lunes, 26 de mayo de 2025

ACTO ANUAL DE INGRESO EN LA REAL ASOCIACIÓN DE HIDALGOS DE ESPAÑA.

 

El pasado día 23, la Real Asociación de Hidalgos de España celebró su acto anual de ingreso de nuevos miembros. El acto institucional se desarrolló en el Salón Príncipe del Real Casino de Madrid con el juramento y la entrega de las insignias y diplomas.

Tras la bienvenida del secretario general en funciones, don José Manuel Huidobro Moya, el presidente, don Manuel Pardo de Vera y Díaz, se dirigió a todos los presentes entre los que se ha contado con representantes de muchas de las corporaciones nobiliarias de las existentes en España, para posteriormente junto a don Cristóbal Colón de Carvajal y Gorosabel, duque de Veragua G.E. y vicepresidente primero de la corporación nobiliaria, hacer entrega de las mencionadas insignias a los nuevos miembros.

Para finalizar, el Presidente entregó a don José Huidobro Moya las Hojas de Roble de la institución, como distinción por los servicios prestados a la Real Asociación de Hidalgos de España a lo largo de su pertenencia a su Junta Directiva.
El acto se cerró con una cena de gala en el Salón Real del propio Casino de Madrid, donde como colofón a los actos se brindó por España y por S.M. El Rey.

Para más información: https://www.hidalgosdeespana.es/

Publicado por La Mesa de los Notables.

domingo, 25 de mayo de 2025

«EN MEMORIA DE MI QUERIDO PADRE EL V DUQUE DE SEVILLA».

 

Ayer 24 de mayo de 2025, don Francisco de Borbón Graf von Hardenberg, 50º Gran Maestre de la Orden Militar y Hospitalaria de San Lázaro de Jerusalén, dirigía una carta a todos los miembros de esa orden de caballería en la que compartía con ellos la luctuosa noticia del fallecimiento de su padre, don Francisco de Borbón y Escasany, que fuera V Duque de Sevilla y Grande de España. Nota que queremos compartir con todos los lectores de este blog por su emotividad e indudable interés.

En Memoria a mi querido padre, Excmo. Sr. D. Francisco de Borbón y Escasany, V Duque de Sevilla.

Marbella, 24 de mayo de 2025.

Queridos Miembros de la Orden:

Con gran pesar comparto la noticia del fallecimiento de mi amado padre, Gran Maestre Emérito de la Orden Militar y Hospitalaria de San Lázaro de Jerusalén.

Las palabras no pueden expresar verdaderamente la profundidad de mi dolor. Mi padre no solo fue un noble y un líder de notable distinción, sino, sobre todo, un padre amable y amoroso. Con paciencia, sabiduría y una calidez infinita, me guió a lo largo de la vida, inculcándome los valores que tanto aprecio. Su apoyo incondicional y su consejo amable fueron bendiciones que llevaré siempre conmigo. Como Gran Maestre Emérito, el legado de mi padre dentro de la Orden es tanto profundo como perdurable. Su mandato se caracterizó por un espíritu de reconciliación y unidad. A través de su liderazgo firme, logró lo que muchos creían imposible: reunir obediencias divididas y sanar heridas mantenidas durante mucho tiempo.

Su gracia diplomática, humildad y compromiso inquebrantable con la unidad de la Orden siguen siendo un testimonio de su carácter. Pero más allá de títulos y honores, mi padre fue un hombre de acción y compasión.
Recorrió el mundo no en busca de reconocimientos, sino para servir: supervisando la construcción de hospitales, apoyando esfuerzos humanitarios y viviendo la misión de nuestra Orden con sinceridad y devoción.
En este tiempo de duelo, humildemente les pido, queridos hermanos y hermanas de San Lázaro, que lo recuerden en sus oraciones.

Que su alma encuentre la paz eterna, y que su legado continúe inspirándonos a servir con gracia, compasión y unidad.

Con la más profunda gratitud y afecto,
Francisco de Borbón Graf von Hardenberg
50º Gran Maestre.

