martes, 16 de junio de 2026

LA NOBLEZA DE ASTURIAS SE REUNE EN MADRID: SOLEMNE MISA A LA VIRGEN DE COVADONGA EN MEMORIA DEL DUQUE DE SEVILLA.

Pilar de Vicente. 

El pasado viernes, la capital española fue escenario de una de las citas anuales más significativas para la tradición nobiliaria de nuestro país. El Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias celebró su solemne Santa Misa en honor a su patrona, Nuestra Señora la Virgen de Covadonga.
El solemne acto litúrgico estuvo presidido por el Consejero Magistral de la institución, S.A.R. D. Luis Alfonso de Borbón, duque de Anjou, quien encabezó la comitiva en representación de esta histórica corporación.

La ceremonia se desarrolló en la Iglesia de Santa Bárbara, un escenario cuya elección no es casual. El antiguo Convento de las Salesas Reales, fundado en el siglo XVIII por la reina Bárbara de Braganza, constituye una de las joyas del barroco tardío y neoclásico madrileño. Sus muros, que custodian los sepulcros del rey Fernando VI y de su esposa, envolvieron la liturgia en un ambiente de rigurosa solemnidad e innegable valor patrimonial.

Este año, la emoción de la cita se vio acrecentada al celebrarse la misa en memoria de S.E. D. Francisco de Borbón, duque de Sevilla y Grande de España. El recordado aristócrata, que precedió en el cargo de Consejero Magistral al Duque de Anjou, recibió el sentido y respetuoso homenaje de los miembros de la corporación, ensalzando su dedicación, su legado y su defensa de los valores tradicionales del Cuerpo.


Tras la conclusión de la liturgia, la jornada de hermandad se trasladó al Club Financiero Génova, uno de los centros de encuentro socioeconómico y cultural más emblemáticos de la capital.

En los salones del club se dieron cita casi un centenar de asistentes para participar en el posterior ágape, el cual transcurrió en una atmósfera de notable distinción, donde los comensales pudieron disfrutar de una velada muy agradable. Las conversaciones, que se prolongaron de manera distendida hasta la madrugada, reflejaron un ambiente de amistad único, ideal para estrechar los lazos afectivos e institucionales que caracterizan a los miembros de la nobleza asturiana radicados en Madrid.

La jornada concluyó con el eco de las conversaciones y el recuerdo imborrable de los homenajes rendidos tanto a la Santina como al recordado Duque de Sevilla, reafirmando una vez más el compromiso del Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias con la preservación de su memoria histórica y sus valores fundacionales.

Para más información: https://www.cuerpodelanoblezadeasturias.es/
Para ver más imágenes en Instagram: aquí.

Pilar de Vicente.

 Publicado por La mesa de los Notables.


lunes, 15 de junio de 2026

XXXVI EDICIÓN DE LA SEMANA DE ESTUDIOS MEDIEVALES DE NÁJERA.

 

Del 6 al 10 de julio de 2026 se celebrará, en modalidad presencial y en línea, la XXXVI Semana de Estudios Medievales de Nájera, dedicada en esta edición al tema Los miedos y los terrores en la Edad Media. Explorando las sombras.

La actividad está organizada por la Asociación de Amigos de la Historia Najerillense, con la colaboración de la Universidad de La Rioja, que certifica la asistencia con 35 horas de formación, así como del Gobierno de La Rioja, el Ayuntamiento de Nájera y el Instituto de Estudios Riojanos, entidad encargada de la publicación anual de las actas del encuentro. Asimismo, cuenta con el apoyo de diversas instituciones públicas y privadas vinculadas a la investigación y difusión del patrimonio histórico.

Iniciada en 1990, la Semana de Estudios Medievales de Nájera se ha consolidado como una de las citas académicas de referencia para los estudios medievales en España. A lo largo de más de tres décadas ha reunido a especialistas de universidades y centros de investigación nacionales e internacionales, abordando cada año una temática monográfica de especial relevancia para el conocimiento de la sociedad, la cultura y la historia medievales.
Por su trayectoria, continuidad y calidad científica, constituye uno de los encuentros especializados más prestigiosos y de mayor tradición dentro del panorama de los cursos de verano dedicados a la Edad Media en España.

