miércoles, 19 de noviembre de 2025

CERTIFICACIONES DE ARMAS: TINTA, PAPEL Y MEMORIA.

Feliciano Riestra./ La Mesa de los Notables. 

La pervivencia del papel y el espíritu de la heráldica.
Los que me conocen saben de mi inclinación por el papel. En una época transformada por lo digital, sigo creyendo que hay un conjunto de realidades que, inevitablemente, deben fijarse en tinta y fibra. La heráldica -una de mis aficiones- ha sobrevivido durante más de mil años en piedra, tabla o lienzo, pero es en el papel donde se ha ordenado, regularizado y donde ha encontrado su expresión más íntima y perdurable.
Las certificaciones de armas preservan precisamente ese espíritu. Son el punto de encuentro entre tradición y formalidad, entre símbolo y documento. En ellas, la historia se articula con precisión: se describe, se delimita y adquiere una voz que trasciende generaciones. Cada certificación no solo legitima un escudo, sino que lo fija en el tiempo, lo dota de un cuerpo material y le confiere la solemnidad que solo el papel -bien trabajado- puede ofrecer.

¿Qué son las certificaciones de armas y porqué les dedico la entrada de hoy?
Las certificaciones -o documentos armeros- son instrumentos mediante los cuales una autoridad competente (tradicionalmente un Rey de Armas, un Cronista de Armas o una institución heráldica) verifica, autentica y registra el derecho de una persona o linaje a usar determinadas armas.
Nacidas en el ámbito de la práctica medieval, han evolucionado hasta convertirse en títulos histórico-jurídicos cuyo propósito principal es:
•Acreditar la existencia, continuidad o legítimo uso de un escudo conforme a tradiciones heráldicas verificables.
•Garantizar la integridad del blasón, evitando usurpaciones, duplicidades o deformaciones ajenas a la tradición.
•Registrar la transmisión de las armas según las leyes heráldicas del territorio o casa soberana.
•Servir de archivo, proporcionando un depósito documental que respalde futuras investigaciones genealógicas, historiográficas o jurídicas.
Es importante recordar que la certificación no confiere nobleza, salvo cuando va unida a un acto soberano que así lo disponga. Su función esencial es reconocer un derecho preexistente o, en su caso, constituir formalmente un derecho heráldico estrictamente delimitado.

Escribo estas notas a propósito de un documento armero que he recibido recientemente de la Casa de Médici de Toscana, pieza que ha motivado esta reflexión y a la que dedicaré parte de esta entrada.


Competencias y legitimidad de la autoridad certificante.
En la tradición europea y occidental, la validez de una certificación depende de la autoridad que la expide. Allí donde existe una autoridad estatal, autonómica,  una continuidad histórica de una casa soberana o un derecho vigente, el Cronista o Rey de Armas actúa:
A)Como oficial heráldico, encargado de examinar las armas, sus orígenes y transmisiones.
B)Como conservador del archivo, depositario de la tradición armorial.
C)Como garante de la legalidad histórica, aplicando las normas -dinásticas o estatutarias- bajo las cuales se rige la institución que representa, o certificando que el blasón es exnovo y la intención de usarlo por parte del interesado.
La certificación es, por ello, un acto revestido de formalidad sometido a un procedimiento que incluye examen documental, dictamen, redacción, registro y archivo.

Estructura habitual de una certificación.
Pese a las variaciones de estilo según el país, época o autoridad, las certificaciones de armas suelen compartir elementos esenciales:
A)Identificación del certificante y fundamento de su competencia.
B)Exposición de antecedentes: origen familiar, armas históricas, pruebas documentales o intencionalidad de interesado.
C) Dictamen sobre la regularidad y transmisión del blasón.
D) Descripción heráldica (blasonamiento) conforme a las reglas técnicas.
E) Depósito y registro en el archivo correspondiente.
F) Provisión y otorgamiento al interesado en forma de documento solemne.
Esta estructura ha permitido que, a lo largo de los siglos, las certificaciones se mantengan como documentos fiables para la investigación histórica y la conservación de las tradiciones nobiliarias y genealógicas de Europa.

