Pilar de Vicente.
Madrid, ciudad de tesoros escondidos,
despliega en cada fachada un relato silencioso donde laten siglos de historia.
Para profundizar en este legado, la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País organiza el prestigioso Curso de Historia de Madrid “Antonio
Velasco Zazo”, cita que ha contado con la asistencia del Cuerpo de la
Nobleza del Principado de Asturias. En esta edición, el programa se centró en
la evolución, auge y, en ocasiones, desaparición de las grandes residencias
nobiliarias de la capital.
El objetivo principal de este seminario fue presentar los palacios madrileños como algo más que meros espacios residenciales de la clase acomodada. Estos edificios no fueron únicamente la manifestación material de un linaje aristocrático o del ascenso económico y la influencia política de figuras como el Duque de Medinaceli, Romanones o Luca de Tena; fueron también escenarios privilegiados de la vida cultural de su tiempo y auténticos focos de creación artística. Entre sus muros florecieron tertulias literarias, encuentros de intelectuales y redes de sociabilidad que moldearon buena parte de la cultura de la época. Al mismo tiempo, ellos mismo dieron origen a un universo artístico propio, alentando la producción de , esculturas, mobiliario y refinadas artes decorativas concebidas específicamente para ennoblecer y dotar de identidad a estos espacios.
Este fenómeno de las residencias palaciegas hundía sus raíces en siglos anteriores y fue transformándose al ritmo de cada época: cambiaban los estilos arquitectónicos, las familias que los habitaban e incluso su localización, pero el palacio como tal se mantenía como el modelo residencial preferido por las élites. Todo se quebró abruptamente en el periodo comprendido entre la caída de la Monarquía en 1931 y la posguerra. En apenas dos décadas, las élites pasaron de habitar en grandes y suntuosas residencias a preferir alternativas más económicas y, sobre todo, discretas.
A lo largo de las
tres jornadas, el curso ofreció un recorrido exhaustivo por esta metamorfosis
urbana y social:
- La apertura corrió a cargo de Ignacio González-Varas Ibáñez, quien analizó los palacios como símbolos de un "poder crepuscular", seguido por Alejandro Espejo Fernández, quien abordó el fin del fenómeno palaciego entre 1931 y 1960 y las estrategias de adaptación de la nobleza a los cambios sociopolíticos.
- La segunda sesión se centró en la "arquitectura del poder". Aitor Alaña Pérez profundizó en el Palacio de Alcañices y la cultura material de la aristocracia liberal, mientras que Enric-Eduard Giménez Sanllehí explicó la transición del Real Sitio del Buen Retiro de reservado regio a parque público.
- El cierre del curso puso el foco en la memoria y la conservación. Whitney Dennis expuso el caso del Palacio de Liria como ejemplo de resistencia cultural y reconstrucción, mientras que Pablo García Lumbreras, conservador del Palacio de Fernán Núñez, cerró con una ponencia sobre la importancia de conservar el legado ducal y las artes decorativas en la actualidad.
Fundada en 1775 en el
contexto de la Ilustración española, la Real Sociedad Económica Matritense de
Amigos del País es una de las instituciones culturales más relevantes de Madrid
y de España. Desde sus orígenes, su misión ha sido promover el progreso económico,
educativo y social mediante la difusión del conocimiento, el impulso de la
formación y el apoyo a iniciativas de interés público. Este encuentro
académico, enmarcado en el 250 Aniversario de la Matritense, ha resultado ser
una cita imprescindible para comprender cómo la nobleza y sus palacios dieron
forma a la identidad del Madrid contemporáneo.
Para más información:
https://matritense.net/
Pilar de Vicente.
Publicado por La Mesa
de los Notables.
