lunes, 11 de mayo de 2026

CURSO DE HISTORIA DE MADRID: “PALACIOS DE MADRID: DEL ESPLENDOR A SU DESTRUCCIÓN (SIGLOS XIX Y XX)”.

 Pilar de Vicente.

Madrid, ciudad de tesoros escondidos, despliega en cada fachada un relato silencioso donde laten siglos de historia. Para profundizar en este legado, la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País organiza el prestigioso Curso de Historia de Madrid “Antonio Velasco Zazo”, cita que ha contado con la asistencia del Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias. En esta edición, el programa se centró en la evolución, auge y, en ocasiones, desaparición de las grandes residencias nobiliarias de la capital.

El objetivo principal de este seminario fue presentar los palacios madrileños como algo más que meros espacios residenciales de la clase acomodada. Estos edificios no fueron únicamente la manifestación material de un linaje aristocrático o del ascenso económico y la influencia política de figuras como el Duque de Medinaceli, Romanones o Luca de Tena; fueron también escenarios privilegiados de la vida cultural de su tiempo y auténticos focos de creación artística. Entre sus muros florecieron tertulias literarias, encuentros de intelectuales y redes de sociabilidad que moldearon buena parte de la cultura de la época. Al mismo tiempo, ellos mismo dieron origen a un universo artístico propio, alentando la producción de , esculturas, mobiliario y refinadas artes decorativas concebidas específicamente para ennoblecer y dotar de identidad a estos espacios.


Este fenómeno de las residencias palaciegas hundía sus raíces en siglos anteriores y fue transformándose al ritmo de cada época: cambiaban los estilos arquitectónicos, las familias que los habitaban e incluso su localización, pero el palacio como tal se mantenía como el modelo residencial preferido por las élites. Todo se quebró abruptamente en el periodo comprendido entre la caída de la Monarquía en 1931 y la posguerra. En apenas dos décadas, las élites pasaron de habitar en grandes y suntuosas residencias a preferir alternativas más económicas y, sobre todo, discretas.

A lo largo de las tres jornadas, el curso ofreció un recorrido exhaustivo por esta metamorfosis urbana y social:

  • La apertura corrió a cargo de Ignacio González-Varas Ibáñez, quien analizó los palacios como símbolos de un "poder crepuscular", seguido por Alejandro Espejo Fernández, quien abordó el fin del fenómeno palaciego entre 1931 y 1960 y las estrategias de adaptación de la nobleza a los cambios sociopolíticos.
  • La segunda sesión se centró en la "arquitectura del poder". Aitor Alaña Pérez profundizó en el Palacio de Alcañices y la cultura material de la aristocracia liberal, mientras que Enric-Eduard Giménez Sanllehí explicó la transición del Real Sitio del Buen Retiro de reservado regio a parque público.
  • El cierre del curso puso el foco en la memoria y la conservación. Whitney Dennis expuso el caso del Palacio de Liria como ejemplo de resistencia cultural y reconstrucción, mientras que Pablo García Lumbreras, conservador del Palacio de Fernán Núñez, cerró con una ponencia sobre la importancia de conservar el legado ducal y las artes decorativas en la actualidad.

Fundada en 1775 en el contexto de la Ilustración española, la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País es una de las instituciones culturales más relevantes de Madrid y de España. Desde sus orígenes, su misión ha sido promover el progreso económico, educativo y social mediante la difusión del conocimiento, el impulso de la formación y el apoyo a iniciativas de interés público. Este encuentro académico, enmarcado en el 250 Aniversario de la Matritense, ha resultado ser una cita imprescindible para comprender cómo la nobleza y sus palacios dieron forma a la identidad del Madrid contemporáneo.

Para más información: https://matritense.net/

Pilar de Vicente.

Publicado por La Mesa de los Notables.

domingo, 10 de mayo de 2026

“EL AZOTE DE LA NOBLEZA” ¿SIGUE ENTRE NOSOTROS?

Riestra2026. 

A finales de los años noventa, en los albores de internet, cuando aún no existían las redes sociales tal y como hoy las conocemos, ya comenzaban a surgir foros y espacios de discusión en los que algunos aficionados intentaban desentrañar ciertos entresijos de las corporaciones nobiliarias y caballerescas existentes en aquel momento; muchas menos, desde luego, de las que proliferan hoy. Bajo seudónimos (los célebres nicknames de aquella primera internet) personajes como “El Azote de la Nobleza”, “Kniebolo”, "Icasfer" o "El Tizón de la Nobleza" guiaban a los recién llegados por un mundo casi hermético por aquel entonces, complejo, místico y desconocido para la mayoría. Eran los noveinta.

Fueron años de auténticos pioneros. Entre ellos destacó Ignacio Koblischek, impulsor del primer registro de blasones gentilicios y firme defensor de una idea entonces muy controvertida: “que, siempre que se respetasen las normas y usos heráldicos y las armas fueran de nueva creación, cualquier persona tenía derecho a poseer su propio escudo”. Aquella postura le granjeó innumerables críticas en ciertos círculos tradicionalistas; sin embargo, el tiempo ha terminado por darle la razón. Hoy resulta ampliamente aceptado que la heráldica no puede entenderse como un patrimonio inmóvil ni reservado en exclusiva a determinados linajes históricos.

