Riestra2026.
En una época en la que el ruido político
amenaza con eclipsar la reflexión histórica, actos como el vamos a anunciar en
esta entrada, organizado por el Instituto de Estudios Históricos Bances y
Valdés, adquieren un valor singular. No se trata solo de una ceremonia
académica: es, en esencia, una reivindicación del pensamiento histórico como
fundamento de la vida pública.
El próximo 10 de abril de 2026, el
solemne marco del Senado de España acogerá la toma de posesión de nuevos
académicos de esta institución, heredera del legado ilustrado de Antonio Juan
de Bances y Valdés, figura que encarna el espíritu de erudición comprometida
con la sociedad. Fundado sobre ese ideario, el Instituto mantiene como misión
la difusión del conocimiento histórico, artístico y científico, con especial
atención a Asturias y su proyección en España.
El acto responde a una liturgia
académica profundamente arraigada: el ingreso de nuevos miembros mediante la
lectura de un discurso, seguido de una contestación institucional. Este modelo,
heredado de las academias ilustradas, no es una mera formalidad, sino una forma
de diálogo intelectual. En ceremonias recientes de este Instituto de Estudios Históricos, los nuevos
académicos han presentado investigaciones y reflexiones que abarcan desde la
historia hasta la ciencia contemporánea, reafirmando el carácter
interdisciplinar de la institución.
En esta ocasión, el protagonismo recaerá en don Juan Carlos Campo Moreno, quien pronunciará la lección magistral bajo un título que ya es, por sí mismo, toda una declaración de intenciones: “De Asturias a Cádiz: Argüelles, Jovellanos y la forja jurídico-constitucional de la España liberal (1812-1822)”.
Este discurso nos trasladará a
uno de los momentos fundacionales de la España contemporánea: el ciclo liberal
iniciado en Cádiz en 1812. Allí, figuras como Gaspar Melchor de Jovellanos y
Agustín de Argüelles contribuyeron decisivamente a la construcción de un nuevo
orden político basado en la soberanía nacional, la división de poderes y los
derechos individuales.
La Constitución de 1812 (la célebre
“Pepa”) no fue solo un texto jurídico, sino un proyecto de país. En ella
confluyeron las aspiraciones reformistas de la Ilustración española y las
urgencias políticas de una nación en guerra. El periodo que se extiende hasta
1822, objeto del discurso, abarca además el turbulento Trienio Liberal, donde
aquellas ideas intentaron materializarse frente a resistencias internas y
externas.
El título subraya un
aspecto a menudo olvidado: el papel de Asturias como semillero de pensamiento
político. Jovellanos, figura central de la Ilustración española, no solo aportó
ideas, sino un método: el análisis racional de la realidad social como base de
la reforma. Esa tradición enlaza con la figura de Bances y Valdés, cuya obra
histórica del siglo XVIII buscaba comprender el pasado para orientar el futuro.
No es casual que el Instituto de
Estudios Históricos que lleva su nombre mantenga hoy esa misma vocación. Con un
cuerpo selecto, la institución reúne a personalidades de distintos ámbitos,
desde diplomáticos hasta intelectuales, reforzando su carácter plural.
La elección del Senado del Reino de España no es un detalle
menor. Como cámara de representación territorial, encarna una dimensión
histórica del Estado que conecta con los debates constitucionales del siglo
XIX. Celebrar allí la incorporación de nuevos Académicos es, en cierto modo,
tender un puente entre la historia y la institucionalidad contemporánea.
En los últimos años, el Instituto de
Estudios Históricos Bances y Valdés ha consolidado su presencia en la vida
cultural mediante actos solemnes, publicaciones y convenios con otras
entidades académicas y diplomáticas. Su capacidad de convocatoria queda
reflejada en la diversidad de sus miembros y en la relevancia de los perfiles
incorporados, que incluyen figuras del ámbito político, cultural y académico,
tanto nacionales como internacionales.
Más allá del protocolo, el acto del 10
de abril encierra una idea poderosa: la historia no es un archivo muerto, sino
una herramienta viva para comprender el presente. En un tiempo de
incertidumbre, volver a Cádiz, a Jovellanos, a Argüelles, es también preguntarse
por los fundamentos de nuestra convivencia.
Y tal vez ese sea el verdadero sentido
de la ceremonia: recordar que toda sociedad necesita, de vez en cuando,
detenerse, mirar atrás y preguntarse hacia dónde quiere ir.
Más Información:
https://www.bancesyvaldes.com/
Ponente: Juan Carlos Campo Moreno
(Osuna, Sevilla, 17 de octubre de 1961) magistrado, escritor y político
español. Desde 2023 forma parte del Tribunal Constitucional, tras una destacada
trayectoria institucional que incluye su labor como ministro de Justicia
(2020–2021), secretario de Estado de Justicia (2009–2011) y vocal del Consejo
General del Poder Judicial (2001–2008).
Publicado
por La Mesa de los Notables.
