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jueves, 15 de octubre de 2026

EL ARZOBISPADO CASTRENSE CONMEMORA LOS 125 AÑOS DE LA PROCLAMACIÓN DE NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN COMO PATRONA DE LA ARMADA CON LA CREACIÓN DE UNA NUEVA CRUZ CONMEMORATIVA.


Alejandro Riestra Martínez.
Teniente del Arma de Ingenieros.
Espc.Fund.de Transmisiones.
 

El año 2026 constituye una fecha de especial significación para la Armada española. El 19 de abril se cumplieron ciento veinticinco años desde que Nuestra Señora del Carmen fuera proclamada oficialmente su patrona, una efeméride que el Arzobispado Castrense de España ha querido perpetuar mediante la creación de una nueva distinción honorífica: la Cruz Conmemorativa del Ciento Veinticinco Aniversario de la Proclamación de Nuestra Señora del Carmen como Patrona de la Armada, también denominada Cruz Stella Maris.

La iniciativa ha sido establecida mediante decreto de monseñor Juan Antonio Aznárez Cobo, Arzobispo Castrense de España, quien ha querido dotar a esta celebración de un símbolo permanente que recuerde la estrecha vinculación existente entre la advocación de la Virgen del Carmen y las sucesivas generaciones de marinos españoles.
El diseño de la cruz y del diploma vuelven a ser obra, como en las anteriores distinciones, del artista heráldico don Juan Fernández Molina.

La historia de este patronazgo se remonta al 19 de abril de 1901, fecha desde la que la Armada venera oficialmente a Nuestra Señora del Carmen como su patrona. Durante los ciento veinticinco años transcurridos, su advocación ha permanecido estrechamente unida a la identidad espiritual de la institución naval, convirtiéndose en uno de los símbolos religiosos más reconocibles de quienes han dedicado su vida al servicio de España en la mar.

La celebración de este aniversario ha estado precedida, además, por un Año Jubilar particular concedido por el Santo Padre, desarrollado entre abril de 2025 y abril de 2026. Este periodo ha constituido para la jurisdicción castrense un tiempo de preparación, fortalecimiento pastoral y reafirmación en la fe, tomando como referencia el camino de la Santísima Virgen y de los santos, que conducen a Cristo mediante la vivencia del Evangelio.

En este contexto, y consciente de la especial importancia que los signos y símbolos poseen tanto en la Iglesia como en las Fuerzas Armadas, el Arzobispado Castrense ha considerado oportuno materializar el recuerdo de esta efeméride mediante una condecoración específica, destinada a perpetuar el significado histórico y espiritual de los ciento veinticinco años de patronazgo.

La nueva cruz nace, por tanto, con un carácter eminentemente conmemorativo. Su finalidad es reconocer públicamente la celebración de este aniversario y mantener vivo el vínculo que une a la Armada con su patrona, incorporando a su patrimonio simbólico una insignia concebida expresamente para tan señalada ocasión.
Según las disposiciones recogidas en el decreto de creación, podrán recibirla por derecho propio los miembros de la Armada en cualquiera de sus situaciones administrativas, ya sea en activo, reserva o retiro; los alumnos de las escuelas formativas de la Armada y los integrantes de la Asociación «Virgen del Carmen».

Asimismo, se contempla su concesión a los capellanes castrenses españoles, con independencia de su situación administrativa, así como a los sacerdotes incardinados o colaboradores del Arzobispado Castrense. También podrán ser distinguidos aquellos miembros del personal, asociaciones o instituciones, u otros, que sean considerados especialmente acreedores de este reconocimiento, previa valoración de sus méritos por la Jefatura del Estado Mayor de la Armada o por iniciativa del propio Arzobispado Castrense.

Desde el punto de vista falerístico, la nueva distinción presenta un interés singular, tanto por su vinculación con la historia de las condecoraciones navales españolas como por la riqueza simbólica de sus elementos, interpretados con el estilo que caracteriza el trabajo meticuloso y documentado de don Juan Fernández Molina, donde cada detalle responde a una intención histórica, heráldica o representativa.

La Cruz Stella Maris encuentra su inspiración en el diseño original de la Cruz de Marina Laureada de 1816, creada tras la conclusión de la Guerra de la Independencia ante la necesidad de que la Marina contase con una distinción propia. Aquella condecoración, conocida posteriormente como Cruz de Distinción de la Marina o Cruz de Diadema Real de Marina, permaneció en vigor hasta 1866, cuando se creó la Orden del Mérito Naval. Constituye, por tanto, uno de los antecedentes históricos de las actuales cruces al Mérito Naval.
La recuperación de este modelo histórico no supone, sin embargo, una reproducción exacta de la pieza original. El artista ha reinterpretado sus formas, estilizando los brazos y añadiendo elementos cromáticos y simbólicos que permiten diferenciar la nueva insignia de sus precedentes, al tiempo que refuerzan su carácter marinero y conmemorativo.


Pasador  de diario de la Cruz Stella Maris.