También fue la época de quienes, tras el fallecimiento del último Cronista Rey de Armas con funciones efectivas en España y reconocimiento estatal, proclamaban en aquella internet adolescente que el “Estado no tardaría en nombrar un sucesor”. Lo hacían sin detenerse a pensar que estas cuestiones apenas despertaban interés fuera de reducidos círculos especializados. Para un país inmerso en profundos cambios sociales y culturales, preocupado por asuntos muy distintos, la nobiliaria y la heráldica parecían reliquias de otro tiempo. Las nuevas generaciones apenas reconocían ya episodios esenciales de la historia nacional; difícilmente iban a preocuparse por el origen de sus linajes o por las armas usadas por sus antepasados.

Aquellos fueron también los años del llamado “escudo de tu apellido”, una práctica tan extendida como errónea. Supuestos gabinetes de heráldica hacían su agosto vendiendo armas atribuidas indiscriminadamente a cualquier persona que compartiese un apellido, basándose únicamente en simples coincidencias onomásticas y pura homonimia. Frente a esa especulación surgieron iniciativas divulgativas que pretendían desmontar mitos muy arraigados. Desde publicaciones como el Blog de Blasones Hispanos y, posteriormente, Doce Linajes, algunos autores nos propusimos explicar (a coste cero) una realidad fundamental de la ciencia heráldica: los apellidos no poseen escudos; los blasones pertenecen a linajes concretos y determinados. Y, por ello, siempre resulta más legítimo registrar armas nuevas y propias, que apropiarse indebidamente de las ajenas.

Junto a aquellos espacios fueron apareciendo otros proyectos que ayudaron a consolidar una auténtica comunidad heráldica en el ámbito de los blogs. Sitios como Blog de Heráldica, de José Juan Carrión Rangel, el Blog del Colegio Antoniano, de Francisco Acedo, o el Blog Heraldistas, así como la labor divulgativa de Fernando Martínez Larrañaga o de Juan Fernández Molina, contribuyeron a conectar a estudiosos, aficionados y curiosos en una época en la que las redes sociales todavía no habían transformado la comunicación digital. Aquella primera comunidad, dispersa y artesanal, acabaría siendo el germen de muchos de los espacios de debate y divulgación existentes en la actualidad.

De aquel espíritu divulgativo y abierto, nacido en los primeros blogs y foros especializados de internet, es heredera directa La Mesa de los Notables. No solo como continuidad natural de aquellas publicaciones pioneras, entre los que nosotros también fuimos protagonistas, sino como testimonio de una manera de entender estas disciplinas alejadas del "exclusivismo" y de los círculos cerrados. Porque si algo caracterizó a aquella primera generación de divulgadores fue precisamente su voluntad de compartir conocimientos sin más legitimidad que el estudio, la experiencia y la pasión por unas ciencias que durante demasiado tiempo había permanecido “encorsetadas” en ambientes casi inaccesibles y desconocidos para el gran público.

En aquel contexto aparecieron obras fundamentales para toda una generación de aficionados e investigadores. Apuntes sobre instituciones nobiliarias en España, de Francisco Manuel de las Heras, y Tesoro Equestre, de José María de Montells y Alfredo Escudero, constituyeron manuales imprescindibles para comprender, de forma honesta y rigurosa, el rico y variado panorama caballeresco y nobiliario existente en España. Más adelante, ya en los primeros años dos mil, Caballeros del siglo XXI, de Fernando García-Mercadal y el Barón de Gavín, despertó en muchos jóvenes un renovado interés por las tradiciones nobiliarias, las órdenes de caballería y el estudio histórico de la nobleza. Cabe destacar como imprescindibles las aportaciones del Marqués de la Floresta con un gran número de publicaciones y su edición en digital de la revista “Cuadernos de Ayala”.  La Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía vivió una etapa muy prolífica entre los años 1990 y 2000, logrando impulsar los estudios de heráldica y genealogía en el ámbito universitario español. En ese período destacaron figuras como Faustino Menéndez-Pidal de Navascués y Alfonso de Ceballos-Escalera y Gila, cuya labor académica contribuyó decisivamente al reconocimiento científico de estas disciplinas.

No faltaron tampoco auténticos visionarios. El propio García-Mercadal comenzó a percibir muy pronto el enorme potencial de los blogs y de las publicaciones digitales como herramientas de difusión cultural. José María de Montells repetía con frecuencia una frase que el tiempo convertiría en profética: «Quien no está en internet no existe». Y cuánta razón encerraban aquellas palabras. 

Con el paso de los años, y especialmente a partir de la expansión masiva de internet y las redes sociales, comenzaron a surgir webs de muchas instituciones, academias, observatorios y corporaciones dedicadas al estudio de la heráldica y las disciplinas caballerescas. Algunas de ellas, gracias a Dios no todas, han terminado por presentarse a sí mismas casi como árbitros en unas materias cuya tradición histórica es secular. En no pocas ocasiones, estas mismas entidades han creado complejas estructuras de reconocimientos cruzados, premios honoríficos y distinciones internas que terminan orbitando dentro de los mismos círculos que las impulsan. Paradójicamente, algunas de ellas, nacidas hace apenas unos años, pretenden ejercer una autoridad doctrinal y científica superior a la de quienes verdaderamente abrieron camino académico cuando estas disciplinas apenas eran objeto del estudio de nadie, o no contaban con la difusión de la que hoy disfrutan.

