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sábado, 22 de agosto de 2026

ENTREVISTA EXCLUSIVA CON S.A.S. EL PRÍNCIPE DE BENTHEIM PARA LA MESA DE LOS NOTABLES.

LOS CONDES DE HOLANDA, LA ORDEN DE SANTIAGO Y LA EXPANSIÓN DE LOS REINOS CRISTIANOS.


El barón Rudolph Andries Ulrich Juchter van Bergen Quast solicitó audiencia a Su Alteza Serenísima el príncipe Georg zu Bentheim und Steinfurt con el propósito de mantener una entrevista exclusiva para nuestro blog, La Mesa de los Notables. La conversación que se formula en ella nace con una finalidad que trasciende el mero interés testimonial, como es la de servir de llamamiento a historiadores, archiveros e investigadores para profundizar en el estudio de las primeras relaciones entre los condes de Holanda y la Orden de Santiago, así como en la participación de aquellos en la expansión de los reinos cristianos de la península ibérica durante los siglos XII y XIII.

Si bien se conocen algunos episodios de particular relevancia, como la presencia del conde Guillermo I de Holanda en el asedio de Alcácer do Sal en 1217, una parte considerable de la documentación conservada en archivos españoles y portugueses permanece aún sin haber sido examinada de manera sistemática desde esta perspectiva.

La presente entrevista aspira, asimismo, a suscitar el interés de quienes trabajan en archivos españoles, portugueses o eclesiásticos y se encuentran en disposición de localizar cartas inéditas o escasamente estudiadas, referencias contenidas en crónicas, listas de combatientes u otros testimonios documentales relativos a la presencia de caballeros procedentes del norte de Europa y, de manera particular, de miembros de la Casa de Holanda o de personas vinculadas a ella en la península ibérica medieval.

El conocimiento y la difusión de estos hallazgos entre los miembros de la Orden podrían contribuir a esclarecer unos vínculos históricos que forman parte de la memoria común de la caballería europea y de las relaciones que, a lo largo de la Edad Media, unieron a los territorios del norte y del sur de la Cristiandad latina.

Con el propósito de situar esta cuestión en su debido contexto histórico y dinástico, y de abordar tanto sus antecedentes medievales como su proyección en el presente, Su Alteza Serenísima el príncipe Georg zu Bentheim und Steinfurt responde en exclusiva a las preguntas del Barón para  La Mesa de los Notables:

Entrevistador: Bienvenido, Alteza Serenísima, y muchas gracias por atendernos. Su familia cuenta con siglos de historia, pero su propia trayectoria profesional se ha desarrollado también en ámbitos muy distintos de los tradicionalmente asociados a una casa principesca. Antes de ocuparnos de sus actuales responsabilidades dinásticas, ¿podría hablarnos brevemente de su carrera profesional?

Príncipe de Bentheim: Muchas gracias por la invitación. Antes de asumir mis actuales responsabilidades desarrollé mi carrera profesional en el sector financiero. Trabajé como banquero en Merrill Lynch, en Nueva York. Era un entorno muy dinámico y exigente, bastante alejado del mundo de los archivos históricos y de la historia de las casas nobiliarias europeas, pero me proporcionó una experiencia internacional de enorme valor.

Entrevistador: Es, desde luego, un cambio considerable. Si repasamos la larga historia de su familia encontramos numerosas figuras destacadas, pero hay una que me resulta especialmente interesante: su antepasado, el conde Karl Paul Ernst, que compaginó las responsabilidades de gobierno con una intensa actividad cultural. ¿Podría hablarnos de él?

Príncipe de Bentheim: Con mucho gusto. Karl Paul Ernst, conde de Bentheim-Steinfurt, vivió entre 1729 y 1780 y fue conde de Steinfurt. Se le recuerda especialmente por haber impulsado el desarrollo de la cultura musical en Burgsteinfurt. Durante su juventud realizó numerosos viajes acompañado por su preceptor, el profesor y jurista Johann Christoph Buch, entre otros motivos para perfeccionar su conocimiento del francés. En 1750, tras obtener la sanción imperial, asumió finalmente sus responsabilidades de gobierno.

Entrevistador: También pasó algún tiempo en Francia durante un periodo histórico particularmente interesante, ¿no es así?

Príncipe de Bentheim: Sí. Durante la Guerra de los Siete Años, entre 1756 y 1763, Karl residió en París. Aquella estancia tuvo una gran importancia en su formación intelectual. Allí fue iniciado en la francmasonería y tuvo ocasión de conocer a Voltaire, de quien se convirtió en un gran admirador. También se relacionó con algunas de las principales figuras de la Ilustración francesa, entre ellas Diderot y d’Alembert, al tiempo que cultivaba sus intereses por la música, los idiomas, la literatura y las ciencias naturales.