Para acceder al programa: aquí.
Más información: https://amigosdelahistorianajerillense.com/

Publicado por La Mesa de los Notables.


domingo, 14 de junio de 2026

SAN FERNANDO, SEVILLA Y EL ARMA DE INGENIEROS.

Alejandro Riestra Martínez
Teninte del Arma de Ingenieros
Espc.Fund. de Transmisiones.

Hace escasas fechas publiqué en este mismo blog un breve artículo dedicado a la creación, por parte del Arzobispado Castrense, de la Medalla Conmemorativa del Centenario de la Proclamación deNuestra Señora del Perpetuo Socorro como Patrona del Cuerpo de Sanidad Militar. Aquella iniciativa, destinada a perpetuar el recuerdo de una efeméride tan significativa para los componentes de dicho Cuerpo, me llevó inevitablemente a reflexionar sobre la historia del patrón del Arma en la que sirvo, y dedicarle unas pocas líneas en este blog.

«EL SANTO REY FERNANDO NOS GUÍA Y NOS PROTEGE»

Entre las grandes figuras de la historia de España, pocas han ejercido una influencia tan profunda, decisiva y duradera como la de San Fernando. Fernando III de Castilla y León ocupa un lugar singular en la memoria histórica nacional por su contribución al proceso de unificación de los reinos castellano y leonés, por el impulso dado a la expansión territorial de la Corona y por el legado político, religioso y cultural asociado a su reinado. Su figura permanece estrechamente vinculada a Sevilla, ciudad de la que es patrón, y al Arma de Ingenieros del Ejército español, que lo venera como su patrono y protector, trascendiendo ambos ámbitos para proyectarse sobre el conjunto de la historia de España.

Ocho siglos después de su reinado, sus restos continúan siendo venerados en la Capilla Real de la Catedral de Sevilla, mientras que los ingenieros militares seguimos celebrando cada 30 de mayo la festividad de quien consideramos un modelo como soldado, científico y técnico, porque como bien saben nuestros lectores la ingeniería militar, desde bien antiguo, es la ciencia llevada al combate. Esta singular convergencia de santidad, monarquía, técnica y tradición castrense constituye uno de los episodios más fascinantes y perdurables de la historia de España.

Procesión por el interior de la Catedral de Sevilla de "la Lobera", espada de San Fernando, y del Estandarte Real. Como es tradición la Lobera la porta el Alcalde de la ciudad y el Estandarte la Concejal más joven (imagen:Diario de Sevilla).

Fernando III nació a finales del siglo XII, hijo de Alfonso IX de León y de Berenguela de Castilla. Su destino parecía marcado por las complejas disputas sucesorias de la época, pero la historia le reservaba una misión mucho mayor: la reunificación definitiva de los reinos de Castilla y León. En 1217 accedió al trono castellano y, tras la muerte de su padre en 1230, heredó también la corona leonesa, logrando la unión permanente de ambos reinos bajo una misma autoridad. Aquella unión política sería uno de los pilares sobre los que, siglos después, se construiría la Monarquía Hispánica.

Fernando III no fue únicamente un guerrero. Los cronistas medievales lo describen como un gobernante prudente, profundamente religioso y preocupado por la administración de sus territorios. Durante su reinado impulsó la organización jurídica del reino, favoreció el uso del castellano en documentos oficiales y apoyó las artes y la arquitectura, coincidiendo con la expansión del gótico en la Península.

Si existe un acontecimiento que define la grandeza histórica de Fernando III, ese es la conquista de Sevilla en 1248. La ciudad era una de las principales capitales de al-Ándalus y uno de los centros urbanos más importantes de Europa occidental. Tomarla exigía mucho más que valor militar. Requería planificación, logística, capacidad constructiva y dominio de las técnicas de asedio.

El cerco de Sevilla duró cerca de quince meses. Fernando III comprendió que la clave no estaba únicamente en abatir las murallas, sino en el control del Guadalquivir, arteria vital para el abastecimiento de la ciudad. Por ello coordinó una operación combinada terrestre y naval dirigida por el almirante Ramón Bonifaz. La destrucción del puente de barcas que unía Sevilla con Triana aisló a la ciudad y precipitó su rendición.

Escudo de Sevilla.El Santo Rey entre San Isidoro y San Leandro.