Y, sin embargo, conviene recordar que fueron aquellos primeros foros, aquellos blogs rudimentarios y aquellos aficionados al estudio de estas ciencias quienes sostuvieron el interés por las disciplinas caballerescas en un tiempo en el que nadie parecía prestarles atención. Sin subvenciones, sin galardones y sin otra recompensa que la satisfacción de divulgar y aprender, lograron construir una comunidad que acabaría sirviendo de base para todo lo que vino después. La Comunidad Heráldica en internet, ya desaparecida hace muchos años.

Hoy, cuando el acceso a la red se ha universalizado y la inmediatez de la información forma parte de la vida cotidiana, pocos recuerdan ya a muchos de aquellos que abrieron camino en una internet todavía rudimentaria. Me atrevo a decir que fueron quienes mantuvieron en "prime time" unos temas que parecían destinados al olvido, consiguiendo que estas disciplinas fuesen de interés para un mayor número de personas, paradójicamente, incluso a pesar de muchos de sus propios defensores.

Riestra2026.

Publicado por La Mesa de los Notables.




sábado, 9 de mayo de 2026

HISTORIAS DE CONVERSOS EN LA CASA DEL INQUISIDOR.

Iván García-Casado. 

El Aula Magna del edificio histórico de la Universidad de Oviedo, erigida en 1608 por el inquisidor general Fernando de Valdés Salas, acogió la presentación del libro: Conversos. De Salomón Leví, rabino, a Pablo de Santa María, obispo. Es la primera obra historiográfica de David Jiménez-Blanco, presidente del Consejo de Administración de la Bolsa de Madrid y figura estrechamente vinculada al Real Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias. Y no parece casual que quien recibió el Premio Conde de Campomanes 2023 a la labor económica, se adentre ahora en un episodio decisivo de la España bajomedieval, donde la identidad, la fe y el poder se entrelazaron con una intensidad que aún hoy suscita debate.

Manuel Ruiz de Bucesta, David Jiménez-Blanco, Laura Galguera, Samuel Bengio e Iván García-Casado. 

El acto, organizado por la Fundación Iberoamericana ASICOM Ciencia y Cultura, la Universidad de Oviedo, el Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias y el Instituto de Estudios Históricos Bances y Valdés, reunió a un numeroso público en torno a la figura de Salomón Leví, el rabino burgalés del siglo XIV que, tras su conversión al cristianismo bajo el nombre de Pablo de Santa María, alcanzó las más altas dignidades eclesiásticas y políticas del reino. Su trayectoria (ascenso fulgurante, influencia cortesana y papel central en un tiempo convulso)  sigue siendo una de las más sugestivas del periodo previo al decreto de expulsión de los judíos.

La bienvenida institucional estuvo a cargo de Laura Galguera, vicepresidente de ASICOM y profesora titular de la Universidad de Oviedo y la presentación del autor y de los participantes en la mesa correspondió a Iván García Casado, Académicos del Instituto de Estudios Históricos Bances y Valdés. Entre las presencias destacadas figuró Samuel Bengio, cuya colaboración resultó esencial en la documentación y orientación del libro, aportando una perspectiva de notable profundidad.

El núcleo del encuentro se articuló en un diálogo entre Manuel Luis Ruiz de Bucesta y Álvarez, Presidente del Instituto de Estudios Históricos Bances y Valdés, el propio Jiménez-Blanco y Samuel Bengio. A lo largo de la conversación se revisaron con rigor algunos de los episodios más complejos del siglo XIV castellano y otras circunstancias tocantes a la fe y otros episodios como la expulsión de los judíos de 1492. Todo un periodo marcado por tensiones religiosas, disputas políticas y transformaciones sociales que anticiparon la fractura definitiva entre comunidades

Pablo Junceda, Juan Allonca, Laura Galguera, David Jiménez-Blanco, Samuel Bengio, Manuel Ruiz de Bucesta e Iván García-Casado. 


La jornada concluyó con una animada firma de ejemplares, durante la cual autor y colaboradores intercambiaron impresiones, anécdotas y matices históricos con los asistentes. Un cierre que prolongó el clima de interés intelectual y favoreció un diálogo sereno entre memoria, historia y cultura.

Enlace compra del libro: https://almuzaralibros.com/fichalibro.php?libro=11092&edi=6
Para saber más: https://www.bancesyvaldes.com/ y  https://www.cuerpodelanoblezadeasturias.es/

Iván García-Casado.

Publicado por La Mesa de los Notables.

 


viernes, 8 de mayo de 2026

RECIBIMIENTO DE NUEVOS MIEMBROS EN EL REAL ESTAMENTO MILITAR DEL PRINCIPADO DE GERONA (2026).

Pilar de Vicente. 

