitación a la reflexión. La historia familiar no debe vivirse como un peso, sino como una referencia. Sí existe una responsabilidad moral: la de actuar con dignidad, prudencia y respeto por la memoria de quienes nos precedieron. Pero esa responsabilidad no mira solo al pasado; también obliga a contribuir positivamente al presente. La historia cobra sentido cuando inspira una conducta responsable en el hoy.

Ana Caaveiro.
Revista Hola 05/02/2026.

Para leer el artículo original en la revista HOLA. Aquí.

Publicado por La Mesa de los Notables.

 

martes, 3 de febrero de 2026

EMANUELE FILIBERTO DE SABOYA VISITA ESPAÑA Y EL PRINCIPADO DE ANDORRA.

 

S.A.R. Emanuele Filiberto de Saboya, príncipe de Venecia y duque de Saboya, uno de los protectores más ilustres del Real Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias, y jefe de las Órdenes Dinásticas de la Casa de Saboya, realizó una visita institucional a España y al Principado de Andorra entre los días 21 y 23 del pasado mes de enero. Este viaje se desarrolló en un marco de relaciones corporativas, espirituales y sociales de especial relevancia, reafirmando el papel activo de las Órdenes Dinásticas de la Casa Real de Saboya en el diálogo europeo contemporáneo y en la promoción de valores humanistas compartidos.

La jornada inaugural estuvo marcada por una profunda dimensión simbólica y moral. El homenaje rendido a las víctimas del trágico accidente ferroviario de Adamuz constituyó un gesto de sobriedad, respeto y sincera cercanía, expresando una participación solidaria en el dolor colectivo. Posteriormente, en la ciudad de Barcelona, diversos momentos de oración y recogimiento espiritual señalaron el inicio de una visita caracterizada por la reflexión, la memoria y el compromiso con los valores fundamentales de la dignidad humana.

El segundo día estuvo dedicado al diálogo con instituciones eclesiásticas y civiles, poniendo de relieve la histórica vinculación de la Casa de Saboya con la tradición cristiana europea. La visita a la Abadía de Montserrat revistió un especial significado, al unir espiritualidad, historia y memoria dinástica, evocando la continuidad histórica y el legado cultural de la Familia Real de Saboya en el contexto europeo.

De manera paralela, el compromiso social de las Órdenes Dinásticas se manifestó de forma concreta mediante el apoyo al proyecto “Mamás en Acción”, iniciativa solidaria que reunió a instituciones, órdenes de caballería y representantes de la sociedad civil en un clima de colaboración y responsabilidad compartida. Este compromiso se materializó durante la Gala Benéfica celebrada en el Círculo del Liceo de Barcelona, evento que congregó a ilustres invitados internacionales, delegados diferentes órdenes de caballería y corporaciones nobiliarias, miembros de la nobleza española, damas y caballeros de la Delegación Española de las Órdenes Dinásticas de la Casa de Saboya, así como a numerosas personalidades del ámbito social y cultural.

La visita concluyó el día 23 en el Principado de Andorra, donde S.A.R. el Príncipe fue recibido por las autoridades parlamentarias del país. Los encuentros institucionales, así como los contactos mantenidos con representantes del mundo económico y empresarial, contribuyeron a fortalecer los lazos existentes y a abrir nuevas perspectivas de cooperación, confirmando la relevancia del diálogo entre tradición y modernidad en un contexto europeo en constante evolución.

En su conjunto, la presencia de S.A.R. Emanuele Filiberto de Saboya en España y Andorra constituyó un acontecimiento de notable significado, reflejo de los valores de responsabilidad, servicio y atención personalizada que inspiran la labor de las Órdenes Dinásticas de la Casa Real de Saboya, y de su vocación de contribuir activamente al bien común y al entendimiento entre instituciones, pueblos y tradiciones.

Fuente: https://www.ordinidinasticicasasavoia.it/
Imagen: Archivo de este blog.