Benjamin Franklin residiría también posteriormente en París, entre 1779 y 1782. Llegó a ser Venerable Maestro de la logia masónica de las Nueve Hermanas (Les Neuf Sœurs), que desempeñó un papel destacado en los círculos franceses favorables a la causa de la independencia de los Estados Unidos.

Entrevistador: Su familia mantiene asimismo importantes vínculos genealógicos con la familia real neerlandesa. ¿De dónde procede ese parentesco?

Príncipe de Bentheim: Es un parentesco que puede seguirse claramente a través de las casas de Nassau y de Waldeck-Pyrmont. Karl Paul Ernst, por ejemplo, contrajo matrimonio con Charlotte Sophie von Nassau-Siegen (1729-1759), hija de Friedrich Wilhelm II de Nassau-Siegen y de Sophie Polyxena Concordia von Sayn-Wittgenstein-Hohenstein. La rama de Nassau-Siegen pertenece a la gran Casa de Nassau, de la que procede también la actual dinastía real de los Países Bajos, por lo que existen antiguos vínculos genealógicos entre ambas familias.

Estos lazos se reforzaron posteriormente cuando mi antepasado Alexis, IV príncipe de Bentheim y Steinfurt, contrajo matrimonio con la princesa Pauline de Waldeck y Pyrmont. Mi madre pertenece también a esta casa. Los Waldeck-Pyrmont están, a su vez, estrechamente vinculados a la monarquía neerlandesa: la reina Emma de los Países Bajos pertenecía a esta familia. Todo ello explica los estrechos vínculos familiares que históricamente han unido nuestra casa con la familia real de los Países Bajos.

Entrevistador: Su familia está también vinculada a la Muy Noble Orden Ecuestre de Santiago, una Orden cuyos orígenes se sitúan en la Holanda medieval y que está estrechamente relacionada con la historia de su casa.

Príncipe de Bentheim: Así es. Nuestra vinculación con los condes de Holanda constituye un elemento fundamental de la historia de nuestra familia (1). La Casa principesca de Bentheim und Steinfurt se considera sucesora legal y directa de la última heredera de los condes de Holanda. Esta ascendencia nos vincula profundamente con los Países Bajos y nos permite mantener vivo el legado histórico de los antiguos condes de Holanda, dentro del cual se inscribe también nuestro papel como custodios de la Muy Noble Orden Ecuestre de Santiago, cuya fundación atribuimos a los condes de Holanda.

Entrevistador: ¿Qué relación histórica existe entre la Orden de Santiago vinculada a su familia y la conocida Orden de Santiago española?

Príncipe de Bentheim: La relación debe entenderse fundamentalmente en términos de afinidad histórica e inspiración, y no como una continuidad institucional directa. Un episodio especialmente significativo tuvo lugar cuando el conde Guillermo I de Holanda, abuelo de Floris V, participó en la campaña de Alcácer do Sal de 1217, en la que intervino también la Orden de Santiago. Durante aquella expedición, Guillermo I pudo conocer directamente la actuación militar de los caballeros de Santiago, su participación en la expansión de los reinos cristianos peninsulares y su estrecha vinculación con la Corona portuguesa. Es posible que el recuerdo de aquel encuentro perdurase dentro de la casa condal y que, posteriormente, influyera en Floris V cuando adoptó el nombre y el concepto de Santiago para su propio proyecto político y caballeresco en 1290.

Entrevistador: ¿Podría explicarnos de qué manera la expedición del conde Guillermo I a la península ibérica en 1217 pudo establecer ese primer vínculo con los caballeros de Santiago?

Príncipe de Bentheim: Se produjo en el contexto de la Quinta Cruzada. El conde Guillermo I de Holanda encabezaba una flota de cruzados procedentes del norte de Europa que, durante su viaje hacia Tierra Santa, intervino en las operaciones militares que se desarrollaban en la península ibérica. Una de las principales fue el asedio de Alcácer do Sal, en 1217, contra los almohades. Tras la capitulación de la plaza, esta quedó vinculada a la Orden de Santiago. Aquella campaña puso en contacto directo a los cruzados dirigidos por el conde de Holanda con las fuerzas y órdenes militares peninsulares y constituye, por tanto, un antecedente especialmente significativo para comprender las relaciones posteriores.

Entrevistador: Aunque la participación de Guillermo I en el asedio de Alcácer do Sal está documentada, queda todavía mucho por conocer acerca de los contactos de los condes de Holanda con la península ibérica. ¿Existen todavía lagunas importantes en esta historia? ¿Qué podría aportar la comunidad académica?