Con motivo de honrar a su santo patrón, San Jorge, el pasado sábado 25 de abril se celebraron en la Catedral de Gerona el Capítulo General y la solemne ceremonia de jura, imposición de bandas e ingreso de diez caballeros y cuatro damas en el Real Estamento Militar del Principado de Gerona y Cofradía de San Jorge, corporación cuyo Jefe Supremo es S. M. el Rey don Felipe VI y cuya Cofrade Mayor es S. A. R. doña Leonor, Princesa de Gerona, de Asturias y de Viana

Ante la presencia de distinguidas autoridades civiles, militares y eclesiásticas, y presididos por el veguer presidente, el Ilmo. Sr. don Francisco de Alós y de Bonilla, V marqués de Dou, prestaron juramento de fidelidad los catorce neófitos apadrinados. Entre ellos se hallaban destacados miembros del Real Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias: el Ilmo. señor doctor don Fernando de Benito y Alas, mayoral segundo de Infanzones del Reino de Valencia, y la Ilma. señora doña María José Fourrat y Caro, vocal y dama de conquista de Infanzones del Reino de Valencia.


La Catedral de Santa María de Gerona, escenario de esta ceremonia, es uno de los monumentos arquitectónicos más excepcionales de España, destacando por poseer la nave gótica más ancha del mundo (22,9 metros), solo superada en dimensiones totales por la Basílica de San Pedro del Vaticano. Su construcción, que abarca desde el siglo XI hasta el XVIII, es un viaje por diferentes estilos: desde una imponente fachada y escalinata barrocas, pasando por el claustro y la torre de Carlomagno de factura románica, hasta llegar al cuerpo principal gótico de una sola nave, que desafió las convenciones arquitectónicas de la época para lograr una amplitud espacial sin parangón.

El Real Estamento Militar del Principado de Gerona fue fundado como Cofradía de San Jorge y Santa Isabel por el infante don Juan, duque de Gerona y príncipe heredero de la Corona de Aragón, el 28 de agosto de 1386. Su objetivo era agrupar a la nobleza de la ciudad y de los distintos vegueríos de Gerona, alcanzando especial esplendor durante los siglos XVI y XVII con justas y torneos celebrados en la ciudad.

Tras un periodo de declive, motivado por el absentismo y los traslados de la nobleza, la institución fue reorganizada durante el reinado de S.M. el rey don Alfonso XIII, asumiendo el nombre de “Real Estamento Militar del Principado de Gerona, Cofradía de San Jorge”. El ingreso se amplió a miembros de todas las provincias españolas, manteniendo su carácter asociativo y fraternal.

Actualmente, la corporación tiene una labor que va más allá del componente honorífico, contribuyendo en obras de caridad y beneficencia en la diócesis, patrocinando premios para estudios históricos, restaurando y embelleciendo su capilla titular y la nave central de la Catedral, y promoviendo conferencias y actos culturales de relevancia local.

Para más información: https://www.estamentodegerona.com/



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jueves, 7 de mayo de 2026

CELEBRADO EL SEMINARIO DE INVESTIGACIÓN «NOBLEZA OBLIGA. QUIEBRAS, RUPTURAS Y CONFLICTO EN LAS ÉLITES NOBILIARIAS IBÉRICAS (SIGLOS XVI-XVII)»

 

Durante los días 14 y 15 de abril de 2026, el Salón de Archivo y Biblioteca de la Real Maestranza de Caballería de Ronda acogió las sesiones del seminario de investigación «Nobleza obliga. Quiebras, rupturas y conflicto en las élites nobiliarias ibéricas (siglos XVI-XVII)», organizado por el Centro de Estudios de la Nobleza, dependiente de la Real Maestranza de Caballería de Ronda.

La reunión científica fue coordinada por don Santiago Martínez Hernández y doña Alejandra Franganillo Álvarez, profesor titular y profesora permanente, respectivamente, del Área de Historia Moderna de la Universidad Complutense de Madrid, quienes definieron así las líneas fundamentales del encuentro:

«El célebre adagio noblesse oblige (nobleza obliga), atribuido a Pierre Marc Gaston, marqués de Lévis, sintetiza el significado de ser noble. Aunque formulado en las postrimerías del sistema estamental, su espíritu mantuvo vigencia: la nobleza implicaba vivir conforme a la propia calidad, comportarse honorablemente, respetar la autoridad familiar y preservar e incrementar el legado heredado.
El seminario se dedica a problematizar situaciones, frecuentes en la alta nobleza, en las que decisiones desacertadas o contingencias comprometieron la reputación, estabilidad o continuidad de linajes, casas o familias. Se presta especial atención a las formas de resistencia individual, a factores disruptivos como quiebras y crisis, al impacto de los conflictos intrafamiliares y a las estrategias desarrolladas para mitigar sus efectos».

El encuentro se enmarca en el proyecto NOBINCIS4, «Fortuna restaurada. Procesos y narrativas de resiliencia de las élites de la Monarquía Hispánica (1500-1725)» (PID2023-149388NB-I00), financiado por la Agencia Estatal de Investigación (Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades), y que contó con el patrocinio de la Real Maestranza de Caballería de Ronda.