Publicado por La Mesa de los Notables.


lunes, 2 de febrero de 2026

LA MATRITENSE PUBLICA EL VOLUMEN XXVII DE SUS ANALES.

 

Ayer mismo, la RAMHG publicaba el nuevo número de los Anales de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía, correspondiente al volumen nº XXVII, del año 2024.

El mismo cuenta con los siguientes contenidos:
Efemérides.
Estudios.
Valentín de Céspedes y Aréchaga. Enlaces matrimoniales de Don Gregorio Félix Baíllo de la Beldad. Antecedentes de sus matrimonios con Doña Josefa de Torres Pacheco y con Doña María de Solís Magaña.
 José María de Francisco Olmos y Antonio Carpallo Bautista, Nuevas identificaciones heráldicas en superlibros y exlibris de la Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense de Madrid.
–Javier Sanchiz Ruiz. El Condado del Valle de Súchil. Genealogía de un título nobiliario novohispano y su fraudulenta rehabilitación por un alcalde de Madrid.
–Elizabeth Roads. Scottish Coronation, their form and legacy.
–Juan José Sánchez Badiola. Estatuaria sepulcral en la Montaña leonesa.
–Valeriano Sánchez Ramos. Ascendencia y descendencia del Doctor Velasco: de mercaderes judíos burgaleses a caballeros de Santiago vallisoletanos.
–Francisco Zaldívar de Velasco. La familia Enríquez de Navarra en Almansa. La polémica: descendientes de la Casa Real de Navarra o simples pecheros.
Madrid.
 –Luis Fernando Fernández Guisasola y David Millán Fernández. La memoria del poder “reginal”: las gobernantes del callejero de Madrid.
Memoria de actividades de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía durante el curso 2023-2024.

La publicación cuenta con 302 y para más información: https://ramhg.es/

Publicado por La Mesa de los Notables.


viernes, 30 de enero de 2026

TRADUCTION DE L´ARTICLE: " LOUIS ALPHONSE DE BOURBON, DUC D´ANJOU: LE POIDS D´UNE COURONNE INVISIBLE" .

Riestra 2026

Il y a des couronnes qui ne se voient pas mais qui pèsent. Elles ne brillent pas en vitrine ni ne reposent sur des têtes sacrées, mais survivent dans la mémoire du Droit, dans la logique de l’Histoire et dans la silencieuse obstination des dynasties. La couronne de France, abolie par la révolution, mais jamais formellement éteinte sur le plan dynastique, appartient en droit proprement dit à cette catégorie.
Au centre de cette continuité nous trouvons aujourd’hui Louis Alphonse de Bourbon y Martinez Bordiu, Duc d’Anjou, que beaucoup de Français (tous les jours plus nombreux) reconnaissent comme Louis XX, Chef de la Maison de Bourbon, successeur des Rois très Chrétiens.

Né à Madrid en 1974, Louis Alphonse incarne un paradoxe profondément européen : il est espagnol de naissance, français de Droit Historique et de Sang Capétien. Sa figure ne s’explique pas selon la politique contemporaine, mais selon un concept beaucoup plus ancien du Pouvoir selon lequel la légitimité ne procède pas d’un consentement circonstanciel, mais de la transmission héréditaire, héritier nécessaire, conformément aux Lois Fondamentales, considérées comme supérieures à la volonté des hommes.


Depuis le couronnement d’Hugues Capet en 987, la Monarchie Française est régie par un ensemble de principes non codifiés, mais universellement acceptés : primogéniture masculine, exclusion de la femme et de la transmission en ligne féminine, continuité automatique du roi mort en son successeur légitime, et Indisponibilité de la Couronne. Ceux-ci appelés Lois fondamentales n’étaient pas une Constitution au sens moderne, mais quelques chose de plus profond : une tradition juridique Sacralisée par le temps.
C’est précisément sur ce terrain que repose le droit indiscutable de Louis Alphonse, à plus forte raison quand nous savons qu’actuellement son cousin, S.M. don Felipe VI, étant Roi d’Espagne, ne pourrait jamais être en même temps de France, au cas où cela lui correspondrait.
Comme descendant direct, en ligne masculine ininterrompue depuis Louis XIV, à travers son petit-fils Philippe V, premier Bourbon Roi d’Espagne, le Duc d’Anjou est aujourd’hui l’aîné des Capétiens par la primogéniture. Aucune autre branche (ni la branche d’Orléans, ni les collatérales) ne peut faire valoir une plus grand ancienneté en ligne masculine.