Las Certificaciones de Armas de la Casa de Médici de Toscana.
En el caso de la Casa de Médici de Toscana, cuya continuidad dinástica -en particular a través de la rama napolitana de los Médici de Ottajano- ha sido objeto de amplia documentación histórica y jurídica -según he tenido conocimiento- las certificaciones de armas poseen un valor singular.
La Diputación Granducal para la Nobleza y Ciudadanía de Toscana, actuando bajo la autoridad del Gran Duque Ottaviano de’ Medici di Toscana di Ottajano, conserva y actualiza el Cittadinario Mediceo, registro oficial instituido por Lorenzo el Magnífico en 1474. En ese marco se expiden las certificaciones de armas emitidas por el Rey de Armas de la Casa de Médici, responsabilidad que desde julio de este año recae en Don Francisco Acedo Fernández.

Función específica.
A)Reconocer y garantizar el uso tradicional de las armas vinculadas a los linajes inscritos en el Cittadinario Mediceo.
B)Certificar la nobleza cívica o gentilicia conforme a la legislación de 1750, aún vigente y regulada ( según nos han informado).
C)Asegurar la coherencia armorial con los modelos históricos conservados por la Casa Granducal.
Naturaleza jurídica.
A diferencia de otras casas o instituciones cuya administración heráldica fue derogada -tácita o explicitamente- por la legislación estatal, la Casa Médici parece mantener esos derechos históricos propios que nunca fueron anulados por disposición pontificia, imperial o estatal, y que puedieran conservar cierto reconocimento en el ámbito del Derecho Internacional.
Por ello:
A)Las certificaciones constituyen actos internos de la Casa soberana, con valor en su ordenamiento dinástico.
B)Pretenden representar la continuación del sistema de registro instaurado por los grandes duques de Toscana.
C)Se integran en un archivo orgánico, preservando la identidad institucional de la Casa Médici y su relación con la Toscana.


Valor histórico.
Las certificaciones emitidas por la Casa de Médici poseen un valor:
A) Dinástico, como expresión de autoridad heráldica de una casa soberana histórica.
B) Académico, al proporcionar material de investigación para genealogistas, heraldistas e historiadores y mantener viva la continuidad cultural.
El Minutario del Rey de Armas.
Todas las certificaciones emitidas bajo la autoridad medicea quedan registradas en el Minutario del Rey de Armas, instrumento público donde se inscriben las certificaciones heráldicas, genealógicas y nobiliarias. 
El Minutario cumple una doble función.
A)Posible garantía jurídica, al custodiar cada certificación con su representación gráfica, su descripción técnica, fechado y firmado por el encargado del registo.
B)Publicidad y transparencia, al constituir el archivo oficial donde se conservan las armas de las que se compone el Minutario.

Gracias a este sistema se asegura la continuidad documental, su tradición heráldica y el acceso público a un registro fiable y actualizado, reforzando la estabilidad institucional y la preservación de la identidad medicea.

Conclusión.
Las certificaciones de armas representan una de las manifestaciones documentales más antiguas y sólidas, y continúan siendo prueba irrefutable del uso de un blasón, ya sea heredado o exnovo. Su valor reside tanto en su función archivística como en su atractivo artístico y cultural. En el caso de las emitidas por la Casa Médici de Toscana, este valor se amplifica al poner en relieve la íntima relación entre el documento y una de las casas más influyentes de la historia europea. Poseer y contemplar un documento ligado, de una u otra manera, a la Casa de Médici es, en sí mismo, entrar en contacto con la historia, el arte y la grandeza de una familia que definió el Renacimiento.

Epílogo.
Las certificaciones, ya dimanen de instituciones con caraácter estatal, autonómico o privado, son mucho más que simples documentos: son actos de certeza y formalidad que fijan derechos y tradiciones en el tiempo. En su rigor y solemnidad, cada certificación valida, protege y da testimonio de lo que ya existe, convirtiéndose en prueba tangible de su uso y continuidad. En un mundo cada vez más digital, su existencia nos recuerda que hay certezas que solo el papel y la tinta merecen atesorar.

