Riestra2026.
Hay capítulos de la historia de España
que permanecen en un discreto segundo plano, eclipsados por acontecimientos de
mayor difusión o por el paso del tiempo. Uno de ellos es, sin duda, el de la
Guardia Civil de Ifni, una Unidad prácticamente desconocida para muchos
españoles, incluso para quienes sienten interés por la historia militar o por
la propia trayectoria de la Benemérita. Precisamente este artículo nace como
respuesta a un lector de nuestro blog que nos preguntaba por “aquella Guardia
Civil perteneciente al territorio de Ifni”, convencido de que merecía un
espacio en nuestra memoria colectiva.
La pregunta no es menor. Durante
décadas, miles de guardias civiles sirvieron en un territorio español situado
en la costa atlántica africana, desempeñando funciones de seguridad, vigilancia
y mantenimiento del orden en un escenario complejo por su geografía, su
diversidad tribal y, especialmente, por la evolución política del norte de
África durante el siglo XX.
La presencia efectiva de España en Ifni
comenzó en 1934, aunque los derechos españoles sobre el territorio se
remontaban al Tratado de Wad-Ras, firmado en 1860 tras la Guerra de África. Ese
mismo año, el 11 de junio de 1934, el Gobierno de la Segunda República organizó
oficialmente la administración del territorio y dispuso la creación de la
Guardia Civil de Ifni como elemento esencial para garantizar el orden público y
la seguridad. La jefatura y la plana mayor quedaron establecidas en Sidi Ifni,
capital del territorio.
La organización reprodujo, en buena
medida, el modelo existente en la Península. Conforme se fue formando personal
indígena para el servicio, se desplegaron trece puestos repartidos por todo el
territorio: Sidi Ifni, Sidi-Uarsak, Sidi-Borya, Hachz de Bifurna, Tenin de
Ait-Izihur, Togunfel, Ait-Talaten, Id-Aixa, Tiliuin, Uggu, Sidi-Yennun, Arosi y
Asaka. Aquella distribución permitía cubrir prácticamente toda la demarcación
mediante un sistema de vigilancia permanente.
Una de las características más
singulares de aquella Guardia Civil fue su composición. Junto a guardias
civiles procedentes de la Península prestaban servicio numerosos integrantes de
origen autóctono, muchos de ellos procedentes de las Fuerzas Regulares Indígenas
y de las Mehal-las Jalifianas. Bajo el mando de oficiales de la Guardia Civil procedentes de la Península,
esta combinación de personal europeo y nativo permitió adaptar el servicio a
las particularidades sociales y geográficas del territorio.
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| Imágenes: http://www.coleccionguardiacivilagb.com/ |
El uniforme de la Guardia Civil de Ifni
seguía, en líneas generales, la reglamentación del Instituto, aunque
incorporaba algunos elementos propios adaptados al servicio en el territorio
africano. Su elemento más característico era su distintivo reglamentario: una
estrella de cinco puntas superpuesta sobre una media luna, ambas de metal
dorado, aprobada por la Orden Circular de 28 de agosto de 1934. Esta insignia se lucía en
el cuello de la guerrera, bajo el emblema del Cuerpo, y también, algunas veces, en la parte
frontal de la gorra de plato, convirtiéndose en el rasgo más identificativo de
aquellos guardias con base en los territorios que componían Ifni. El resto del uniforme respondía a
criterios eminentemente prácticos, con prendas adaptadas en su colorido y
textura al clima cálido y seco del territorio, sin perder la sobriedad y el
porte característicos que la Guardia Civil ha conservado a lo largo de su historia. Aquella sencilla estrella sobre una
media luna terminó convirtiéndose en uno de los emblemas más singulares y hoy
menos conocidos de la historia del Instituto.
La historia de esta "Unidad" fue, sin
embargo, relativamente breve. La Guardia Civil de Ifni, concebida como una
organización específica para el territorio, permaneció en activo entre 1934 y
1937, apenas tres años en los que sentó las bases de la seguridad y el orden
público en la entonces posesión española. Su desaparición como "Comandancia autónoma" no supuso el final de la presencia del Instituto en aquellas tierras. Dependiendo orgánica y funcionalmente de la Comandancia de Ceuta, los
guardias civiles continuaron prestando servicio en Ifni durante toda la
administración española del territorio, participando en su vida cotidiana y,
años después, afrontando también los difíciles acontecimientos de la Guerra de
Ifni.
Durante las dos décadas posteriores la Guardia Civil desarrolló una labor alejada de los grandes titulares: patrullas, custodia de poblaciones, protección de caminos, persecución del bandolerismo indígena y colaboración con la administración territorial. Sin embargo, aquella relativa estabilidad se quebró en noviembre de 1957.
El 23 de noviembre de ese mismo año, siendo Ifni ya provincia española de pleno derecho, comenzaron los ataques del denominado "Ejército de Liberación Marroquí" contra diversos puestos españoles, dando inicio a la conocida como Guerra de Ifni. Numerosos destacamentos de la Guardia Civil quedaron aislados y soportaron asedios durante semanas en condiciones extremadamente difíciles. La actuación de sus componentes quedó integrada en la defensa general del territorio junto al Ejército, la Legión, los Tiradores de Ifni y otras unidades españolas allí destacadas.
Entre los episodios más recordados figura el cautiverio del cabo primero don Juan Rubio Martos, comandante del puesto fronterizo de Tabelcut, capturado junto con su esposa e hijos. Permanecieron prisioneros durante aproximadamente año y medio hasta su liberación el 6 de mayo de 1959, un hecho que refleja la dureza humana de aquel conflicto más allá de las operaciones militares.
Tras los acuerdos posteriores a la guerra, España cedió a Marruecos la franja de Cabo Juby en 1958, aunque conservó Ifni durante algunos años más. Finalmente, el territorio fue entregado a Marruecos en 1969, poniendo fin a treinta y cinco años de presencia de la Guardia Civil en aquella tierra africana
Hoy apenas quedan ya vestigios materiales, tanto de aquella primitiva institución (que tan solo sobrevivió tres años) como de la posterior fuerza destacada en el territorio durante los años 1937 a 1969, pero sí permanece el recuerdo de quienes sirvieron en
condiciones difíciles y, en muchos casos, alejados de sus familias y de la
propia Península. La Guardia Civil de Ifni constituye una página poco conocida
de la historia militar española, no porque carezca de importancia, sino porque el paso
del tiempo la ha ido relegando a un lugar discreto en la memoria colectiva.
Responder a nuestro lector, y supongo que en adelante también amigo, ha supuesto rescatar una historia que merece ser recordada sin exageraciones ni
silencios interesados. Porque conocer la existencia de esta Unidad es comprender una parte de la presencia española en África, de la evolución del
Instituto y de un periodo histórico que, aunque poco recordado, forma parte del
patrimonio común de nuestra historia.
Riestra2026.
Publicado Por La Mesa de los Notables.