Le grand point de controverse historique est, comme chacun sait, la renonciation de Philippe V à ses droits à la Couronne de France en 1713, imposée par les puissances européennes dans le contexte du Traité d’Utrecht. Cependant cette renonciation pèche par un défaut essentiel : un Roi de France ne pouvait renoncer validement à la couronne parce que celle-ci ne lui appartenait pas en propriété privée. La Couronne était Indisponible, inséparable de l’Ordre de Succession et dépendait de Lois Supérieures y compris au Monarque régnant.
Ainsi ce que le droit international accepta comme solution politique, le Droit Dynastique français n’en reconnut jamais la validité. La lignée espagnole ne perdit jamais ses Droits, les conserva ainsi dans le silence, dans l’attente que l’Histoire oubliera les branches cadettes.
Quand en 1989 mourut Alphonse de Bourbon y Dampierre, le père de Louis Alphonse, se produisit un effet plus symbolique que public, mais non moins significatif.
Ainsi, son fils fut reconnu dans les Cercles Monarchistes comme le Chef de la Maison de Bourbon et héritier des Droits Dynastiques des Roi de France.

Louis Alphonse a assumé ce rôle avec une sobriété délibérée. Loin des activismes politiques ou du folklore nostalgique, sa présence publique s’est centrée sur le cadre culturel, historique et de représentation. Il a participé à des Commémorations Royales françaises, il a défendu la mémoire de la Monarchie comme partie essentielle de l’identité historique de la France et s’est toujours présenté, non comme un prétendant en recherche de pouvoir, mais comme le dépositaire d’une tradition millénaire.
En ce sens, sa personne ressemble plus à une sentinelle qu’à un prétendant : quelqu’un qui conserve, transmet et représente, sachant encore que le temps actuel ne lui est pas nécessairement favorable.

Le Duc d’Anjou avec plusieurs membres du Conseil de la Noblesse des Asturies.

Sa récente élection comme Conseiller Magistral du Royal Corps de la Noblesse de la Principauté des Asturies ajoute une dimension significative à son profil. Cette institution, héritière de l’antique noblesse territoriale espagnole, n’est pas un simple vestige social, mais un espace ou la tradition, la mémoire historique et la continuité symbolique conservent une grande valeur.
Que Louis Alphonse ait été intégré à cette dimension, ne tient pas du hasard :sa figure incarne une conception de la Noblesse, non comme un privilège vide, mais une responsabilité historique. A une époque dominée par l’éphémère, sa présence rappelle que l’Europe ne s’est pas construite uniquement sur des révolutions, mais aussi sur des dynasties, pactes du sang et des siècles de droit coutumier.

Soutenir les droits dynastiques de Louis Alphonse de Bourbon n’implique pas nécessairement de défendre une restauration immédiate de la Monarchie française. Pour beaucoup de ses défenseurs, la question est plus profonde : il s’agit d’affirmer que l’histoire ne peut être effacée par décret, et que même les républiques vivent, en partie, des héritages qu’ils disent avoir effacés.
Louis Alphonse représente, ainsi, une France alternative : pas celle de la rupture révolutionnaire, mais celle de la continuité historique : pas celle du pouvoir conquis, mais celle du pouvoir transmis ; pas celle du présent immédiat, mais celle de la longue durée.

Dans un monde qui a oublié la valeur de la légitimité, sa figure rappelle qu’il y a des Droits qui ne se prescrivent pas, des Couronnes qui ne se détruisent pas et des Rois qui ne nécessitent pas un Trône pour exister.

