A principios de esta misma semana tuve
la ocasión de recibir, de manos del director de la Academia de Estudios
Históricos Ysabel y Fernando, la Placa de San Juan, distinción que esta
institución concede a aquellas personas que, a su criterio, se han distinguido
por su dedicación y compromiso con la preservación, defensa y difusión de los
valores históricos, culturales y tradicionales que forman parte de su razón de
ser.
La misma, según manifiestan, "supone un reconocimiento a una labor y a un compromiso mantenidos en el tiempo
con el estudio, la conservación y la divulgación de nuestro patrimonio
histórico y cultural. Una labor que adquiere especial importancia en unos
tiempos en los que resulta necesario mantener viva la memoria de nuestro
pasado, conocer nuestras raíces y transmitir a las generaciones futuras el
legado recibido".
La Academia de Estudios Históricos
Ysabel y Fernando tiene como principal misión el estudio, investigación,
conservación y difusión del legado histórico, cultural y heráldico del reinado
de los Reyes Católicos, una de las etapas más trascendentales de la Historia de
España y de Europa.
Su labor abarca el estudio riguroso de
la Historia, la Genealogía, la Heráldica, la Nobiliaria y demás ciencias
auxiliares, fomentando la investigación, las publicaciones, las conferencias y
otras actividades destinadas a preservar y ampliar el conocimiento de nuestro
pasado.
Especial importancia tiene para la
Academia la Heráldica, entendida como una auténtica disciplina histórica que
permite conocer la evolución de los linajes, instituciones y símbolos que
forman parte de nuestra memoria colectiva. Asimismo, impulsa la elaboración y
publicación de trabajos especializados, muchos de ellos realizados de manera
altruista por investigadores comprometidos con la cultura y la preservación del
patrimonio.
La Academia desarrolla también estudios,
informes, dictámenes y trabajos heráldicos que contribuyen a sostener sus
proyectos de investigación y divulgación, siempre desde el rigor histórico y
documental.
De esta distinción existen dos diplomas acreditativos. El primero de ellos incorpora, en su parte superior, las armas personales del distinguido, otorgándoles un lugar destacado dentro de la composición. Estas aparecen acompañadas por el emblema de la Academia, situado en el centro, y flanqueado por las representaciones heráldicas de Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón, figuras que dan nombre a la institución y constituyen el referente histórico sobre el que se fundamenta su actividad. El conjunto queda integrado en una composición de marcado carácter heráldico, en la que los distintos elementos contribuyen a reforzar la solemnidad y el carácter histórico de la distinción.
El segundo modelo presenta una
composición algo más sobria y equilibrada. En este caso desaparecen las armas
personales del galardonado y el espacio superior queda presidido por el emblema
de la Academia, situado entre las iniciales Y y F, correspondientes a Ysabel y
Fernando. De este modo, el protagonismo recae fundamentalmente en la propia
institución y en los monarcas que inspiran su denominación, dando como
resultado un diploma de carácter más institucional.
Ambos mantienen, no obstante,
una estructura común y una cuidada ornamentación. Los motivos decorativos, los
elementos simbólicos y la disposición de los diferentes componentes confieren
al documento un marcado carácter ceremonial, acorde con la naturaleza de la
distinción.
Mi más sincero agradecimiento a la
Academia de Estudios Históricos Ysabel y Fernando por esta distinción y por la
labor que se ha fijado como objetivo desarrollar en defensa de nuestra memoria
histórica y cultural.
Para más información:http://academiaysabelyfernando.es/
Publicado por La Mesa de los Notables.