Publicado por La Mesa de los Notables.

 

martes, 18 de noviembre de 2025

INVESTIGADORES EXTREMEÑOS REÚNEN MÁS DE 10.000 NOBLES EN UNA BASE DE DATOS GENEALÓGICA SIN PRECEDENTES.

 Leído en la prensa.

Publicado en La Gaceta Independiente 17/11/25.

El investigador Carlos Mejías Gallardo, doctor en Economía y Empresa, ha centrado su tesis doctoral en el linaje de la Cueva, una de las familias más influyentes de la nobleza española y titulares del ducado de Alburquerque durante cuatro siglos. Su investigación ha servido de punto de partida para un proyecto de reconstrucción genealógica de gran alcance que desarrolla junto a Raúl Molina Recio, doctor en Historia y profesor de la Universidad de Extremadura.
Ambos investigadores han reunido ya una base de datos con más de 10.000 nobles cuyos linajes completos están siendo reconstruidos. Entre ellos figuran familias de enorme peso histórico, como los de la Cueva, los Fernández de Córdoba, los Pérez de Herrasti o los Benavides. El objetivo es ofrecer una visión global del estamento nobiliario desde finales de la Edad Media hasta el siglo XX mediante software especializado y consultas en archivos nacionales e internacionales.

En una reciente entrevista publicada en El Debate, Mejías y Molina avanzaron algunas de las líneas de trabajo de este proyecto, que aspira a poner a disposición pública los árboles genealógicos y a generar nuevas investigaciones sobre estrategias familiares, parentescos y redes de poder.
El estudio incorpora también un análisis de títulos nobiliarios estrechamente vinculados a localidades de la comarca, entre ellos el marquesado de Almendralejo, el marquesado de Fregenal —concedido a Francisco Hurtado de Mendoza como marqués de Torre de Almendralejo—, el marquesado de Lapilla, el marquesado de Monsalud otorgado a Juan Nieto Domonte, el condado y posterior ducado de Feria, el marquesado de Riocabado con conexiones documentadas en Villafranca de los Barros, el condado de Henestrosa —cuyo palacio en Los Santos de Maimona es hoy la Casa de la Cultura—, el ducado de Medina de las Torres, el condado de la Puebla del Maestre, el marquesado de Bacares y el vizcondado de Burguillos.

Los investigadores destacan que este trabajo pretende acercar la historia de la nobleza a la ciudadanía y abrir nuevas vías de estudio sobre su papel en la evolución política, social y económica de España. El proyecto continúa ampliándose con nuevas fuentes y documentación local recopilada en toda la geografía nacional.


Para leer el artículo en La Gaceta Independiente: aquí.

Publicado por La Mesa de los Notables.


lunes, 17 de noviembre de 2025

NÚMERO 583 DE LA GACETILLA DE HIDALGOS.

 Libros y revistas.

Recientemente, la Real Asociación de Hidalgos de España ha puesto a disposición de cualquier persona interesada el número 583 de su revista La Gacetilla de Hidalgos.
Para poder leer online el contenido de éste y de otros números: aquí.

Publicado por La Mesa de los Notables.

domingo, 16 de noviembre de 2025

LA NOBLEZA DE ASTURIAS, PRESENTE EN LOS ACTOS DE LA ORDEN DEL SANTO SEPULCRO EN MADRID.

 

A las 11:00 horas del pasado día 15 de noviembre, en la Real Basílica de San Francisco el Grande de Madrid, la Lugartenencia de España Occidental de la Orden de Caballería del Santo Sepulcro de Jerusalén -Capítulo Noble de Castilla y León- celebró los actos centrales de la ceremonia de Cruzamiento y Jura de 19 nuevos caballeros y 5 damas de la corporación.
Tras la solemne liturgia, todos los asistentes se trasladaron al restaurante Uzalacaín-La Finca, donde compartieron un fraternal almuerzo que puso el broche final a la jornada.

Don Ignacio Alvargonzález, don Julián Porras-Figueroa, doña Olivia de Borbón y don Daniel Sanmartín.