Príncipe de Bentheim: Sin duda. Disponemos de algunos episodios bien documentados, pero todavía queda mucho por investigar acerca de la presencia de cruzados procedentes del norte de Europa en la península ibérica durante la expansión de los reinos cristianos. Los archivos españoles y portugueses, así como numerosos fondos eclesiásticos, pueden conservar cartas, registros, referencias cronísticas u otros documentos que permitan conocer mejor estos contactos.

Por ello, invitamos a historiadores, archiveros, investigadores y especialistas a colaborar en esta línea de investigación. Cualquier referencia documental a los condes de Holanda o a los primeros contactos caballerescos entre los Países Bajos y los reinos peninsulares durante los siglos XII y XIII puede resultar de gran interés. Animamos a quienes encuentren este tipo de documentación a ponerse en contacto con la Orden. La colaboración académica puede ayudarnos a reconstruir unas relaciones históricas que todavía conocemos de manera fragmentaria.

Entrevistador: Más allá de la relación militar, ¿qué influencia tuvo en la Casa de Holanda la cultura de la peregrinación desarrollada en torno a Santiago de Compostela?

Príncipe de Bentheim: Santiago de Compostela fue uno de los grandes centros de peregrinación de la cristiandad medieval, junto con Roma y Jerusalén. La veneración de Santiago el Mayor y la extensa red de caminos que conducían a Compostela tuvieron una enorme influencia en toda Europa occidental, incluidos los Países Bajos. Los símbolos asociados a la peregrinación jacobea, especialmente la vieira, alcanzaron una difusión extraordinaria. Cuando Floris V fundó posteriormente nuestra Orden, en 1290, la advocación de Santiago permitía vincular aquella iniciativa caballeresca con una tradición religiosa y cultural de gran prestigio y profundamente arraigada en la Europa medieval.

Entrevistador: ¿Pudo servir la organización de la Orden de Santiago española como modelo para Floris V cuando estableció la Orden de Santiago holandesa en 1290?

Príncipe de Bentheim: Creo que existen paralelismos interesantes. A diferencia de otras órdenes militares de carácter monástico, la Orden de Santiago desarrolló una organización que permitía a sus caballeros contraer matrimonio y conservar bienes propios, aunque sometidos a las obligaciones establecidas por la Orden. Era un modelo particularmente adecuado para integrar a miembros de la nobleza secular.

Cuando Floris V creó su Orden de Santiago en 1290 buscaba también articular en torno a la corte una estructura capaz de vincular a nobles y patricios acomodados con la autoridad condal sin exigirles abrazar la vida monástica. Desde esta perspectiva, el precedente de la Orden española ofrecía un ejemplo de cómo una institución caballeresca podía reunir prestigio, vínculos personales y funciones políticas.

Entrevistador: La documentación permite en ocasiones reconstruir estas relaciones siglos después. ¿Qué importancia tienen para la historia de su Orden los documentos conservados en Francia relacionados con la Orden del Toisón de Oro?

Príncipe de Bentheim: Constituyen un testimonio muy interesante para estudiar la memoria y la continuidad de esta tradición caballeresca durante la Edad Moderna. En la Colección Chifflet, conservada en la Biblioteca Municipal de Besanzón, existe un expediente con correspondencia entre Jules Chifflet y Thymon van Schoonhoven. Chifflet fue el decimonoveno canciller de la Orden del Toisón de Oro, mientras que Van Schoonhoven era un destacado patricio y administrador de Róterdam.

En aquella correspondencia recurrieron también a los trabajos del erudito flamenco Petrus Montanus para estudiar los antecedentes de la tradición caballeresca holandesa. La conservación de estos documentos dentro de la colección de Chifflet resulta especialmente significativa, porque demuestra el interés que esta tradición despertaba en círculos relacionados con el Toisón de Oro y permite situarla dentro del contexto más amplio de la cultura caballeresca de los Países Bajos durante la Edad Moderna, a pesar de las profundas divisiones políticas y religiosas de la época.

Entrevistador: Floris V es conocido también por haber elevado a la caballería a hombres que no pertenecían a la antigua nobleza. ¿Qué papel desempeñaron los ricos patricios holandeses en este proceso?

Príncipe de Bentheim: Existía una evidente dimensión política y financiera. Las políticas expansivas y las ambiciones de Floris V requerían recursos que no siempre podían obtenerse mediante las rentas feudales tradicionales, de modo que el conde recurrió también al capital de las élites urbanas y comerciales.

