Pilar de Vicente.
El pasado 13 de junio de 2026, las
históricas calles de Alcalá de Henares se convirtieron en el epicentro de la
tradición dinástica e histórica de la Casa Real de Portugal. En un marco donde
el peso de los siglos se respira en cada rincón, el Consejo de Órdenes
Dinásticas de Portugal celebró sus solemnes actos anuales, conjugando la fe, la
historia viva y los lazos indisolubles que unen a las naciones de la Península.
La tarde comenzó a las 19:00 horas en el
Convento de las MM. Agustinas de Santa María Magdalena. Bajo la bella
arquitectura del templo, se celebró el Capítulo Conjunto de las Reales Órdenes
Dinásticas de Portugal. El acto estuvo presidido por S.A.R. Dom Pedro de
Mendoza-Borbón y Braganza, duque de Loulé, jefe de la Casa Ducal de Loulé.
La atmósfera se tornó aún más solemne con
el inicio de la Santa Misa y la posterior ceremonia de Cruzamiento de nuevos
caballeros. En esta ocasión, la liturgia estuvo presidida por el Rvdo. P. Don
Iván Bermejo Jiménez, quien asistió en representación delegada del Obispo de la
Diócesis de Alcalá, S.E.R. D. Antonio Prieto Lucena.
El solemne acto concitó además el interés
de diversas corporaciones nobiliarias que quisieron sumarse a tan destacada
fecha. Entre los asistentes, cabe reseñar la presencia de la Ilma. Sra. Dª. María
José Fourrat y Caro y del Ilmo. Sr. D. Fernando Benito y Alas, en su calidad de
miembros del Consejo de las Órdenes Dinásticas de Portugal (y miembros del
Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias), así como de la Ilma. Sra. Dª.
Pilar María de Vicente y Trapiello,
quien acudió en representación de la citada corporación nobiliaria asturiana.
Tras la intensa emotividad de los actos
religiosos y de investidura, la comitiva y sus invitados se desplazaron por el
casco histórico de la ciudad hacia el segundo punto de encuentro de la jornada.
A partir de las 21:30 horas, el
protagonismo recayó en La Cúpula, el restaurante ubicado en el Antiguo Colegio
Convento de Capuchinos. Bajo su espectacular arquitectura, que fusiona la
piedra del siglo XVII con la restauración, tuvo lugar la Cena de Gala.
En un ambiente de distinción y
cordialidad, la velada transcurrió entre animadas conversaciones que se
prolongaron hasta bien entrada la noche. Los asistentes disfrutaron de una
velada donde la gastronomía y el brillo de los lazos dinásticos e históricos
compartidos fueron los grandes protagonistas.
Pilar de Vicente.
Publicado por La Mesa de los Notables.