El Real Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias estuvo representado por los excelentísimos señores don Julián Porras-Figueroa Toledano y doña Olivia de Borbón von Hardenberg-Fürstenberg.

Publicado por La Mesa de los Notables.

sábado, 15 de noviembre de 2025

LA SOCIEDAD TOLEDANA DE ESTUDIOS HERÁLDICOS Y GENEALÓGICOS SE UNE AL CONSEJO SOCIAL DE LA CANDIDATURA DE «TOLEDO CAPITAL EUROPEA DE LA CULTURA 2031».

 

La Sociedad Toledana de Estudios Heráldicos y Genealógicos (STEHG) formalizó el pasado trece de noviembre su adhesión a la candidatura de Toledo como Capital Europea de la Cultura 2031, así como su integración en el Consejo Social de la misma, reforzando así el compromiso de la entidad con este proyecto estratégico para el futuro cultural de la ciudad.

El acto se celebró en el Ayuntamiento de Toledo mediante la firma del documento de adhesión entre el presidente de la STEHG, don José María San Román Cutanda, y el alcalde de Toledo y presidente de la candidatura, don Carlos Velázquez Romo. Estuvieron presentes el secretario y el tesorero de la Sociedad, don Eugenio Serrano Rodríguez y don José Luis Sánchez-Redondo Morcillo, así como la concejal de Cultura, doña Ana Pérez Álvarez, y el director de la candidatura don Emilio Santiago Martínez Morales.

El documento suscrito por la STEHG recoge el compromiso de la institución -fundada en 1981 y decana en el estudio, defensa y difusión del patrimonio heráldico y genealógico de la ciudad- de colaborar activamente en las líneas estratégicas y culturales de la candidatura, aportando su experiencia en el ámbito identitario, patrimonial y de investigación histórica.

Durante su intervención, el presidente de la STEHG, don José María San Román, destacó que “la STEHG se reconoce plenamente en los valores culturales, identitarios y europeos que inspiran esta candidatura. Así pues, la Capitalidad Europea de la Cultura no es solo un hito, sino una oportunidad para fortalecer nuestra autoestima como ciudad y para generar nuevos modelos de pensamiento cultural en los que la STEHG no puede estar al margen. La búsqueda no es solo la Capitalidad, sino también el planteamiento de un proyecto de futuro que debe ser compartido por toda la sociedad civil toledana y en el que la STEHG desempeñará un papel fundamental”.

Por su parte, el alcalde don Carlos Velázquez Romo manifestó su satisfacción por la adhesión, subrayando “la magnífica respuesta de la sociedad civil toledana ante la candidatura” y destacando que “la incorporación de entidades y colectivos de los distintos sectores de la ciudad no es sino una forma de aportar valor, solidez y representatividad real a Toledo 2031”.
Con esta incorporación, la STEHG refuerza su compromiso histórico con la defensa del patrimonio cultural toledano y se suma al trabajo común para que Toledo alcance la Capitalidad Europea de la Cultura en 2031.

Publicado por La Mesa de los Notables.


viernes, 14 de noviembre de 2025

PANEGÍRICO A DON FRANCISCO DE BORBÓN DEL CANCILLER-SECRETARIO DE LA NOBLEZA DE ASTURIAS.

 

El noble ejercicio de la memoria en ocasiones se convierte en palabra, pero cuando esa se transforma en tributo y la pluma en testimonio, es ese el instante en que alguien se está entregando de cuerpo y espíritu, por completo, a otro.
Durante los actos del Capítulo General del Real Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias, su canciller-secretario, Don Manuel Ruiz de Bucesta y Álvarez, pronunció unas palabras de recuerdo y reconocimiento y las ofreció a los hijos de quien fue durante más de una década su Consejero Magistral, don Francisco de Borbón, duque de Sevilla, -Olivia y Francisco-, como también a sus yernos, nietos y amigos. El panegírico no fue fruto de una improvisación, lo fue por el contrario como reconocimiento y deber moral a un amigo. Al contemplar la vida del Duque de Sevilla, supo el Secretario reconocer en él la huella de las virtudes que ennoblecen más allá de cualquier título o dignidad.