Un caso particularmente interesante es el del patricio de Utrecht Lambert de Vries, uno de sus principales acreedores. Después de asumir en 1291 una deuda de 12.000 libras holandesas relacionada con el conde, De Vries fue armado caballero por Floris V el 22 de abril de 1292. El episodio muestra hasta qué punto podían entrelazarse las necesidades financieras del poder condal, la fidelidad política y la promoción social. Floris utilizaba así su prerrogativa de conceder honores para incorporar a nuevos hombres a los círculos de poder vinculados a su persona.

Entrevistador: La Orden de Santiago posee actualmente una marcada dimensión internacional, pero esa vocación parece tener antecedentes muy antiguos. ¿Cómo desarrolló Floris V su política exterior y hasta qué punto sus ambiciones europeas terminaron condicionando su reinado?

Príncipe de Bentheim: Floris V era hijo de Guillermo II de Holanda, que había sido elegido rey de Romanos, y pertenecía por ello a un mundo político que trascendía ampliamente los límites de su condado. Él mismo desarrolló una intensa política internacional y trató de proyectar su influencia en algunas de las principales cortes europeas de finales del siglo XIII.

La prosperidad de Holanda estaba estrechamente vinculada al comercio, particularmente a las relaciones económicas con Inglaterra y Flandes. Floris mantuvo por ello alianzas, no siempre estables, con soberanos tan importantes como Eduardo I de Inglaterra y Felipe IV de Francia. Su matrimonio con Beatriz de Dampierre debe situarse igualmente dentro de las complejas relaciones con Flandes.

Sus aspiraciones llegaron incluso a Escocia. Durante la crisis sucesoria conocida como la Great Cause, Floris presentó en 1291 su propia reclamación dinástica al trono escocés. Su intensa participación en la política internacional acabaría teniendo graves consecuencias. El cambio de orientación de su política, alejándose de Inglaterra y aproximándose a Francia, contribuyó a crear el contexto en el que varios nobles holandeses conspiraron contra él. Floris fue capturado y asesinado el 27 de junio de 1296.

Entrevistador: La Orden continúa activa en nuestros días. Entiendo que reúne actualmente a hombres y mujeres destacados en distintos ámbitos profesionales y empresariales de numerosos países. ¿Cómo combina hoy la Orden la conservación de su historia y de los valores caballerescos con esa dimensión internacional?

Príncipe de Bentheim: Hoy la Muy Noble Orden Ecuestre de Santiago es una comunidad internacional que procura mantener un equilibrio entre su herencia histórica y las realidades del presente. El ingreso se realiza exclusivamente por invitación y entre nuestros miembros encontramos personas destacadas del mundo empresarial, profesional y de otros ámbitos.

La conservación y el estudio de la historia de la Orden, así como la defensa de determinados principios y valores de la tradición caballeresca, siguen siendo fundamentales para nosotros. Pero queremos también que la pertenencia a la Orden tenga una dimensión contemporánea. Favorecemos el encuentro entre nuestros miembros, el intercambio de ideas y la creación de relaciones de confianza que puedan dar lugar a iniciativas y colaboraciones internacionales.

El próximo mes de septiembre, por ejemplo, celebraremos un encuentro que refleja bastante bien ese equilibrio. Comenzará con una ceremonia religiosa solemne vinculada a nuestra tradición y continuará al día siguiente con una jornada de polo para nuestros miembros. Es un deporte verdaderamente internacional, con una presencia muy importante en países como Argentina, aunque puede practicarse en circunstancias bastante peculiares. Recuerdo que, en una ocasión, en Kenia, antes de comenzar nuestro partido tuvieron que asegurarse de que no hubiera leones en el campo.


Entrevistador: En el ámbito personal, vive con su esposa, la princesa Madeleine, en la región bávara del Tegernsee, al sur de Múnich. Su hijo, el príncipe Maximilian, participa también activamente en la Orden como vicegobernador. ¿Qué significa para usted que una nueva generación de la familia asuma responsabilidades dentro de la institución?

Príncipe de Bentheim: Madeleine y yo disfrutamos mucho de nuestra vida en Tegernsee. Es un lugar extraordinario, próximo a Múnich y, al mismo tiempo, muy bien situado respecto a Austria e Italia, lo que le confiere un carácter particularmente abierto e internacional. Vivimos muy cerca del lago, en un entorno tranquilo que apreciamos enormemente.

En cuanto a Maximilian, me produce una gran satisfacción verlo asumir las responsabilidades de vicegobernador. La participación activa de una nueva generación es fundamental para garantizar que tanto el legado histórico de nuestra familia como los proyectos actuales de la Orden puedan tener continuidad en el futuro.

Entrevistador: Los vínculos de su familia con España tienen también una dimensión personal a través de su esposa, la princesa Madeleine. ¿Podría hablarnos de su relación con este país?