Riestra2026

Texte traduit par : Louis Angulo-Jovellanos.
Vous pouvez lire l'article original : ici.

Publicado por La Mesa de los Notables.

 


PRESENTACIÓN DEL Nº. 400 DE HIDALGUÍA.

 

El día 27 de este mes de enero, en la sede de la Real Asociación de Hidalgos de España (RAHE), tuvo lugar el acto de presentación del número 400 de la revista Hidalguía, una edición especialmente significativa dedicada a la memoria de su fundador, don Vicente de Cadenas y Vicent. El evento reunió a destacados representantes de la Asociación y de la propia publicación, reflejo del recorrido histórico y del peso intelectual alcanzado por la revista a lo largo de más de siete décadas. En el acto intervinieron don Manuel Pardo de Vera y Díaz, presidente de la RAHE; don Mario Jaramillo y Contreras, secretario de la Asociación y anterior director de Hidalguía; doña María Inés Olaran Múgica, actual directora de la publicación y don José María de Francisco Olmos, subdirector de la misma.

Fundada el 10 de junio de 1953, Hidalguía precede incluso a la creación de la entonces denominada Asociación de Hidalgos, Infanzones y Noblezas a Fuero de España, constituida el 13 de noviembre de 1954. Ya en el primer número de la revista se recogía la idea fundacional de la Asociación, lo que evidencia la estrecha vinculación entre ambas instituciones desde su origen. En la gestación de la revista participaron también figuras tan destacadas  como don Vicente Castañeda, don Francisco de Cadenas y el barón de Cobos de Belchite.
Desde sus inicios, Hidalguía no se limitó al estudio de la genealogía y la heráldica, sino que asumió como uno de sus objetivos fundamentales la reivindicación de la hidalguía como forma de nobleza característica de la tradición española, en un momento en que esta se encontraba prácticamente relegada al olvido. Bajo la dirección de don Vicente de Cadenas, la revista nació con un sólido y prestigioso cuadro de colaboradores, integrando a algunos de los más relevantes especialistas en las disciplinas abordadas.


A lo largo de sus 73 años de publicación ininterrumpida, Hidalguía ha estado dirigida por don Vicente de Cadenas y Vicent, don Faustino Menéndez Pidal de Navascués, don Mario Jaramillo y Contreras y, desde el 1 de enero de 2025, por su actual directora doña María Inés Olaran Múgica. La aparición del número 400, correspondiente al último cuatrimestre de 2025, ha constituido una ocasión excepcional para rememorar su trayectoria y expresar un sincero agradecimiento a todas las personas que, desde distintos ámbitos, han hecho posible su continuidad y prestigio.
El acto fue abierto por don Manuel Pardo de Vera y Díaz, quien ofreció una cuidada semblanza de la vida y obra de don Vicente de Cadenas y Vicent, subrayando su decisiva contribución tanto a la revista como a la RAHE. A continuación, por parte de su actual directora, se realizó un recorrido por la historia de Hidalguía, destacando los principales hitos alcanzados y los numerosos proyectos e iniciativas que, surgidos desde sus páginas, se han consolidado con el paso del tiempo.

Por su parte, don Mario Jaramillo y Contreras evocó su relación personal y profesional con Menéndez Pidal, compartiendo diversas anécdotas de su etapa como segundo director de la revista. Cerró el turno de intervenciones don José María de Francisco Olmos, quien puso de relieve la relevancia académica de la revista, así como su estrecha vinculación con don Faustino Menéndez Pidal, especialmente durante los últimos veinte años de colaboración continuada.
La presentación del presente número se ha convertido en un acto de memoria, reconocimiento y continuidad, reafirmando el papel de la revista como referente imprescindible en los estudios de estas disciplinas, y como testimonio vivo de una tradición intelectual que sigue plenamente vigente.

Enlace de YouTube para ver íntegramente la presentación: aquí.
Para descargar este número de Hidalguía:aquí.

Fuente: Montejaso.
Publicado por La Mesa de los Notables.