En la tarde del sábado 25 de abril de
2026 se ha celebrado en Madrid, en la bellísima Iglesia de la Concepción Real
de Calatrava, la ceremonia de recibimiento de nuevos maestrantes, a la que
concurrieron un centenar largo de ellos, junto a familiares, amigos e
invitados. Ofició la misa solemne el revdo. P. Don Feliciano Rodríguez, rector
del templo, junto al revdo. P. D. Ignacio Ruiz Moldes, capellán de la
Maestranza. La plática, muy oportuna, trató del Buen Pastor, que en la misma
fecha recuerda la Santa Madre Iglesia.
Tras la invocación al Espíritu Santo,
juró la Excma. Señora Dª Olivia de Borbón von Hardenberg, amadrinada por
S.A.R. la Princesa Ana María Al-Senussi de Libia. Y con ella los Excmos. e
Ilmos. Señores D. Enrique Salvia Alonso Sagrera, apadrinado por el Ilmo. Señor
D. Fernando Martínez de Larrañaga; Don Manuel de la Vega y Recio-Mensque,
apadrinado por el Ilmo. Señor D. Javier García-Bernal de la Cuesta; Revdo.
Señor D. Ignacio Ruiz Moldes, apadrinado por el Ilmo. Señor D. Daniel San
Martín Viscasillas; D. José Miguel Pecos Egea, apadrinado por el Excmo. Sr.
Marqués de la Floresta; D. José Fernández García, apadrinado por el Ilmo. Señor
José María Amar Vela; D. Francesco Saverio Francica Pignone del Carretto,
apadrinado por el Ilmo. Señor Conde de Giraldeli; D. Julián Porras-Figueroa y
Toledano, apadrinado por el Ilmo. Señor D. Jorge Bernaldo de Quirós y Trillas;
D. José Caro de Aladrén, apadrinado por el Excmo. Señor Príncipe D. Carlo
Ruspoli, Duque de Morignano; Dr. D. Daniel Hecht von Saldern, apadrinado por el
Ilmo. Señor Conde de Giraldeli; y D. Alejandro Riestra Martínez, apadrinado por
el Ilmo. Señor D. Jorge Bernaldo de Quirós y Trillas.
Tras el juramento, se rezó un responso
por los maestrantes difuntos durante el último año, que han sido los Excmos.
Señores D. Francisco de Borbón y Escasany, duque de Sevilla; el bailío D.
Fernando Gómez de Olea y de la Peña; el Príncipe Alessandrojacopo Boncompagni
Ludovisi; y D. Emmanuele Emanuele, barón de Culcasi.
Para finalizar se dio lectura solemne a la Bendición Apostólica enviada por Su Santidad el Papa León XIV por medio del Cardenal Parolin, su secretario de Estado, exhortando a los maestrantes de Castilla a continuar su fructífera labor, asegurándoles sus fervientes oraciones para alcanzar la santidad - la más alta medida de la vida cristiana-, e invocando sobre cada uno de ellos y sus familias la intercesión celestial de Nuestra Señora de la Fuencisla, rezando con devoción la Salve.
Seguidamente, la Maestranza y sus
invitados se trasladaron al cercano Centro Cultural de los Ejércitos, en donde
se sirvió un aperitivo, momento en el que la Maestranza, por mano de su decano
el Duque de Veragua, impuso la Medalla de Honor al subteniente Michael Frank,
del Ejército Alemán, y al sargento Noguera, del Ejército del Aire y del
Espacio, por sus buenos servicios.
Enseguida tuvo lugar una espléndida cena
de hermandad. A los postres, el diputado decano Duque de Veragua dirigió a
todos unas sentidas palabras, glosando las actividades corporativas y los
futuros proyectos, y brindado, como es de costumbre, por España y por S.M. el
Rey.
Asistieron a los actos representantes
oficiales de la Sacra y Militar Orden Constantiniana de San Jorge, de la Orden
Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén, del Cuerpo de la Nobleza del
Principado de Asturias, del Real Gremio de Halconeros, de la Casa Troncal de los Doce Linajes de Soria, así
como numerosos caballeros y damas de la Soberana y Militar Orden de Malta, la
Orden Teutónica, la Orden Real de los Santos Mauricio y Lázaro, los Reales
Cuerpos de la Nobleza de Madrid y de Cataluña, la Maestranza de Caballería de
San Fernando, la Real Hermandad de Caballeros de San Fernando, la Orden
Española y Humanitaria de la Santa Cruz y Víctimas del Dos de Mayo, la
Hermandad Monárquica de España, y otras distinguidas Órdenes, Corporaciones e
Instituciones.
Ya casi a medianoche, los asistentes
bajaron al salón de baile del Real Casino, donde, a los sones de la soberbia
orquesta de jazz de Benjamín Rosado se bailó hasta cerca de las dos de la
madrugada.
Fue, en todo, una jornada muy entrañable
y grata. Laus Deo!
Publicado por La Mesa de los Notables.