Desde una perspectiva moderna, aquella campaña fue una auténtica demostración de ingeniería militar. Se edificaron fortificaciones, se abrieron vías de comunicación, se levantaron campamentos permanentes, se emplearon máquinas de asedio y se coordinaron fuerzas terrestres y navales para completar el éxito. No es por eso extraño que siglos más tarde los ingenieros militares vieran en Fernando III un ejemplo perfecto de la aplicación inteligente de la técnica al servicio de la estrategia.

La entrada triunfal del rey en Sevilla, el 23 de noviembre de 1248, transformó para siempre la historia de la ciudad. La antigua Isbiliya almohade se convirtió en una de las principales urbes de la Corona de Castilla y, posteriormente, en la puerta de España hacia el Atlántico y América. Pocas ciudades mantienen con un personaje histórico una relación tan intensa como Sevilla y su Rey Santo.

El monarca no sólo conquistó la ciudad; decidió convertirla en una de las capitales de su reino. Allí pasó los últimos años de su vida y allí murió el 30 de mayo de 1252, en el antiguo Alcázar sevillano.  Sus habitantes pronto comenzaron a venerarlo como un rey ejemplar. Su fama de santidad se extendió por todo el reino. Los testimonios de la época destacan su profunda religiosidad, su vida austera, su sentido de la justicia y su trato magnánimo hacia los vencidos. Aquella reputación fue creciendo hasta convertirlo en una figura casi legendaria. Su presencia por toda Sevilla forma parte de la identidad histórica de la ciudad, visible en monumentos, calles, escudos y ceremonias religiosas que siguen celebrándose cada año.

La fama de santidad de Fernando III comenzó inmediatamente después de su muerte, pero su canonización oficial tardó varios siglos en llegar. El proceso culminó el 4 de febrero de 1671, cuando el papa Clemente X lo elevó oficialmente a los altares. Desde entonces pasó a ser conocido universalmente como San Fernando.  La Iglesia reconocía así no sólo los méritos políticos y militares del monarca, sino también sus virtudes personales: la piedad, la humildad, la justicia y la defensa de la fe cristiana.

La canonización tuvo una enorme repercusión en España. En pleno barroco, la figura de Fernando III se convirtió en modelo de rey cristiano, comparable a san Luis de Francia o san Esteban de Hungría. Su culto se difundió rápidamente por todo el mundo hispánico y su festividad quedó fijada el 30 de mayo, aniversario de su fallecimiento.

Oficial de Ingenieros 1906 (Dibujo Salas).

«CON FORTALEZA, LEALTAD Y VALOR»

La elección de San Fernando como patrón de los Ingenieros militares españoles, como ya hemos explicado al principio, no fue fruto del azar ni de una simple devoción religiosa. A comienzos del siglo XIX, el recién creado Regimiento Real de Zapadores-Minadores buscaba un patrono que encarnara los valores propios del Cuerpo. La elección recayó en el Rey Santo debido a las extraordinarias cualidades técnicas y organizativas demostradas durante sus campañas militares. Por Real Orden de 2 de mayo de 1805 se aprobó oficialmente su patronazgo para el Regimiento Real de Zapadores-Minadores y posteriormente para todo el Arma de Ingenieros en España e Indias.

Los ingenieros militares de la época vieron en él un ejemplo perfecto de las virtudes que exige su profesión: capacidad de planificación, dominio de la logística, aprovechamiento del terreno, construcción de infraestructuras, integración de medios terrestres y navales y perseverancia en operaciones complejas.

La toma de Sevilla representaba precisamente todo aquello que define a la ingeniería militar: inteligencia aplicada al combate, organización de recursos y resolución técnica de problemas estratégicos. Desde entonces, cada 30 de mayo, los ingenieros del Ejército de Tierra celebramos la festividad del Rey Santo, renovando así un vínculo que supera ya los doscientos años.

«AL VALOR HERÓICO»

Cuando las Cortes de Cádiz instituyeron en 1811 la Real y Militar Orden de San Fernando, destinada a recompensar los más altos actos de valor heroico al servicio de España, buscaron una figura que simbolizara las virtudes que la nueva condecoración debía encarnar. La elección recayó, como no podía ser de otra manera, en el Rey Santo. Su vida unía el coraje en el campo de batalla, el servicio al reino, la justicia en el gobierno y la fidelidad a sus ideales. En plena Guerra de la Independencia, su ejemplo evocaba además la defensa de la patria. Por ello, su nombre quedó ligado para siempre a la más alta recompensa militar española, destinada a distinguir los actos más extraordinarios de heroísmo, sacrificio y abnegación.

