miércoles, 1 de abril de 2026

CEREMONIA Y TOMA DE POSESIÓN DE NUEVOS ACADÉMICOS EN EL BANCES Y VALDÉS, EN EL SENADO DEL REINO.

 Riestra2026.

En una época en la que el ruido político amenaza con eclipsar la reflexión histórica, actos como el vamos a anunciar en esta entrada, organizado por el Instituto de Estudios Históricos Bances y Valdés, adquieren un valor singular. No se trata solo de una ceremonia académica: es, en esencia, una reivindicación del pensamiento histórico como fundamento de la vida pública.

El próximo 10 de abril de 2026, el solemne marco del Senado de España acogerá la toma de posesión de nuevos académicos de esta institución, heredera del legado ilustrado de Antonio Juan de Bances y Valdés, figura que encarna el espíritu de erudición comprometida con la sociedad. Fundado sobre ese ideario, el Instituto mantiene como misión la difusión del conocimiento histórico, artístico y científico, con especial atención a Asturias y su proyección en España.

El acto responde a una liturgia académica profundamente arraigada: el ingreso de nuevos miembros mediante la lectura de un discurso, seguido de una contestación institucional. Este modelo, heredado de las academias ilustradas, no es una mera formalidad, sino una forma de diálogo intelectual. En ceremonias recientes de este Instituto de Estudios Históricos, los nuevos académicos han presentado investigaciones y reflexiones que abarcan desde la historia hasta la ciencia contemporánea, reafirmando el carácter interdisciplinar de la institución.

En esta ocasión, el protagonismo recaerá en don Juan Carlos Campo Moreno, quien pronunciará la lección magistral bajo un título que ya es, por sí mismo, toda una declaración de intenciones: De Asturias a Cádiz: Argüelles, Jovellanos y la forja jurídico-constitucional de la España liberal (1812-1822)”.

Este discurso nos trasladará a uno de los momentos fundacionales de la España contemporánea: el ciclo liberal iniciado en Cádiz en 1812. Allí, figuras como Gaspar Melchor de Jovellanos y Agustín de Argüelles contribuyeron decisivamente a la construcción de un nuevo orden político basado en la soberanía nacional, la división de poderes y los derechos individuales.
La Constitución de 1812 (la célebre “Pepa”) no fue solo un texto jurídico, sino un proyecto de país. En ella confluyeron las aspiraciones reformistas de la Ilustración española y las urgencias políticas de una nación en guerra. El periodo que se extiende hasta 1822, objeto del discurso, abarca además el turbulento Trienio Liberal, donde aquellas ideas intentaron materializarse frente a resistencias internas y externas.
El título subraya un aspecto a menudo olvidado: el papel de Asturias como semillero de pensamiento político. Jovellanos, figura central de la Ilustración española, no solo aportó ideas, sino un método: el análisis racional de la realidad social como base de la reforma. Esa tradición enlaza con la figura de Bances y Valdés, cuya obra histórica del siglo XVIII buscaba comprender el pasado para orientar el futuro.

No es casual que el Instituto de Estudios Históricos que lleva su nombre mantenga hoy esa misma vocación. Con un cuerpo selecto, la institución reúne a personalidades de distintos ámbitos, desde diplomáticos hasta intelectuales, reforzando su carácter plural.
La elección del Senado del Reino de España no es un detalle menor. Como cámara de representación territorial, encarna una dimensión histórica del Estado que conecta con los debates constitucionales del siglo XIX. Celebrar allí la incorporación de nuevos Académicos es, en cierto modo, tender un puente entre la historia y la institucionalidad contemporánea.

En los últimos años, el Instituto de Estudios Históricos Bances y Valdés ha consolidado su presencia en la vida cultural mediante actos solemnes, publicaciones y convenios con otras entidades académicas y diplomáticas. Su capacidad de convocatoria queda reflejada en la diversidad de sus miembros y en la relevancia de los perfiles incorporados, que incluyen figuras del ámbito político, cultural y académico, tanto nacionales como internacionales.

Más allá del protocolo, el acto del 10 de abril encierra una idea poderosa: la historia no es un archivo muerto, sino una herramienta viva para comprender el presente. En un tiempo de incertidumbre, volver a Cádiz, a Jovellanos, a Argüelles, es también preguntarse por los fundamentos de nuestra convivencia.
Y tal vez ese sea el verdadero sentido de la ceremonia: recordar que toda sociedad necesita, de vez en cuando, detenerse, mirar atrás y preguntarse hacia dónde quiere ir.

Más Información: https://www.bancesyvaldes.com/


Ponente: Juan Carlos Campo Moreno (Osuna, Sevilla, 17 de octubre de 1961) magistrado, escritor y político español. Desde 2023 forma parte del Tribunal Constitucional, tras una destacada trayectoria institucional que incluye su labor como ministro de Justicia (2020–2021), secretario de Estado de Justicia (2009–2011) y vocal del Consejo General del Poder Judicial (2001–2008).



Publicado por La Mesa de los Notables.