La condecoración adopta la forma de una cruz patada en curva, con los brazos verticales más largos que los horizontales, realizada en oro y rematada en sus extremos por globos del mismo metal. Sus brazos aparecen esmaltados en blanco y perfilados mediante un fino filete azul, color incorporado expresamente para distinguirla del diseño histórico y otorgarle una identidad visual más estrechamente relacionada con la Armada.

En el centro del anverso figura un botón ovalado de esmalte blanco que incorpora, en oro, la imagen de Nuestra Señora del Carmen. Para esta representación se ha escogido expresamente la imagen venerada en la Escuela Naval Militar de Marín, elección que responde al especial recuerdo que conserva entre los marinos españoles, al tratarse de una representación estrechamente vinculada a su etapa de formación.
El medallón central aparece rodeado por una orla de esmalte rojo con una inscripción mariana en letras de oro, cuyas palabras se encuentran separadas por estrellas, en referencia a la Salve Marinera y a la advocación de la Virgen como Estrella de los Mares.

Acolado al botón central se dispone un ancla de oro, elemento inequívocamente naval que adquiere en esta ocasión una configuración particular. Frente a las tradicionales anclas esmaltadas en azul presentes en las actuales cruces al Mérito Naval, se ha optado por su ejecución íntegramente dorada, una solución que, además de diferenciar ambas condecoraciones, permite conferirle un mayor relieve y realzar la vistosidad del conjunto.

El medallón se encuentra timbrado por la Corona Real Española, cuya presencia responde también a los títulos marianos de Reina del Cielo (Regina Caelis) y Reina de los Mares (Regina Maris), integrando de este modo la tradición monárquica española con el significado religioso de la advocación conmemorada.

Sobre la cruz se sitúa una corona de laurel de oro, esmaltada en verde y frutada de rojo, dispuesta horizontalmente en forma ovalada. En su interior destaca la cifra romana «CXXV», referencia expresa a los ciento veinticinco años transcurridos desde la proclamación del patronazgo. El laurel representa el valor demostrado por los marinos españoles a lo largo de los siglos, una tradición de servicio que envuelve y ennoblece simbólicamente la celebración de este aniversario.

Especial interés presentan ambos lados de la insignia por su riqueza simbólica. En el anverso, se reproduce la imagen de Nuestra Señora del Carmen rodeada por la inscripción «SALVE REGINA MARIS», con las palabras separadas por estrellas, en alusión a la Salve Marinera y a la advocación de la Virgen como Estrella de los Mares. El botón se encuentra timbrado por la Corona Real Española, en referencia a sus títulos de Reina del Cielo y de los Mares.

El reverso reproduce la misma cruz, realizada íntegramente en oro, y presenta en su centro un botón ovalado con el emblema del Arzobispado Castrense de España, rodeado por la inscripción «ARZOBISPADO CASTRENSE DE ESPAÑA». De este modo, la insignia deja constancia de la institución que ha promovido y establecido esta nueva distinción.

Los brazos horizontales del reverso muestran las fechas 1901 y 2026, delimitando el periodo histórico que se conmemora y convirtiendo la propia pieza en un testimonio material del aniversario.

La cruz pende de una cinta de moaré blanco, sobre la que se disponen lateralmente dos bandas celestes, cada una de ellas cargada con los colores de la bandera nacional y con una anchura equivalente a un sexto del total. En el centro figura una banda azul marino de dos sextos de anchura, completando una composición cromática en la que confluyen las referencias marianas, navales y nacionales.

Sobre la cinta, en posición central, se incorpora un aplique metálico formado por una estrella radiada de ocho puntas, sostenida por tres ondas, azules la superior y la inferior y blanca la central. Este elemento constituye una referencia visual directa a la advocación Stella Maris, la Estrella de los Mares, y refuerza la identificación de la Virgen del Carmen como guía y protectora de quienes desarrollan su vida y su servicio en el ámbito marítimo.

El pasador de diario reproduce la misma disposición cromática de la cinta e incorpora idéntico aplique metálico, manteniendo así la unidad simbólica entre la condecoración completa y su representación de uso ordinario.

Más allá de su valor honorífico, la Cruz Conmemorativa del Ciento Veinticinco Aniversario está llamada a ocupar un lugar singular dentro de la Falerística contemporánea española, al recuperar las formas de una histórica distinción naval y reinterpretarlas para perpetuar una efeméride de especial significado institucional y espiritual.

En una institución cuya historia se encuentra inseparablemente unida al mar, a la tradición y al servicio a España, esta nueva cruz representa mucho más que una insignia conmemorativa. Constituye el testimonio material de ciento veinticinco años de devoción, de generaciones de marinos que han encontrado en Nuestra Señora del Carmen un símbolo de protección y esperanza, y de una tradición que continúa navegando bajo el amparo de la Estrella de los Mares.

Para consultar la documentación oficial relativa a esta condecoración: https://arzobispadocastrense.com/medalla-armada
Para más información: https://arzobispadocastrense.com/



Publicado por La Mesa de los Notables.