Cruz Laureada de San Fernando.

Fernando III ocupa un lugar singular en la historia. Unificó territorios, realizó conquistas decisivas, impulsó y llevó a cabo reformas de suma importancia en la administración, fue mecenas y protector de las artes y las ciencias y modelo para toda la cristiandad. Pero quizá su mayor legado sea haber sabido combinar la espada con la justicia, la autoridad con la humildad y la fe con el sentido práctico del gobierno.

Sevilla conserva su memoria como la del rey que la incorporó definitivamente a la historia de Castilla, y por ende a la de España. Los ingenieros militares lo veneramos como ejemplo de inteligencia aplicada al servicio de la misión. España como monarca justo y símbolo del valor.  La Iglesia lo honra como santo. Y la historia lo recuerda como una de las figuras más extraordinarias de la Edad Media europea.

Pocas veces un mismo hombre ha logrado reunir en su persona las condiciones de rey, estratega, constructor, técnico, valeroso y santo. Por eso, ocho siglos después, el nombre de San Fernando continúa resonando con fuerza entre las naves de la Catedral de Sevilla y en las formaciones, academias y centros de formación del Arma de Ingenieros, donde sigue siendo símbolo de servicio, esfuerzo, valor y excelencia.


Imagen de San Fernando. Academia de Ingenieros de Hoyo de Manzanares.




Publicado por La Mesa de los Notables.





sábado, 13 de junio de 2026

EL GREMIO DE HALCONEROS DE ESPAÑA INVITADO AL DÍA DE RUSIA EN MADRID.

 

El Real Gremio de Halconeros de España nos remite esta nota, para su publicación en nuestro blog, sobre los actos celebrados el pasado 10 de junio en la Embajada de Rusia en Madrid.

Día de Rusia en Madrid: diplomacia, música, cultura y cetrería en una velada de encuentro.

La Embajada de la Federación de Rusia en Madrid abrió el pasado 10 de junio sus puertas para conmemorar el Día de Rusia con una recepción que reunió a representantes del cuerpo diplomático, autoridades, personalidades del ámbito cultural y destacados miembros de la sociedad española. Fue una cita marcada por la cordialidad, el intercambio y la puesta en valor de los lazos históricos y culturales que unen a ambos paises.

El encargado de dar la bienvenida a los asistentes fue el embajador extraordinario y plenipotenciario de la Federación de Rusia en el Reino de España y el Principado de Andorra, Excmo. Sr. Don Yuri Klimenko. En su intervención destacó los numerosos puntos de encuentro entre ambos pueblos: el apego a las tradiciones, el papel fundamental de la familia y la riqueza de un legado histórico y artístico que, pese a la distancia geográfica, ha servido durante generaciones como puente de entendimiento.

La música ocupó un lugar destacado en la velada gracias a la actuación del grupo Madame Tattí, integrado por la violonchelista Tatiana Alampieva, el guitarrista Javier Puentes Pérez y el pianista Víctor Javier Huedo Plaza. El repertorio, que incluyó obras de Modest Mussorgsky, Antonio Vivaldi, Edvard Grieg y Pablo de Sarasate, conquistó al público por la delicadeza y la intensidad de sus interpretaciones, recompensadas con una prolongada ovación.

La recepción concluyó en los elegantes salones de la Embajada con un exquisito cóctel en el que los invitados pudieron degustar una cuidada selección de especialidades de la gastronomía rusa, acompañadas de bebidas tradicionales. En un ambiente distendido, diplomáticos, representantes institucionales y figuras del mundo de la cultura y el turismo compartieron impresiones y experiencias, confirmando que la mesa sigue siendo uno de los más eficaces espacios de encuentro entre culturas.



Entre los asistentes se encontraba una delegación del Real Gremio de Halconeros del Reino de España, presidida por el halconero mayor del Reino, Excmo. Sr. Don Antonio de Castro y García de Tejada, quien acudió acompañado por su familiar, el joven Viacheslav Nenevolin Vladimirovich. A sus éxitos deportivos, tres veces campeón de España y campeón internacional de lucha de brazos, se suma una singular historia familiar que lo vincula con uno de los episodios más relevantes de la participación española en la Segunda Guerra Mundial.