Los participantes y sus investigaciones fueron:

  • Alejandra Franganillo Álvarez (Universidad Complutense de Madrid): Desafiando la autoridad paterna. La vocación religiosa de María de Toledo y Mendoza, hija del V marqués de Villafranca del Bierzo.
  • Álvaro Bueno Blanco (Universidad Carlos III de Madrid): Tensiones familiares en la Casa de Villafranca. Jerarquía y conflicto entre padre e hijos en tiempos del V marqués.
  • Sergio Bravo Sánchez (Universidad Complutense de Madrid): La herencia de la lavandera. Mencía de Salcedo y los Maldonado. Ascenso social y conflicto sucesorio en el señorío de Noalejo (siglo XVI).
  • Alfonso Patón Roldán (Universidad Complutense de Madrid): «La principessa di Piombino ha havuto un malo accidente di abbondanza di sangue». La falta de descendencia de Paolo Giordano II Orsini e Isabel de Appiano en el contexto de una disputa sucesoria.
  • Emily Deelen Porta (Universidad Complutense de Madrid): Rebasando el binomio Margarita-Lerma. Tensiones y disputas de la nobleza femenina en la Casa de la Reina (1599-1603).
  • Francisco Precioso Izquierdo (Universidad de Murcia): Prever la contingencia. Actores protagonistas, secundarios e inesperados en la evolución de la Casa de los Vélez a finales del siglo XVII.
  • Jaime Elipe Soriano (Universidad Autónoma de Madrid): Quiebras, rupturas y enredos. Buscando continuidades en la Casa de Medina Sidonia a comienzos del siglo XVI.
  • Isabel Martos Laborde (Universidad Complutense de Madrid): Los conflictos de la casa de Villahermosa en el largo siglo XVI.
  • Antonio Terrasa Lozano (CIDEHUS–Universidade de Évora): «Averse por ella prevenido el caso en que oy estamos». Voluntad previsora de los fundadores, segundos matrimonios imprevistos y errores en el pleito por el mayorazgo de Santa Cruz (siglos XVI-XVII).

En el marco del seminario, el martes 14 a las 19:00 horas, en el Salón de Grados de la Real Maestranza, se celebró la conferencia abierta al público «Nobleza y emprendimiento económico. Quiebras y supervivencia (siglos XVI-XVII)», impartida por Carmen Sanz Ayán, académica de la Real Academia de la Historia.

Para una información más precisa:https://www.rmcr.org/


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miércoles, 6 de mayo de 2026

LA CARABELA “SAN LESMES” Y EL LEGADO ESPAÑOL EN LA POLINESIA.

 Pilar de Vicente.

En la tarde de ayer, 5 de mayo, el Salón de Actos del Instituto de la Ingeniería de España ha acogido una cita ineludible con la historia naval de nuestra nación. Entre los asistentes, destacó la presencia del Real Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias, cuya representación institucional quiso acompañar este acto de la Real Academia de la Mar, reafirmando una vez más su compromiso con la divulgación de las grandes proezas que definieron el papel de España en el mundo.

La conferencia fue impartida por D. Luis Gorrochategui Santos, historiador coruñés y filósofo, especializado en exploraciones marítimas y navegación del siglo XVI, y académico del Instituto de Estudios Históricos Bances y Valdés. Gorrochategui es un investigador incansable que, con rigor académico, busca restituir la verdad sobre las victorias y exploraciones españolas a menudo silenciadas por la narrativa e historia internacional.

El eje central de la ponencia nos trasladó a 1525, año en que la expedición Loaísa-Elcano zarpó de La Coruña en busca de la ruta de las especias siguiendo el camino descubierto pocos años antes en la primera circunnavegación al planeta. En mitad de esa misión titánica, la carabela San Lesmes se perdió en la inmensidad del Pacífico Sur. Lo que durante siglos fue un enigma, hoy se revela como una asombrosa historia de supervivencia: tras encallar, su tripulación se vio obligada a integrarse en las islas de la Polinesia, dejando una huella que persiste hasta nuestros días.


Gorrochategui desgranó las pruebas que sustentan esta odisea, desde hallazgos arqueológicos como cañones de hierro del siglo XVI, hasta evidencias genéticas y lingüísticas que sugieren un mestizaje y una influencia cultural española muy anterior a las exploraciones de Cook o Bougainville. Otras investigaciones han añadido aún más intriga al relato, denunciando las insalvables incongruencias cronológicas que encontramos entre la historia oficial de los descubrimientos en el Pacífico y la datación conocida de los antiguos mapas. Resulta sorprendente y revelador que en mapas de la época aparezca información detallada sobre lugares que, según esa versión oficial de la historia, aún no habían sido descubiertos. Este desfase cartográfico invita a reflexionar sobre las rutas y el alcance real de las primeras navegaciones españolas.

Como colofón a la conferencia, se presentó el libro "La Carabela San Lesmes. El viaje más épico de la historia". La jornada concluyó con un renovado sentido de orgullo por nuestro pasado marítimo, pues aquella travesía, emerge hoy con fuerza para recordarnos la audacia y la determinación de unos hombres que, desafiando mapas y sus propios destinos, grabaron el nombre de España en los lugares más remotos de la Tierra.

Pilar de Vicente.