Príncipe de Bentheim: España ocupa un lugar muy especial en nuestra familia. Madeleine creció en Las Palmas de Gran Canaria, donde su padre era propietario de un hotel. Durante aquellos años estudió en un colegio religioso, una experiencia importante en su formación y en su conocimiento de la cultura española. Habla español con fluidez y conserva un profundo afecto por España.

Esa relación personal hace que los antiguos vínculos históricos de nuestra familia con la península ibérica tengan también para nosotros una dimensión mucho más cercana.

Entrevistador: Alteza Serenísima, muchas gracias por su tiempo y por habernos permitido recorrer a través de esta conversación tantos aspectos de la historia de su familia y de la Orden.

Príncipe de Bentheim: Muchas gracias a ustedes. Ha sido un verdadero placer mantener esta conversación y poder compartir con sus lectores una parte de nuestra historia.

Referencias

(1) Gothaisches Genealogisches Handbuch: Fürstliche Häuser 2018, GGH 7 – Bentheim, II. Linie: Bentheim und Steinfurt, Verlag des Deutschen Adelsarchivs, Marburg 2018, p. 200–208.

•             Sitio web: ordevansintjacob.nl
•             Dirección de correo electrónico: jvbq@fastmail.nl
•             Lecturas adicionales:

 Imágenes.

1.Museo del Louvre. Colección Edmond de Rothschild. Jacques Charles Bar, Caballero de Santiago en Holanda. París 1778/79.
 
2.Dirk V (1054 – 1091), un conde frisón (comes Fresonum) que gobernó los territorios que más tarde se conocerían como el Condado de Holanda. Era hijo de Gertrudis de Sajonia y su primer esposo, Floris I. Fuente: Hollandse jaar-boeken of Rijm-kronijk van Melis Stoke. Behelsende de geschiedenissen des lands, onder de Princen van het eerste Huis, tot den jare 1305.
 
3.Escudo de armas de los Príncipes de Bentheim-Steinfurt. De: Escudo de armas. Stemma Verlag: Alemania. Publicado hacia 1820. Grabado en cobre de escudo de armas de hacia 1820.
 
4. Esta fotografía fue tomada con motivo de la cena posterior a la investidura en la Grote Kerk en Dordrecht el 23 de mayo de 2026. De izquierda a derecha: SAS Maximilian Prinz zu Bentheim und Steinfurt, KJH (vicegobernador); SAS Carl-Ferdinand Fürst zu Bentheim-Steinfurt, KJH (jefe de la Casa de Bentheim-Steinfurt); SAS Georg-Viktor Prinz zu Bentheim und Steinfurt, KJH (gobernador). Crédito de la fotografía: Princesa Madeleine zu Bentheim und Steinfurt, DJH.

Publicado por La Mesa de los Notables.

domingo, 19 de julio de 2026

TREINTA AÑOS DE INVESTIGACIÓN PLASMADOS EN NEGRO SOBRE BLANCO.


Último trabajo del Dr. Francisco Acedo Fernández.

 Riestra2026.

Hace escasas fechas recibí los dos volúmenes de los que se compone El Linaje del Conde Don Vela, obra que presentamos en este mismo blog el pasado 27 de junio.
La primera impresión fue buena. Edición cuidada, buena encuadernación con una presentación sobria, pero no por ello exenta de cierta elegancia que invita a abrir sus páginas.
El estudio está dedicado a su pareja. Pocas cosas expresan mejor la importancia que un investigador concede a su trabajo que dedicar el fruto de más de tres décadas de esfuerzo a la persona que ha compartido con él ese largo camino, regalándole su paciencia y comprensión a una dedicación que solo quienes investigan conocen bien.

Fruto de más de treinta años de investigación, esta publicación, editada en dos volúmenes, constituye uno de los proyectos genealógicos más ambiciosos aparecidos en los últimos años sobre la historia medieval peninsular. Su objetivo principal es reconstruir la descendencia del conde Vela Jiménez, uno de los personajes más relevantes de la Alta Edad Media hispánica, siguiendo su evolución familiar durante más de trece siglos.

La magnitud del trabajo impresiona desde las primeras páginas. El autor desarrolla 54 líneas genealógicas, recorriendo centenares de generaciones y un sinfín de personajes pertenecientes a la nobleza, a las diferentes casas reales y a numerosas familias españolas y americanas de origen hispano. El resultado trasciende la mera sucesión de nombres, ofreciendo una visión de la evolución de las élites familiares y de su influencia en la construcción histórica de la Península Ibérica.

Es de destacar el contenido del primer volumen, dedicado a las grandes casas medievales de Pamplona, Navarra, Aragón, León, Castilla y Galicia. La obra reconstruye de manera conjunta las distintas ramas de la dinastía Jimena, una de las familias fundamentales para comprender la formación de los reinos cristianos peninsulares. Asimismo, dedica una atención singular al estudio de los ascendientes del Cid Campeador y de doña Jimena, revisando críticamente la documentación conservada y la historiografía precedente.