Nenevolin desciende de una hija póstuma del teniente coronel de Artillería Don José Santos Ascarza, bisabuelo paterno materno de Don Antonio de Castro y García de Tejada, fallecido heroicamente el 10 de febrero de 1943 durante la batalla de Krasnyj Bor, en el frente de Leningrado. Asimismo, estuvo presente en los actos el eminente doctor Don Ignacio Palomo Álvarez, halconero gobernador de esta distinguida agrupación de cetreros.

La cetrería fue una actividad practicada en Rusia desde tiempos muy antiguos, con una cronología semejante a la de la cetrería hispana. Las primeras referencias escritas conocidas se remontan, al igual que en la Península Ibérica, a los siglos IX y X. Diversos estudios arqueológicos e históricos sitúan los orígenes de esta práctica en la antigua Rus, donde pronto quedó vinculada a las élites políticas y militares.
Al igual que ocurrió en España, la cetrería ocupó en Rusia un lugar privilegiado entre los siglos XII y XVIII, convirtiéndose en una de las actividades cinegéticas más apreciadas por la nobleza y la corte. Don Antonio de Castro y García de Tejada, profundo conocedor de la obra del célebre ornitólogo ruso Georgii P. Dementiev, nos aporta numerosos datos sobre la evolución de este arte venatorio en tierras rusas. Entre ellos destaca la existencia, durante los siglos XIII y XIV, de una organización especializada de halconeros al servicio del poder principesco, comparable, salvando las diferencias históricas e institucionales, al cuerpo de halconeros de la Real Caza de Volatería de Castilla.

La ciudad de Novgorod desempeñó un papel fundamental en el desarrollo de la cetrería rusa. Las investigaciones arqueológicas han documentado en ella abundantes evidencias relacionadas con el manejo de aves de presa, incluidos restos óseos de rapaces, cascabeles, pihuelas y otros útiles propios del oficio, lo que confirma la importancia de esta actividad en la vida urbana y cortesana de la Rusia medieval.

Durante el siglo XVI aparece ya documentado en la corte de los grandes duques de Moscú el cargo de sokolnichi o halconero mayor, dignidad de gran prestigio cuyos titulares se encargaban de organizar las cacerías con aves de presa, administrar los criaderos y supervisar a los numerosos servidores adscritos a este servicio. La relevancia alcanzada por la cetrería en la corte moscovita fue tal que acabaría convirtiéndose en uno de los símbolos más representativos de su ceremonial cortesano.
En esta misma centuria gobernó el gran duque Basilio III de Moscú (1479-1533), padre de Iván IV, conocido como Iván el Terrible. Bajo su mandato se consolidó el poder del Estado moscovita y continuó desarrollándose la afición cortesana por la caza con aves de presa, una tradición que alcanzaría su máximo esplendor durante los siglos posteriores, especialmente bajo los primeros zares de la dinastía Románov.

En definitiva, el encuentro constituyó una agradable matinée en la que la diplomacia, la cultura, la tradición y la memoria compartida volvieron a demostrar su capacidad para tender puentes y acercar a los pueblos más allá de las circunstancias del momento.



Nota remitida para su publicación por el Real Gremio de Halconeros de España.
Publicado por La Mesa de los Notables.

viernes, 12 de junio de 2026

EL ARZOBISPADO CASTRENSE CREA LA CRUZ CONMEMORATIVA DEL CENTENARIO DE NTRA.SRA.DEL PERPETUO SOCORRO.

Alejandro Riestra Martínez
Teniente del Arma de Ingenieros
Espc.Fund.de Transmisiones.

El año 2026 marcará una fecha de especial relevancia para la Sanidad Militar española. Se cumplirán cien años desde que Nuestra Señora del Perpetuo Socorro fuera proclamada oficialmente patrona de los sanitarios militares, una efeméride que será recordada mediante la creación de una nueva distinción honorífica: la Cruz Conmemorativa del Centenario de la Proclamación de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro como Patrona del Cuerpo de Sanidad Militar.