Imagen: Don Francisco de Borbón y Escasany y don Francisco de Borbón Graf von Hardenberg en un acto de la Orden de San Lázaro (facebook de don Francisco de Borbón Graf von Hardenberg).

Publicado por La Mesa de los Notables.


sábado, 24 de mayo de 2025

NECROLÓGICA DE D. FRANCISCO DE BORBÓN Y ESCASANY, DUQUE DE SEVILLA.

 

Manuel Rodríguez de Maribona y Dávila.
Fundador y primer Canciller del Cuerpo de la Nobleza de Asturias.

 

Cuando me llamaron para darme la tristísima noticia del fallecimiento de mi gran amigo de tantos años, Francisco de Borbón y Escasany, no podía dar crédito al haber mantenido una conversación con él hace solo unos días, con motivo del reciente fallecimiento de su hermano Alfonso, con el que siempre había estado muy unido.

Hace ya unos cuantos años tuve la oportunidad de publicar mi primer libro, con un tema que me apasiona, la vida del I duque de Sevilla. Este trabajo me hizo investigar también la descendencia del personaje, tan desconocido como importante en la historia de España, motivo por el que me jacto de haber tenido la suerte de conocer a dos personalidades que contribuyeron a completar mis fuentes. A don Francisco de Borbón y Escasany, duque de Sevilla, al que siempre he profesado enorme admiración y amistad, y que además se dignó a presentar el libro en el Ateneo de Madrid, junto con el senador don Juan Van-Halen; y a su padre, don Francisco de Borbón y de Borbón, con el que mantuve largas y deliciosas charlas que enriquecieron mi trabajo, con las anécdotas que desgraciadamente no se pueden encontrar en los archivos. Desde aquellos años, a comienzos de la década de los noventa, mi amistad con Paco de Borbón ha sido fiel, continua y sobre todo entrañable. Nunca podré olvidar la emotiva necrológica que publico en el periódico ABC sobre mi madre, hace cinco años.

Francisco de Borbón y Escasany, V duque de Sevilla, era primo en quinto grado de S.M. el Rey Emérito Don Juan Carlos, y por lo tanto tío de S.M. el Rey Don Felipe. Como hijo de Francisco de Borbón y de Borbón, nieto de don Francisco de Borbón y de la Torre, Duque de Sevilla por su matrimonio con su prima doña Enriqueta de Borbón y Paradé, don Francisco era descendiente directo y agnado del Rey Luis XIV.

La Casa de Borbón-Sevilla desciende directamente del Rey de España Don Carlos IV, tercer nieto de Luis XIV, que de su matrimonio con Doña María Luisa de Borbón, Princesa de la Casa de Parma, tuvo catorce hijos. El más pequeño fue el Infante don Francisco de Paula de Borbón y de Borbón, duque de Cádiz, que contrajo matrimonio con la Infanta doña Luisa Carlota de Borbón, Princesa de las Dos Sicilias, siendo padres de once hijos. El tercero de ellos fue el Infante don Francisco de Asís de Borbón y de Borbón, duque de Cádiz, que contrajo matrimonio con la Reina Doña Isabel II; y el cuarto don Enrique María de Borbón y de Borbón, primer duque de Sevilla, que nació en el Alcázar de Sevilla el día diecisiete de abril de 1823, y que destacará por su apasionante biografía, de la que tuve el privilegio de tratar en mi libro, con el famoso duelo con el duque de Montpensier, que cambió la Historia de España.