El segundo volumen se centra en la Casa de Vela de Ávila, desarrollando por primera vez una reconstrucción integral de este extenso linaje desde la Edad Media hasta el siglo XX. En sus páginas aparecen numerosas casas nobiliarias españolas, así como personajes de enorme relevancia histórica, entre ellos Blasco Núñez Vela, primer virrey del Perú, y Santa Teresa de Jesús, cuya genealogía familiar es estudiada con notable amplitud.

Uno de los mayores méritos de esta investigación reside en su voluntad de integrar la genealogía dentro de la historia social. Los árboles familiares dejan de ser simples esquemas de parentesco para convertirse en una herramienta que permite comprender la movilidad social, las alianzas políticas, la formación de los grandes patrimonios y la evolución de las élites durante más de un milenio.

La obra también plantea diversas hipótesis genealógicas de gran alcance. Entre ellas, el autor sostiene haber documentado determinadas conexiones entre las dinastías cristianas peninsulares y las musulmanas de al-Ándalus, así como nuevas reconstrucciones sobre diversos linajes medievales. Estas propuestas constituyen aportaciones del investigador que, como corresponde a cualquier trabajo histórico de esta naturaleza, deberán seguir siendo objeto de análisis y debate por parte de la comunidad académica.

Precisamente ahí reside uno de los valores del libro: su capacidad para estimular nuevas investigaciones. La historia avanza gracias al estudio directo de las fuentes, al contraste documental y al debate científico. Toda investigación amplia y rigurosa enriquece el conocimiento colectivo, incluso cuando algunas de sus conclusiones suscitan discusión.

El esfuerzo realizado por don Francisco Acedo Fernández merece un sincero reconocimiento. Muy pocos investigadores dedican varias décadas de su vida a un proyecto con semejante amplitud documental y cronológica. Esa perseverancia se refleja en una obra de gran envergadura que, por su alcance, creemos está llamada a ocupar un lugar destacado entre los estudios dedicados a la genealogía histórica española.
Quienes disfrutan de la historia o simplemente desean comprender mejor cómo se entrelazan las familias que protagonizaron nuestra historia, encontrarán en estos dos volúmenes una lectura de enorme interés.

Desde aquí solo queda felicitar al Dr. Francisco Acedo Fernández por culminar una investigación de tan largo recorrido y agradecerle haber puesto a disposición de los investigadores y aficionados una obra que, sin duda, enriquecerá el estudio de nuestro pasado y abrirá nuevas vías para futuras investigaciones.

Artículo relacionado: aquí.

 Riestra2026.

Publicado por La Mesa de los Notables.


sábado, 27 de junio de 2026

EL LINAJE DEL CONDE DON VELA: UNA RECONSTRUCCIÓN MONUMENTAL DE TRECE SIGLOS DE HISTORIA FAMILIAR.

Novedad bibliográfica. 

La publicación de El Linaje del Conde Don Vela, del historiador y académico Dr. Francisco Acedo Fernández, constituye uno de los acontecimientos más relevantes de los últimos años en el ámbito de la genealogía histórica peninsular. Fruto de más de treinta años de investigación, esta obra, publicada en dos tomos por The Golden Pelican Group, ofrece una reconstrucción sistemática de uno de los linajes más extensos e influyentes de la historia de España.

A través de 54 líneas genealógicas, el autor sigue la evolución de la descendencia del conde Don Vela desde la Alta Edad Media hasta nuestros días, permitiendo al lector recorrer más de trece siglos de historia familiar. El resultado es un extraordinario mosaico humano en el que miles de personas, pertenecientes a contextos sociales, políticos y culturales muy diversos, se insertan en los grandes procesos históricos de la Península Ibérica y del continente americano.

Las dinastías reales de la España medieval.

El primer tomo se centra en el estudio del tronco familiar de Vela Jiménez y de las grandes dinastías reales hispánicas. A través de quince líneas genealógicas se reconstruyen sistemáticamente las ramas de las dinastías Íñiga y Jimena, reyes de Pamplona, Nájera, Navarra, Aragón, León, Castilla y Galicia.

Uno de los principales logros de esta investigación es la reconstrucción integral de todas las ramas de la Dinastía Jimena, abordadas conjuntamente por primera vez en un estudio de conjunto. La obra permite comprender las complejas relaciones familiares existentes entre los distintos reinos peninsulares y ofrece una visión renovada de la formación de las monarquías medievales hispánicas.