La historia se escribe generalmente con tinta fría, pero en esta ocasión cobró todo el calor humano al recordar a quien supo unir la grandeza de la sangre con la nobleza del espíritu. En tiempos en que nuestra sociedad se debate entre el olvido y las prisas, conviene rescatar las enseñanzas de aquellos que vivieron con rectitud, generosidad y una verdadera amistad. Este homenaje, en realidad, no se dirigió únicamente a la figura del Duque de Sevilla, quiso hacerse también a sus hijos, nietos, familiares y a quienes compartieron con él la vida, porque es indudable que en ellos permanece viva la herencia de sus valores.
El Real Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias, por medio de este blog, desea que estas palabras sirvan como pórtico solemne y afectuoso reconocimiento, pero también para que el lector comprenda que lo que sigue no es un discurso más, sino una forma de evocar un ejemplo y un comportamiento que dignifica a la nobleza y a toda la sociedad.

Archivo del blog (en el Boodle´s Club de Londres, donde acudió una delegación de la Nobleza Asturiana encabezada por don Francisco de Borbón, acompañado de don Manuel Ruiz de Bucesta, don Manuel Rodríguez de Maribona, don Alfredo Leonard y el contralmirante Federico Price MBE, para recibir como Caballero Gran Cruz al Duque de Westminster).


PANEGÍRICO A DON FRANCISCO DE BORBÓN.

Excelentísimo Señor Duque de Maqueda y Marqués de Astorga, excelentísimos señores embajadores, autoridades civiles y militares, honorables invitados, distinguidos y queridos amigos.
Vaya en primer lugar, en nombre del Consejo de Nobles y de todos sus miembros, nuestra más sincera felicitación a los nuevos caballeros y damas que hoy se incorporan a nuestro elenco. También, por supuesto, nuestro agradecimiento a las autoridades, Corporaciones nobiliarias que nos honran con su presencia, a los ilustres premiados, invitados, familiares y amigos. Que cada uno de ustedes nos acompañe en este Capítulo General, constituye para nosotros el más alto galardón.
Y hoy, hoy me permitirán pronunciar unas breves palabras, que no pretenden sino ser un humilde panegírico en honor de quien fue, durante la última década, nuestro Consejero Magistral; Su Excelencia don Francisco de Borbón, duque de Sevilla, q.D.g., ¡nuestro amigo!

Poco puedo decir que no sepan quienes le conocieron. Fue una persona brillante en todos los órdenes de la vida, de sólida educación y notable generosidad. El día de su partida me pidieron que escribiese sobre él, y lo describí como el auténtico noble español: ilustre de sangre, sí, pero aún más de espíritu.
Don Francisco desempeñó con singular brillantez el Cargo de Consejero Magistral de nuestro Real Cuerpo de la Nobleza, y con delicadeza a todos los miembros. Hoy puedo repetir lo que entonces afirmé: que gozaba de dos grandezas, una por su título de duque de Sevilla, y otra -más grande aún-  por la nobleza de su corazón.

Siempre consideré esta última como su mayor y más grande atributo, un sello distintivo con el que vivió en sociedad, desterrando de su conducta todo abuso, la injusticia, el desprecio y la iniquidad. Esos valores los dejó bien impresos en sus hijos, quienes han recibido una educación sobresaliente.
Personalmente me llevo de él un recuerdo imborrable, pero también la más grande dignidad que puede recibir una persona de sus semejantes, que es… llamarme amigo. Porque la amistad, señores, es un gesto generoso, un reconocimiento de tan alto valor, que en la pirámide de las virtudes ocupa, sin duda, uno de los primeros puestos.
A su hijo, don Francisco de Borbón, que hoy nos acompañas, darte las gracias. Quisiera que el brindis que hoy se haga también sirva como homenaje y reconocimiento a tu padre.

Manuel Ruiz de Bucesta y Álvarez, 
Secretario-Canciller.

Publicado por La Mesa de los Notables.