En la antigua sinagoga de Santa María la
Blanca de Toledo y presidido por su excelencia reverendísima el arzobispo
primado de Toledo don Francisco Cerro Chaves, se ha presentado la novela Tres
halcones para Tamerlán del sacerdote y escritor don Jesús Sánchez Adalid.
La novela está basada en un hecho
histórico real: la embajada que el rey Enrique III de Castilla envió en el año
1403 a la lejana y mágica ciudad de Samarkanda con objeto de llegar a un
acuerdo con el gran conquistador Tamerlán y comprometerlo en la lucha contra el
sultán turco otomano Bayaceto, que amenazaba con expandir su imperio habiendo
impuesto su poder, sometiendo los territorios de la actual Serbia tras la
batalla de Kosovo (1389), presionando hacia Bulgaria y Hungría incluso rodeando
a Constantinopla.
El punto crítico de este avance fue la
batalla de Nicópolis (1396) donde Bayaceto derrotó un ejército de coalición
entre caballeros franceses, húngaros, borgoñones y otros cruzados que
intentaron detener a Bayaceto y que fueron derrotados por el sultán otomano.
Aquella derrota tuvo un enorme impacto psicológico en Europa. Llegando la
noticia a España Enrique III en un audaz gesto, envió la mencionada embajada
para intentar concertar un acuerdo con el gran enemigo de Bayaceto en Asia,
Tamerlán, quien se había proclamado heredero testimonial del gran Gengis Khan y
que de forma brutal había impuesto el dominio del pueblo mongol en el Asia
Central.
Sánchez Adalid recrea y novela la
historia de forma magistral, basándose en uno de los regalos que el madrileño
Ruy González de Clavijo llevó consigo en nombre del monarca castellano a
Tamerlán, apodado El Rayo, tres halcones adiestrados para la práctica de la
cetrería. No cabe la menor dudad de que esta gran aventura castellana emula
-cuando no supera histórica y literariamente- las gestas del conocido
aventurero veneciano Marco Polo. Esta fascinante aventura diplomática en la que
la corta comitiva castellana tuvo que hacer casi quince mil kilómetros empleó
más de un año en llegar a Samarkanda. Viajaron en galeras, caballos, mulas y
caravanas. Cruzaron montañas, estepas y desiertos atravesando territorios
devastados por la guerra, y todo ello manteniendo vivos esos tres preciados y
preciosos halcones, joyas de la diplomacia castellana que llegaron a la corte
timúrida en la que los halcones eran regalos muy apreciados, como lo eran en la
corte castellana.
Por este motivo y para realzar el acto el señor arzobispo primado invitó al Real Gremio de Halconeros, quienes acudimos acompañados por nuestro grupo de honores y banda de música que asistieron revestidos con sus uniformes ceremoniales recreados en los originales gracias a la descripción que de tales uniformes realizó el cronista Fernández de Oviedo en su obra Libro de la Cámara Real del príncipe don Juan (1548), un importante tratado sobre el funcionamiento interno de la corte del hijo varón de los Reyes Católicos.
Doña Eva Alonso Zazo secretaria del
señor arzobispo organizó impecablemente nuestra visita y tras el acto de
presentación se ofreció un vino español donde pudimos departir y compartir
inquietudes y proyectos con el propio señor arzobispo, su excelencia el
embajador de la República de Uzbekistan don Farrukh Tursunov, así como con doña
Inés Cañizares Pacheco vicealcaldesa del ayuntamiento de la Imperial Ciudad de
Toledo. Los halcones ataviados con sus mejores galas atrajeron la atención de
vecinos y turistas de la ciudad y fueron recibidos puestos en pie por todos los
invitados al acto de presentación de esta magnífica novela basada en unos
hechos reales que hoy como ayer asombraron al mundo.
Para ver el reportaje en YouTube: aquí.
Antonio de Castro y García de Tejada.
Publicado por La Mesa de los
Notables.