El I duque de Sevilla contrajo matrimonio en la ciudad de Roma, el seis de marzo de 1847, con la señora doña Elena de Castellví y Shelly, hija de los condes de Castellá. Su primogénito don Enrique de Borbón y Castellví, II duque de Sevilla, nació en Toulouse (Francia) en 1848, y de su matrimonio con doña Josefina Paradé y Sibie tuvo solo hijas, sucediendo en el título la primogénita doña María Luisa de Borbón y Paradé, III duquesa de Sevilla. Al no tener hijos, cedió el título en 1919, a su hermana menor doña Enriqueta de Borbón, IV duquesa de Sevilla, que casó con su primo hermano, don Francisco de Paula de Borbón y de la Torre. Fue teniente general del Ejército, gentilhombre de Cámara con ejercicio y servidumbre, maestrante de Sevilla, entre otras muchas condecoraciones. Fue su hijo, don Francisco de Paula de Borbón y de Borbón, teniente coronel, el cuál al morir su madre, en 1967, dejándole en su testamento como único heredero, hubiera sido el quinto titular del ducado, pero decidió renunciar a favor de su hijo primogénito, mi buen amigo D. Francisco de Borbón y Escasany.

 

Don Francisco de Borbón y de Borbón, contrajo matrimonio en Madrid, en la parroquia de San Jerónimo el Real, en 1942, con doña Enriqueta Escasany y Miquel, hija de los marqueses de Pobla de Claramunt, siendo padres de don Francisco, V duque de Sevilla, y don Alfonso de Borbón y Escasany, fallecido también solo hace unos días.

Don Francisco de Borbón y Escasany, V duque de Sevilla, nació en 1943, era licenciado en Ciencias Económicas, y tenía el título de capitán de yate, y con su barco “Triana III” participó en la regata desde las Islas Baleares a las Bermudas, llegando el segundo del total y el primero de su categoría. Actualmente era el Consejero Magistral del Cuerpo de la Nobleza de Asturias, en el que tengo el honor de participar en su junta de gobierno, Gran Maestre Emérito de la Orden de San Lázaro, caballero del Real Estamento Militar del Principado de Gerona, gran cruz de la Orden de Sao Tome y gran placa del León Blanco de Finlandia, poseyendo también la medalla de Peregrino a Tierra Santa del Patriarcado de Finlandia, entre otras muchas condecoraciones.

El V duque de Sevilla casó en Baden-Baden, Alemania, en 1973, con doña Beatriz Paula von Hardemberg Zü Fürstemberg, hija del conde Günther, con la que tuvo tres hijos, doña Olivia, doña Cristina, fallecida hace pocos años, y don Francisco de Borbón Von Hardemberg. Actualmente estaba casado con doña María de los Ángeles de Vargas-Zúñiga y Juanes.

A Paco de Borbón siempre le recordaré por ser un fiel representante de la genuina forma de ser de la nobleza, de lo que algunos autores denominan su “finesse”, es decir la finura, la elegancia, el refinamiento y la exquisita mundanidad, en lo que sería una expresión de sociabilidad cordial y civilizada, probablemente imperceptible para los que no están acostumbrados, pero que forma parte del valioso patrimonio de la tradicional herencia europea y española, que debería ser merecedora de conservarse.

Con mi más sentido pésame, quiero mandar un enorme abrazo a sus hijos, especialmente a Olivia y a su marido Julián Porras-Figueroa, y a toda su maravillosa familia, recordando que su padre no solo fue un miembro de la Casa de Borbón y un Grande de España, sino fundamentalmente, un gran hombre, al que todos recordaremos por su inteligencia, su amabilidad y su bonhomía.

 Publicado por La Mesa de los Notables.

jueves, 22 de mayo de 2025

ADIÓS AL ÚLTIMO CABALLERO.

 

También en la tribuna de opinión del diario La Nueva España, Alfredo Leonard publica  esta nota en memoria del Duque de Sevilla, de la que queremos hacernos eco.

 

Adiós al último caballero.
Francisco de Borbón, duque de Sevilla, in memoriam.

 Alfredo Leonard.

Cuando ayer me informaron de su fallecimiento, el mundo se me vino encima. Un tremendo sentimiento de tristeza y de vacío me sobrecogió.  No éramos familia, ni por generación debíamos de haber sido amigos, pero sin duda alguna desde que lo conocí se convirtió en una persona no solo importante, sino fundamental en mi vida.
Una persona con la que hablaba a diario, y a la que acudía a pedir consejo en muchos asuntos de mi vida. Una persona de la que uno siempre aprendía algo.