La iniciativa ha sido establecida mediante decreto de monseñor Juan Antonio Aznárez Cobo, Arzobispo Castrense de España, quien ha querido dotar a la celebración centenaria de un símbolo permanente que recuerde la estrecha vinculación existente entre la advocación mariana y generaciones de profesionales de la Sanidad Militar. El diseño de la cruz y del diploma o cédula acreditativa vuelven a ser obra, como en todas las anteriores, del artista heráldico don Juan Fernández Molina.

La historia de este patronazgo se remonta al 22 de julio de 1926, fecha en la que fue oficialmente reconocida Nuestra Señora del Perpetuo Socorro como patrona del entonces Cuerpo de Sanidad Militar del Ejército de Tierra. Sin embargo, el propio decreto recuerda que aquella declaración no hizo sino oficializar una devoción muy anterior, profundamente arraigada entre los sanitarios militares, quienes durante décadas habían puesto bajo su protección su labor asistencial y su servicio a España.


Con la reorganización de la Sanidad Militar y la creación del actual Cuerpo Militar de Sanidad, el patronazgo fue extendido al conjunto de las especialidades sanitarias de las Fuerzas Armadas, consolidándose como uno de los elementos espirituales e identitarios más característicos de la institución.

La nueva condecoración nace con un carácter eminentemente conmemorativo. Su finalidad no es premiar una acción concreta ni reconocer méritos operativos, sino perpetuar el recuerdo de los cien años de patronazgo y reforzar los lazos históricos entre quienes han servido o sirven en la Sanidad Militar.

Podrán recibirla los miembros del Cuerpo Militar de Sanidad, los integrantes del histórico Cuerpo de Sanidad Militar del Ejército de Tierra, los especialistas de Apoyo Sanitario, los alumnos de formación de la Academia Central de la Defensa, los capellanes castrenses y determinados familiares de militares sanitarios fallecidos en acto de servicio. Asimismo, el Arzobispo Castrense podrá concederla a personas e instituciones especialmente vinculadas con la Sanidad Militar.

Desde el punto de vista falerístico, la nueva distinción destaca por la riqueza simbólica de sus elementos, interpretados con el estilo que hacen característico al trabajo de Juan Fernández Molina, donde cada elemento goza de un significado preciso.

La insignia adopta la forma de una cruz de Malta de ocho puntas esmaltada en blanco, tradicionalmente asociada al servicio hospitalario y a las órdenes asistenciales. En su centro figura la imagen de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, representada sobre esmalte azul celeste y rodeada por una orla con la inscripción latina "Sancta Mater Perpetui Auxilii".

Alrededor del medallón central aparecen doce estrellas doradas que evocan la iconografía mariana tradicional y remiten a la representación de la Virgen en el Apocalipsis. Sobre la cruz se sitúan la Corona Real Española y una corona de laurel esmaltada, símbolo clásico de honor y victoria, en cuyo interior destaca la cifra «100», referencia explícita al centenario que se conmemora.

Especial interés presenta también el reverso de la pieza. Sobre una cruz dorada decorada con escamados de rombos figuran las fechas 1926 y 2026, delimitando el siglo transcurrido desde la proclamación del patronazgo. En el centro se incorpora el escudo del Arzobispado Castrense de España, institución promotora de la conmemoración.

La cruz pende de una cinta amarilla con franja central blanca, sobre la que se superponen los colores nacionales, integrando así los elementos religiosos, sanitarios y patrióticos que caracterizan la identidad histórica de la Sanidad Militar española.

La creación de esta nueva cruz se enmarca además en el Año Jubilar concedido con motivo del centenario del patronazgo. Más allá de su valor honorífico, la insignia está llamada a convertirse en una pieza de referencia dentro de la falerística contemporánea española, al conmemorar uno de los aniversarios más significativos de la historia de la Sanidad Militar.

En una institución donde el servicio a los demás constituye la esencia de su razón de ser, la nueva Cruz Conmemorativa del Centenario de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro representa mucho más que una distinción. Constituye el testimonio material de cien años de vocación, sacrificio y entrega al cuidado de quienes sirven bajo la bandera de España.

Para leer el Decreto de la creación y otros sobre esta cruz: aquí.
Para más información: https://www.arzobispadocastrense.com/



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jueves, 11 de junio de 2026

CAPÍTULO DE LAS ÓRDENES MILITARES ESPAÑOLAS 2026.