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martes, 5 de mayo de 2026

IV EDICIÓN DE LOS PREMIOS “JOSÉ ANTONIO DÁVILA”.

 

La Sociedad Toledana de Estudios Heráldicos y Genealógicos celebrará, en sesión pública y solemne, la entrega de los IV Premios “José Antonio Dávila”, un acto con el que la corporación reconoce la labor destacada en los ámbitos que le son de estudio.

La ceremonia tendrá lugar mañana miércoles, 6 de mayo de 2026, a las siete y media de la tarde, en el Salón de Plenos de la Diputación Provincial de Toledo, institución que acoge este acto en su sede oficial.

En esta cuarta edición, los galardones han sido concedidos a las siguientes entidades y obras:

  • La Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado, por su contribución a la difusión normativa y documental.
  • El libro Uniformes Nobiliarios, de don Jorge Cólogan.
  • La revista Nobiltà revista italiana, publicación de referencia en estudios nobiliarios.
  • El blog Colecciones Militares blog, de don Antonio Prieto Barrio, dedicado a la investigación y divulgación en materia histórico-militar.

 


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lunes, 4 de mayo de 2026

LA CASA DE LAS DOS SICILIAS Y EL INTERÉS ACTUAL DE LA PRENSA GENERALISTA.

 Leído en prensa.

En estos días, el interés mediático por la Casa de las Dos Sicilias parece haber recobrado un pulso inesperado en los medios. Ayer nos hacíamos eco del artículo publicado por el digital francés «Boulevard Voltaire»; hoy, una nueva pieza viene a sumarse a esta serie de reportajes que, entre historia y actualidad, siguen despertando atención más allá de los círculos especializados.

En esta ocasión, ha sido el diario La Razón el que ha dedicado espacio a esta cuestión, con un artículo firmado por Amadeo Rey Cabieses, académico de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía, publicado el pasado 25 de abril en su edición impresa y el 26 en formato digital. Bajo el título «¿Es duquesa de Calabria la princesa María Carolina de Borbón Dos Sicilias?», el autor aborda, desde su perspectiva, algunos de los elementos históricos que han ido configurando el debate dinástico en torno a esta rama de la Casa de Borbón.

El texto se presenta como una aproximación dirigida al gran público, en la que se recorren episodios de la historia familiar y trata, desde su particular punto de vista, el uso de determinados títulos dentro de una tradición compleja, marcada por decisiones, interpretaciones y acuerdos que se remontan a más de un siglo atrás.

La aparición de este artículo en La Razón confirma, una vez más, cómo estas cuestiones, lejos de permanecer confinadas al ámbito estrictamente historiográfico, continúan encontrando eco en la prensa generalista, alimentando un interés que combina la crónica social con la memoria histórica de algunas de las antiguas casas reinantes.

Para leer el artículo publicado en formato digital en La Razón: aquí.



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domingo, 3 de mayo de 2026

«BOULEVARD VOLTAIRE» REAVIVA EL DEBATE SOBRE LA SUCESIÓN AL DESAPARECIDO TRONO DE LAS DOS SICILIAS.

Leído en prensa.

El digital francés «Boulevard Voltaire» publicó el pasado 19 de abril un reportaje de notable interés, para los lectores de nuestro blog, titulado "Le papa de Maria Carolina est-il le vrai héritier du trône des Deux-Siciles?", firmado por el periodista español José María Ballester.

El artículo pretende arrojar luz, con algunas precisiones históricas, sobre la prolongada disputa en torno a los derechos dinásticos al desaparecido trono del Reino de las Dos Sicilias. Esta cuestión ha vuelto recientemente a la actualidad mediática a raíz de las noticias sobre este particular de la princesa María Carolina de Borbón-Dos Sicilias y su padre, Carlos de Borbón-Dos Sicilias, actual duque de Castro.

En su análisis, Ballester se apoya en los criterios del académico de número y decano de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía, José Luis Sampedro Escolar, reconocido especialista en genealogía y estudioso de las casas reales europeas. A partir de estas consideraciones, el reportaje expone los fundamentos históricos y jurídicos que (según el autor) respaldarían la posición de Pedro de Borbón-Dos Sicilias, duque de Calabria, cuya línea dinástica sostiene una interpretación distinta, según diversos expertos, más acorde (según su criterio) con la tradición sucesoria y de los derechos al trono.

El texto se inscribe así en un debate que, lejos de ser meramente simbólico, remite a cuestiones complejas de legitimidad dinástica, renuncias históricas y continuidad de las casas reales europeas tras la desaparición de sus respectivos Estados.

Para leer el artículo publicado en «Boulevard Voltaire»: aquí.


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sábado, 2 de mayo de 2026

CONFERENCIA «CARABELA “SAN LESMES” Y LA POLINESIA».

 

La Real Academia de la Mar organiza la conferencia titulada «Carabela “San Lesmes” y la Polinesia», que será impartida por D. Luis Gorrochategui, historiador especializado en exploraciones marítimas y navegación del siglo XVI, y académico del Instituto de Estudios Históricos Bances y Valdés.