Lo conocí en 2010, cuando ingresé como Caballero en el Real Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias, institución que él ha presidido desde el 2010, y desde un primer momento fue una persona cercana, divertida y agradable. Una de esas personas que nada más conocerlo sabes que puedes confiar en él.
Como Consejero de Relaciones Institucionales del Real Cuerpo tuve la oportunidad de compartir infinidad de momentos con él. Desde simples recepciones y reuniones, a actos sociales, familiares, como viajes de trabajo (Londres, Luxemburgo, Bruselas, Qatar, Buenos Aires, por mencionar algunos).
En su compañía el tiempo pasaba volando, ya fuese reunidos o de tertulia almorzando. Momentos que, sin duda, quedarán grabados en mi mente, pues todos ellos fueron buenos.

Francisco de Borbón y Escasany, duque de Sevilla, ha abandonado este mundo y se ha reunido con el Creador con las botas puestas, como el gran señor que fue en vida, pues si se busca en el diccionario las palabras caballerosidad, lealtad, nobleza, generosidad, en todas ellas se ve su reflejo.

Ha sido, y lo digo con el mayor orgullo, una persona de gran importancia en mi vida, y me honra muchísimo el haber podido disfrutar de su amistad, de su confianza, de su consejo y guía todos estos años.

Querido Francisco, te has ido de este mundo, pero todos los que hemos tenido la suerte de conocerte te recordaremos con cariño. Recordaremos los momentos que compartimos contigo, y seremos testigos de que, el día en que Dios te llamó a su lado, llamaba al último caballero de España. Descansa en paz, y hasta pronto.

La Nueva España 22/05/2025.

Leer el artículo original publicado en La Nueva España: aquí.
Imagen:Francisco de Borbón y Alfredo Leonard en uno de los muchos actos a los que acudieron juntos./.- Archivo del Blog La Mesa de los Notables.

Publicado por La Mesa de los Notables.

miércoles, 21 de mayo de 2025

EL DUQUE DE SEVILLA: UN CABALLERO Y UN EJEMPLO DE NOBLEZA.

 

Manuel Ruiz de Bucesta es el autor de este artículo que publicaba en el día de hoy el diario La Nueva España, en su tribuna de Sociedad/Opinión, que queremos reproducir en su integridad por su indudable interés.

 

El Duque de Sevilla: Un caballero y un ejemplo de nobleza.

El Canciller del Cuerpo de la Nobleza de Asturias se despide del Duque de Sevilla, Francisco de Borbón, que fue Consejero de la Corporación durante 15 años.

Manuel Ruiz de Bucesta.

Era un hombre tranquilo, paciente y cercano, fue una persona brillante en todos los ámbitos de la vida y, sin duda, un caballero tan extraordinario que es difícil poder transmitirlo tan solo con la palabra. Llegó al mundo como cualquiera de nosotros y tuvo una educación sólida, de aquellas que se manejaban con disciplina, pero había algo bien grande, y es que en su corazón llevaba tanta generosidad que su forma de ser le permitió integrarse perfectamente con todo el mundo.

La cortesía nunca ha sido una contrariedad ni un impedimento para formarse, diría que es algo substancial y que recoge muchas cosas buenas. Francisco de Borbón trae a la memoria a un hombre de una gran nobleza que poseía multitud de cosas buenas, sobre todo porque atesoraba en sí el antiguo ideal de los caballeros y de la propia historia. El duque de Sevilla ha demostrado con sus actos poder ser conocido como el auténtico noble español, ilustre de sangre y también de espíritu, era un hombre que siempre era bien recibido -en todas partes-, porque tanto su trato como su cordialidad eran excepcionales.

