jueves, 3 de junio de 2021

ENTREGA DE SABLES A LOS CADETES DE LA ACADEMIA GENERAL MILITAR. LA ESENCIA DE LA CABALLERÍA DEL SIGLO XXI.

Don Javier Alvarado Planas en su obra "La ceremonia de armar caballeros y otros estudios",  nos habla  de los orígenes del ceremonial de investidura de armas como evolución natural del rito militar romano, germano y feudal, siguiendo una evolución lógica desde sus inicios, mucho más allá de la Edad Media, hasta nuestros días.
En esa misma línea, queremos publicar unas breves notas sobre la última Ceremonia de Entrega de Sables que se llevó a cabo el  pasado día 25 de mayo del actual 2021 en la Academia General Militar de Zaragoza.

LA ENTREGA DE SABLES A LOS CADETES DE LA GENERAL.
Por Alejandro Riestra Martínez, caballero cadete de 1er. Curso de la AGM.

El día 25 de mayo de 2021, se ha celebrado en la Academia General Militar de Zaragoza la Ceremonia de Entrega de Sables a la LXXX Promoción de alumnos del Cuerpo General y de la Guardia Civil, que se encuentran cursando su primer año en este centro militar.
Este acto, uno de los más significativos en la vida de cualquier alumno de esta  institución, simboliza la obtención del título de Caballero o Dama Cadete, que se materializa al serle entregado, por un compañero de un curso superior, su primer  sable como distintivo de su nueva condición de futuro Oficial. Ambos Cadetes terminan fundidos en un fraternal abrazo a modo de   bienvenida a su nueva vida en la profesión de las armas.

Entrega de Sables entre dos Cadetes (imagen de archivo AGM).

Al inicio del acto y con tan solo unos minutos en formación, se percibe que hay  mucho más detrás de lo que parece una ceremonia, a priori sencilla aunque no exenta de solemnidad, en la que el Cadete siente que comienza a formar parte de algo que lleva existiendo desde hace siglos y continúa respondiendo a los mismos códigos y valores que se encuentran íntimamente relacionados con la milicia desde sus albores.
Para poder entender los orígenes de esta antigua tradición, si nos remitimos a las fuentes documentales, tendríamos que remontarnos mucho más allá de la Edad Media y buscar su esencia en la conjunción de la imposición del  “cingulum militiae” al “miles”romano y la entrega de la espada al guerrero, en la sociedad germana, cuando éste alcanzaba la mayoría de edad.
No debemos olvidar que durante el último periodo del Imperio de Occidente, los Ejércitos de Roma estaban compuestos por un gran contingente de tropas con  soldados de origen germánico,  y esto pudo haber dado lugar a prácticas en las que se integrasen ambas tradiciones convirtiéndose el primitivo cordón púrpura y dorado, que componía el cíngulo militar, en un auténtico cinturón de donde el neófito en la milicia pendía el arma que acababa de recibir.

El Cadete de 2ª Curso don Gonzalo Martín Rodríguez de Austria, después de apadrinar al Cadete de 1º don Alejandro Riestra Martínez (archivo del autor).

Según Javier Alvarado Planas, en su libro “La ceremonia de armar  caballeros y otros estudios”, los romanos también asociaban la entrega de la espada con el acto de investidura o toma de posesión de mando, así  este arma además de su función militar, con el paso de los siglos, fue adquiriendo una profunda simbología que ha pervivido hasta nuestros días. Su forma e incluso la manera de llevarla e integrarla en la vestimenta o en el uniforme, servía para distinguir a un caballero de otro que no lo fuera. Su función social era más que evidente.
Estas tradiciones castrenses, alcanzaron su esplendor durante la Edad Media en la que se combinaban con ritos litúrgicos, dando lugar a ceremonias como la de la bendición y vela de armas la noche anterior a llevarlas por primera vez (“pasar la noche en blanco”) (1), y en las que se introdujeron fórmulas  como la del “juramento” y el “espaldarazo” que ha sobrevivido hasta el día de hoy en forma de abrazo con el que se recibe al neófito en el oficio de las armas.

(1)Debido al color de la túnica con la que el postulante pasaba la noche velando armas.
Bibliografía consultada: La Ceremonia de Armar Caballeros y otros Estudios, de Javier Alvarado Planas.

Publicado por La Mesa de los Notables.