Tendrá lugar el próximo 5 de mayo de 2026, a las 19:00 horas, en el Salón de Actos del Instituto de la Ingeniería de España (C/ General Arrando nº 38, 28010 Madrid).

La conferencia abordará el papel histórico de la carabela San Lesmes, integrante de la expedición de García Jofre de Loaísa (1525), cuya desaparición en el Pacífico ha dado lugar a diversas investigaciones sobre un posible contacto temprano con la Polinesia.

El acto se celebra con la colaboración de la Asociación de Ingenieros Navales y Oceánicos de España. Al finalizar la conferencia se servirá un vino español.
La entrada será libre hasta completar aforo.
Para más información: ram@realacademiadelamar.com

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viernes, 1 de mayo de 2026

DONDE LA MEMORIA SE VUELVE JARDÍN: VILLAMANRIQUE DE LA CONDESA Y EL ECO ÍNTIMO DEL IMPERIO DEL BRASIL.

 Riestra2026.

Hay lugares donde la historia no se narra: se posa. Villamanrique de la Condesa, tendida entre la luz blanca del Aljarafe y la respiración húmeda de las marismas, es uno de ellos. No necesita alardes ni monumentos grandilocuentes; le basta con el silencio de sus calles y la persistencia de sus sombras en los días de invierno. Porque en ese silencio, inesperadamente, se entrelaza uno de los relatos más delicados de la historia contemporánea: el de la memoria de la monarquía imperial del Brasil y su lenta, casi secreta, continuidad en suelo andaluz.

Hablar de este pueblo no es, en mi caso, una digresión ni un apunte marginal dentro de un discurso histórico más amplio. Al contrario: resulta imprescindible. En el ciclo de textos que estoy publicando sobre las órdenes dinásticas del Brasil y su prolongación simbólica a lo largo del tiempo, Villamanrique de la Condesa no puede ser omitida. No se trata de un escenario accesorio, sino de un punto donde esa memoria se ancla de forma tangible, donde la historia deja de ser abstracción para adquirir lugar, paisaje y permanencia.

Sin Villamanrique, ese hilo que une tradición y continuidad simbólica quedaría incompleto. Porque es aquí donde esa memoria encuentra una de sus formas más discretas de permanencia: no en la proclamación ni en el gesto público, sino en la continuidad silenciosa de un espacio que ha sabido conservar, sin necesidad de explicarlo, una parte de esa historia que atraviesa océanos y generaciones.

Dom Pedro de Orleáns con don Manuel Zurita en una imagen del Rocío.

Mi vinculación con Villamanrique de la Condesa nace de la herencia. De una de esas historias familiares que, sin proponérselo, acaban por entrelazarse con algo mayor. Nunca he vivido allí, y sin embargo siempre me he sentido unido a ese lugar por una suerte de cordón invisible, casi íntimo, que despierta en mí una nostalgia difícil de explicar.

Mi abuelo, llegado desde Oviedo junto a su padre, encontró en este pueblo un lugar donde arraigar. Allí contrajo matrimonio con la hija del médico Fulgencio Cabezas Monge, figura recordada no solo por su ejercicio profesional, sino por su carácter: monárquico, intelectual y profundo conocedor de la historia local. En su casa, la historia no era una abstracción, sino una conversación viva, una presencia cotidiana.
Es desde esa cercanía, desde esa memoria heredada, desde donde se comprende que Villamanrique de la Condesa no es un lugar cualquiera. Porque bajo su aparente quietud, el pueblo guarda una de las conexiones más singulares de la historia contemporánea europea y americana.

Vista de la fachada del palacio y jardines.

En el centro de ese relato se alza el Palacio de Orleáns-Borbón, no como una residencia más, sino como un organismo vivo donde la piedra parece haber aprendido a recordar. Su configuración actual responde, en gran medida, a las intervenciones realizadas en el siglo XIX por la familia de Orleáns, que imprimió al conjunto un aire inequívocamente afrancesado. Sin embargo, el edificio no es un mero trasplante estilístico. Es, más bien, una síntesis: la adaptación de una sensibilidad cortesana europea al paisaje abierto y luminoso de Andalucía.

Los jardines constituyen quizá su expresión más elocuente. Inspirados en el paisajismo romántico, evitan la rigidez geométrica para proponer un recorrido emocional: senderos que se curvan suavemente, claros que se abren como escenas teatrales, masas arbóreas que tamizan la luz hasta volverla casi líquida. En ellos, el visitante no transita: se deja llevar.
El edifico, por su parte, rehúye la monumentalidad excesiva. Sus galerías, sus grandes vanos y sus espacios interiores parecen concebidos para una vida recogida, donde la conversación y la intimidad sustituyen a la ceremonia. Todo en él sugiere permanencia sin ostentación, memoria sin peso.

Para comprender cómo este lugar se convierte en un enclave de la memoria imperial brasileña, es necesario recorrer una genealogía que cruza océanos, y que los cruza dos veces: la de la Casa de Orléans-Braganza, nacida del matrimonio entre la princesa Isabel del Brasil y el príncipe francés Gastón de Orleans, conde de Eu.
La proclamación de la república en 1889 puso fin al Imperio del Brasil y obligó a la familia imperial al exilio. A partir de entonces, Europa se convirtió en el escenario de una existencia marcada por la dispersión. Sin corte ni función política, los miembros de la familia tuvieron que redefinir su lugar en el mundo.