Bien diría que la glosa general y popular equivocará la nobleza con lo esplendoroso de las genealogías, que acotarán la definición en las uniones familiares o en las grandezas de los pasados, dejando de lado el verdadero y generoso compendio de virtudes que realmente son la demostración de un esplendor. La nobleza es sinónimo de generosidad, de altruismo, de brillo y grandeza, a más de lealtad y clase, es un conjunto de virtudes que logran hacer a una persona querida. De ahí la educación, pero una educación a manera de instrucción en donde la corrección, la urbanidad, la doctrina y la caballerosidad tienen que portarse a modo de guion y ser el distintivo que marca el respeto al prójimo. La consideración que debemos a nuestros iguales tiene que forjarse sin miramientos, aunque ello nos exija una porción de comedimiento. También, y no menos importante, no debe de mostrarse reparo en enseñar los valores del honor y el nombre que hemos heredado.

Francisco de Borbón ocupó el cargo de Consejero Magistral del Real Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias y llevó con gran brillantez este puesto. Gozaba también de dos grandezas, una de España por su título de duque de Sevilla, y otra que es aún más grande, la del corazón. Para este humilde amigo suyo que hoy le llora, esa segunda grandeza siempre la he creído su mayor y más grande atributo, un sello particular con el que vivió en la sociedad, pero incluyó además un matiz de importancia que fue el de proscribir de su comportamiento el abuso, la injusticia, el desprecio o la iniquidad. Los buenos valores los dejó bien impresos en sus hijos que, sin duda, han recibido una instrucción sobresaliente. Hoy lloran por la tristeza de la muerte de un padre, quedan huérfanos, pero les ilumina la honestidad que llevan en sus corazones por esa enseñanza transmitida.

El duque de Sevilla sirvió bien a la nobleza y lo hizo durante los días de la batalla de la vida, en donde padeció grandes dolores y también celebró notables momentos. Era un buen hombre y lo era de palabra, ¡que no es poca cosa! Recuerdo que un día le decía que era indudable que a un hombre se le puede arrebatar todo, hasta la misma vida, pero que de ninguna manera le podrían hurtar por completo la libertad de su elección más privada, con la que cada uno puede decidir cómo recorrer su camino y que esa decisión, al final, será la que decidirá su destino. Pero a veces la casualidad nos desorienta en una forma de fatalidad porque hay desventuras que nos hacen perder hasta ese sendero, lo que resulta una especie de juego de la naturaleza que puede resultar una condena, y aquí están las lamentables pérdidas familiares, sobre todo de un hijo, que es lo más duro por lo que puede pasar un padre.

Personalmente diré que me queda un buen recuerdo suyo y también que me siento extremadamente honrado, porque he gozado de su aprecio, pero también porque me dio la más grande dignidad que puede recibir una persona de sus semejantes, que es, llamarme amigo. Es innegable que la amistad es un generosísimo gesto y un reconocimiento de tan alto valor que en la pirámide de las virtudes ocuparía uno de los primeros puestos.

Querido amigo mío, hoy tu camino por la tierra ha terminado y ahora comienza otro nuevo, arriba, en lo más alto, junto a Dios, quien no me cabe duda de que te tiene asignado un estrado junto a los más grandes hombres de nuestra vieja España.

La Nueva España 21/05/2025.

Leer el artículo original publicado en La Nueva España: aquí.
Imagen:Francisco de Borbón, Manuel Ruiz de Bucesta y Eva Longoria, en el Capítulo del Cuerpo celebrado en noviembre de 2022. / Lne

Publicado por La Mesa de los Notables.

 


martes, 20 de mayo de 2025

FALLECE EN MADRID EL DUQUE DE SEVILLA, CONSEJERO MAGISTRAL DE LA NOBLEZA DE ASTURIAS.

 

Con grandísimo pesar lamentamos comunicar el fallecimiento del consejero Magistral del Real Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias el Excmo. señor don Francisco de Borbón y Escasany, duque de Sevilla y Grande España.
Deseamos trasladar a su familia nuestro más sincero pésame, así como nuestro cariño y ánimo en estos difíciles momentos.
Rogamos una oración por su alma.
Que Dios lo acoja en Su Santa Gloria.

Publicado por La Mesa de los Notables.