Especial interés reviste asimismo la reconstrucción de los ascendientes del Cid Campeador y de doña Jimena. Tras un exhaustivo análisis crítico de la documentación y de la historiografía precedente, el autor propone una genealogía que podría considerarse definitiva a la luz de las fuentes actualmente disponibles.

Entre las conclusiones más sorprendentes del estudio destaca, según el estudio realizado por el autor, la demostración documental de que el profeta Mahoma figura entre los antepasados de los reyes de Pamplona y, por extensión, de numerosas familias reales europeas y linajes nobiliarios contemporáneos. Igualmente novedosa resultaría la demostración de que Carlomagno y los propios monarcas pamploneses terminaron integrándose en la ascendencia de diversas dinastías musulmanas andalusíes, revelando la extraordinaria interconexión genealógica existente entre las élites cristianas y musulmanas medievales.


Los Vela de Ávila: una familia reconstruida por primera vez.

El segundo tomo está dedicado a la Casa de Vela de Ávila, descendiente de Fernán Núñez, repoblador de la ciudad en tiempos de Raimundo de Borgoña. Aunque diversas ramas de esta familia habían sido estudiadas fragmentariamente por algunos genealogistas, nunca hasta ahora se había llevado a cabo una reconstrucción integral y sistemática del conjunto del linaje.

El estudio sigue la evolución de estas ramas desde el siglo XI hasta el siglo XX, mostrando enormes diferencias sociales y económicas entre ellas, así como su progresiva dispersión geográfica por distintas regiones españolas y posteriormente por América.

Entre las familias estudiadas se encuentran la línea primogénita de los Vela de Ávila, hoy representada por los Fitz-James Stuart, duques de Peñaranda y de Berwick; los condes de Castrillo; los condes de Perelada; los duques de Fernán Núñez y de Montellano; los marqueses de Valparaíso; los duques de Tarancón; los marqueses del Prado en Nápoles; los marqueses de Salvatierra de Peralta; los marqueses de Coquilla; los marqueses de Escalona y de Casa Fuerte; los duques de Bivona; los marqueses de Mirabal; los marqueses de Casa Dávila; los marqueses de Guadalcázar; los condes de Campo Alange; los marqueses pontificios de Pacheco y los marqueses de Marchelina, así como numerosas familias de España y América descendientes de este extenso tronco familiar.

Blasco Núñez Vela, Santa Teresa y las ramas americanas.

La figura de Blasco Núñez Vela, primer virrey del Perú, ocupa un lugar central en esta segunda parte. El autor reconstruye la genealogía de sus parientes más cercanos y de numerosas ramas colaterales, muchas de las cuales se trasladaron al continente americano acompañando al virrey.

Algunas de estas ramas acabarían entroncando con las casas imperiales de los incas y de los mexicas, incorporando a la descendencia de Huayna Cápac y de Moctezuma II al extenso árbol genealógico de los Vela.

Otro de los aspectos más destacados de la obra es la reconstrucción sistemática de la familia de Santa Teresa de Jesús, probablemente la figura más universal surgida de este linaje. La genealogía de la santa abulense es estudiada tanto en España como en América, ordenando y clarificando una tradición genealógica que hasta ahora se presentaba dispersa y, en ocasiones, contradictoria.

Genealogía, limpieza de sangre y crítica documental.

La obra no se limita a enumerar generaciones y parentescos. Uno de sus mayores intereses reside en el análisis crítico de determinadas tradiciones familiares y de las falsificaciones documentales surgidas durante la Edad Moderna.

Movidos por la necesidad de demostrar limpieza de sangre, algunos descendientes alteraron o reinterpretaron documentos para ocultar ascendencias judeoconversas. El estudio examina críticamente estos procesos, desmontando determinadas construcciones genealógicas elaboradas en siglos posteriores y proponiendo nuevas interpretaciones basadas en la documentación histórica.

Una obra de referencia.

Más allá del interés puramente genealógico, El Linaje del Conde Don Vela constituye una profunda reflexión sobre la Historia de Familia como disciplina historiográfica. La obra demuestra que la extraordinaria riqueza documental conservada en España y Portugal permite reconstruir, con pleno rigor científico, genealogías de más de un milenio de duración.

Nos encontramos, en definitiva, ante una obra llamada a convertirse en referencia imprescindible para genealogistas, heraldistas, historiadores y todos aquellos interesados en la historia de las familias, de las élites y de las sociedades de la Península Ibérica y del mundo hispánico.

Las 54 líneas genealógicas de El Linaje del Conde Don Vela.