España ofrecía, en ese contexto, algo más que hospitalidad: ofrecía continuidad. A través de los vínculos con la casa de Orleans y con la aristocracia española, espacios como Villamanrique se transformaron en puntos de arraigo. No eran centros de poder, pero sí de identidad.

Vista de los jardines y caballerizas del palacio.

Es en este marco donde emerge la figura de Pedro Gastão de Orléans-Braganza, cuya vida condensa como pocas esa transición entre imperio y memoria.

Nacido en 1913, cuando la monarquía brasileña ya pertenecía al pasado político del país, Dom Pedro creció bajo el peso sutil de una herencia compleja. Su padre, Pedro de Alcántara, fue reconocido por numerosos monárquicos como jefe de la rama de Petrópolis, encarnando la principal de las líneas de continuidad de la dinastía. Sin embargo, su vida no se definió por la reivindicación pública de esa posición. Lejos de cualquier gesto altisonante, asumió su condición con una sobriedad que hasta puede resultar extraña. No fue un pretendiente en el sentido pretérito y etimológico de la palabra, sino un depositario de legitimidad histórica, consciente de que su papel pertenecía más al ámbito de la memoria que al de la política.

Su trayectoria europea (marcada por estancias en Francia, Portugal y España) lo situó en una red de relaciones aristocráticas donde la historia era todavía una presencia viva. Pero fue en Villamanrique donde esa relación encontró su expresión más íntima.

En el Palacio de Orleans-Borbón, Dom Pedro no fue una figura distante, sino una presencia cotidiana. Allí, el príncipe se integró en un ritmo de vida que desmentía cualquier imagen de grandiosidad vacía. Paseaba por los jardines, recibía a familiares y amigos, mantenía viva una red de vínculos que unía continentes y generaciones. Su existencia estaba hecha de gestos sencillos, pero cargados de continuidad: conservar tradiciones, recordar nombres, sostener una identidad.

Quienes lo conocieron bien hablan de un hombre afable, de trato cercano, dotado de una elegancia natural que no necesitaba afirmarse. En su figura, el pasado no era un peso, sino una forma de presencia.

Dom Pedro Tiago, actual jefe de la Casa Imperial, con algunos manriqueños.

Su elección de Villamanrique como lugar de residencia estable, y finalmente como lugar de muerte en 2007, no fue casual. En ese gesto hay una afirmación silenciosa: la de haber encontrado, tras décadas de dispersión, un espacio donde la historia podía reposar.

Contaba mi abuela que, "al recorrer el Palacio y sus jardines, se percibía una continuidad que no necesitaba explicaciones. Como si el lugar no perteneciera del todo al tiempo presente, sino a una duración más lenta, más antigua, en la que las cosas no se extinguen, sino que se transforman con suavidad.
(..//..) el viento entre los árboles parecía no limitarse a mover las ramas, sino a recorrer una memoria invisible; la luz, al filtrarse por los senderos, caía con una delicadeza casi ritual, como si supiera exactamente dónde posarse. En las estancias, la quietud no era ausencia de vida, sino una forma distinta de presencia: una pausa prolongada, cargada de lo que ha sido vivido". (Manuela Cabezas Fernández).

Todo allí parecía dispuesto, sin esfuerzo aparente, para acoger una historia que, en realidad, nunca terminó de irse del todo. No como algo que permanece intacto, sino como aquello que persiste en los márgenes, en los detalles, en los silencios.
Y en los corredores, antiguas figuras aún parecen seguir presentes, no como apariciones, sino como una huella más honda: de esas que no necesitan ser vistas para ser reconocidas. Basta el modo en que la luz cae, o la forma en que el aire se detiene un instante, para intuir que alguien ha pasado por allí y han dejado, sin quererlo, algo de sí mismo en el lugar.

La relación entre Villamanrique de la Condesa y la Casa Imperial del Brasil no debe entenderse desde un plano político, sino humano. No se basa en relatos grandilocuentes, ni en ambiciones legitimistas, así como tampoco en discursos historicistas, sino de algo más discreto y persistente: la manera en que las vidas, los recuerdos y los lugares se van entrelazando con el tiempo, hasta formar una misma trama en la que ya no es posible distinguir con claridad lo vivido de lo recordado.
Por eso, quizá Villamanrique de la Condesa deja de ser únicamente un punto en el mapa para convertirse en algo más difícil de nombrar: un espacio donde la historia, la memoria y la vida cotidiana se confunden lentamente, hasta volverse indistinguibles. Un lugar donde lo vivido no se deposita en el pasado, sino que permanece, en suspensión, como una presencia que sigue habitando el presente.

Nota.- Imagen superior: armas de Dom Pedro Gastão de Orléans-Braganza y de doña Esperanza de Borbón (Lápida sita en la Capilla del Sagrario de la parroquia de Santa María Magdalena de Villamanrique). - Imagen inferior Escudo de la Villa y de la Hermandad del Rocío de Villamanrique de la Condesa.

Riestra2026.

Publicado por La Mesa de los Notables.