 

El próximo sábado 20 de junio, a las 18:00 horas, tendrá lugar en el histórico Convento de las Comendadoras de Santiago, en Madrid, la solemne Ceremonia de Cruzamiento y Toma de Hábito de nuevos caballeros de las cuatro Órdenes Militares españolas: Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa.

El acto estará presidido por S.A.R. don Pedro de Borbón-Dos Sicilias y Orleans, duque de Calabria y presidente del Real Consejo de las Órdenes Militares, institución que, bajo la soberanía de Su Majestad el Rey, custodia la continuidad histórica y espiritual de estas corporaciones caballerescas de origen medieval.

La ceremonia, organizada por el Real Consejo de las Órdenes Militares, será oficiada por monseñor Abilio Martínez Varea, obispo de Ciudad Real y Prior de las Órdenes Militares, dignidad eclesiástica vinculada desde hace siglos a la jurisdicción espiritual de estas instituciones.

La toma de hábito constituye uno de los actos más significativos en la vida de las Órdenes Militares. Mediante esta ceremonia, los nuevos caballeros son recibidos solemnemente en unas corporaciones cuya historia se remonta a los siglos de la Reconquista y que, a lo largo de los siglos, han mantenido vivos los ideales de servicio, honor, fidelidad a la Corona y compromiso con la fe cristiana.

El Convento de las Comendadoras de Santiago, estrechamente ligado a la historia de la Orden santiaguista, ofrecerá una vez más el marco de recogimiento y solemnidad adecuado para una celebración que reúne tradición, espiritualidad e historia en una misma expresión ceremonial.

Finalizados los actos capitulares, los asistentes compartirán un cóctel de confraternización en las dependencias del Real Consejo de las Órdenes Militares.

Más información: https://www.ordenesmilitares.es/


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miércoles, 10 de junio de 2026

EL CUERPO DE LA NOBLEZA DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS EN EL HISTÓRICO ENCUENTRO CON S.S. EL PAPA LEÓN XIV EN MADRID.

Pilar de Vicente.

El pasado 8 de junio, el Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias, representado por la dama Ilma. Sra. Dª Pilar María de Vicente y Trapiello, acudió al histórico y multitudinario encuentro en el que Su Santidad el Papa León XIV recibió a los fieles de la archidiócesis de Madrid. El estadio Santiago Bernabéu se transformó en una impresionante catedral abierta para acoger a 80.000 asistentes, en una cita marcada por una gran devoción.

El césped del coliseo blanco acogió a los diversos estamentos de la comunidad eclesial y la sociedad civil. A lo largo del acto, diversos testimonios desgranaron la vida de la Iglesia en Madrid, teniendo como punto álgido la procesión de Nuestro Padre Jesús de Medinaceli y la Virgen de la Almudena —iconos devocionales de la capital—, portados solemnemente a hombros por 70 costaleros.

Los artistas invitados y todos los asistentes al acto unieron sus voces para cantar el himno oficial de la visita del Papa a España, contagiando una animación vibrante que alternaba la solemnidad musical con los aplausos dirigidos a Su Santidad.


Uno de los momentos cumbre y más emotivos de la tarde unió la esencia del recinto deportivo con el mensaje de la Iglesia. Cuatro niños realizaron una pequeña representación de un partido de fútbol en el centro del campo, con una única portería instalada para la ocasión, con el fin de ilustrar de forma simbólica los «goles silenciosos» de la Iglesia en su labor social, educativa y de fe. Al materializarse el tanto, todo el Bernabéu al unísono, en un estallido de entusiasmo y ternura, le cantó el gol a S.S. León XIV, arrancándole una enorme y cómplice sonrisa.

«Hoy la Iglesia de Madrid ha hecho un golazo para siempre», exclamó entusiasmado Su Santidad al inicio de su discurso, dirigiéndose a su S.E.R. el cardenal arzobispo de Madrid D. José Cobo y Cano, recordando que los tantos más importantes son aquellos que se logran cada día en las periferias a través de la caridad.

El encuentro concluyó en un clima de profunda emoción y unidad eclesial, dejando una huella imborrable en todos los presentes.

Pilar de Vicente.

Publicado por La Mesa de los Notables.