Tomo I.
1. La descendencia primogénita de Eneco: los reyes de Pamplona de la Dinastía Íñiga.
2. La descendencia de García Jiménez: los reyes de Pamplona y Nájera de la Dinastía Jimena.
3. La descendencia de Ramiro I: los Jimenos reyes de Aragón.
4. La descendencia de García Sánchez III: los Jimenos reyes de Pamplona y Navarra.
5. La descendencia de Fernando I: los Jimenos reyes de León, Castilla y Galicia.
6. La descendencia primogénita de Vela Jiménez: los condes de Álava.
7. La descendencia de Íñigo Vélaz: los Vela del Romanz del Infant García.
8. La descendencia de Jimeno Vélaz: el origen de los Dávila.
9. La descendencia de Jimena Vélaz: la familia materna de doña Jimena.
10. La descendencia de Nuño Vélaz: los condes de Cea.
11. La descendencia de Froiliuba Bermúdez: la familia del Cid.
12. La descendencia del conde Vela Bermúdez: los condes de Sarria.
13. La descendencia de Bermudo Ovéquiz: los Ponce de León.
14. La descendencia de Oneca Vélaz: los condes de Portucale (I).
15. La descendencia de Muniadona Díaz: los condes de Portucale (II).

Tomo II.
16. La descendencia de Fernán Núñez, la línea primogénita de los Vela de Ávila, señores de Tabladillo, marqueses de Sofraga, duques de la Roca, de Peñaranda y de Berwick.
17. La descendencia de Serapio del Alcázar y Vera de Aragón, VII marqués de Peñafuerte.
18. La descendencia de Gabriela del Alcázar y Vera de Aragón, VII duquesa de Sotomayor.
19. La descendencia de María Manuela Vera de Aragón y Nin de Zatrillas, V marquesa de Peñafuerte: los marqueses de Bacares, condes de la Puebla del Maestre.
20. La descendencia de María de Acuña Vela: los condes de Castrillo.
21. La descendencia de María Vela Núñez: los condes de Perelada, grandes de España; los marqueses de Gramosa, grandes de España, y los marqueses de Albaserrada.
22. La descendencia de Clara María Vela Maldonado y Bullón: los duques de Fernán Núñez y de Montellano.
23. La descendencia de Francisco Blázquez Vela Núñez: los señores de Guillamas y de Zorita.
24. La descendencia de Juan Blázquez Vela Núñez.
25. La descendencia de Luis Vela Núñez.
26. La descendencia de Juan Velázquez Vela Núñez, I señor de Tabladillo.
27. La descendencia de Pedro Vela.
28. La descendencia de Juan Vela Sánchez de Ágreda.
29. La descendencia de Manuel Vela Tirado.
30. La descendencia de Magdalena Vela Matute: los marqueses de Valparaíso y los duques de Tarancón.
31. La descendencia de Diego Vela: los marqueses del Prado en Nápoles y los marqueses de Salvatierra de Peralta.
32. La descendencia de María Josefa Medina y Vela.
33. La descendencia de Fernán Núñez Vela.
34. La descendencia de Alonso Núñez Dávila: los Henao.
35. La descendencia de Juana Blázquez Vela: los Guillamas.
36. La descendencia de Francisco de Guillamas y San Pedro: los antiguos señores de Zorita.
37. La descendencia de Alonso Blázquez Guillamas.
38. La descendencia de Pedro de Guillamas.
39. La descendencia de Gil García Núñez.
40. La descendencia de Fernán Núñez Blázquez: los señores de Manzanero y Velayos, marqueses de Coquilla.
41. La descendencia de Isabel Vázquez Coronado: los marqueses de Escalona y Casa Fuerte.
42. La descendencia de María del Carmen de Acuña y de Witte, IX marquesa de Casa Fuerte: los duques de Bivona.
43. La descendencia de Juan Blázquez Dávila de Cordovilla: la familia de Santa Teresa.
44. La descendencia de Agustín de Ahumada.
45. La descendencia de Bartolina Vargas Rivilla.
46. La descendencia de Pedro Nolasco Vargas Rivilla.
47. La descendencia de Miguel Vargas Rivilla.
48. La descendencia de María de Ahumada.
49. La descendencia de Teresa de Cepeda y Alcalde de Baeza: los condes pontificios de Cepeda, condes de Santa Teresa.
50. La descendencia de José de Cepeda y de Torres Montes: los marqueses de Guadalcázar, grandes de España, y los condes de Campo Alange.
51. La descendencia de Luisa Javiera de Salamanca y Negrete: los marqueses pontificios de Pacheco.
52. La descendencia de Ana de Cepeda y Ortiz de Abreu: los marqueses de Marchelina.
53. La descendencia de Fernán Blázquez Dávila: los marqueses de Mirabal.
54. La descendencia de Juan Sancho Dávila: los marqueses de Casa Dávila.

Publicado por La Mesa de los Notables.