sábado, 22 de agosto de 2026

ENTREVISTA EXCLUSIVA CON S.A.S. EL PRÍNCIPE DE BENTHEIM PARA LA MESA DE LOS NOTABLES.

LOS CONDES DE HOLANDA, LA ORDEN DE SANTIAGO Y LA EXPANSIÓN DE LOS REINOS CRISTIANOS.


El barón Ralph Juchter van Bergen Quast solicitó audiencia a Su Alteza Serenísima el príncipe Georg zu Bentheim und Steinfurt con el propósito de mantener una entrevista exclusiva para nuestro blog, La Mesa de los Notables. La conversación que se formula en ella nace con una finalidad que trasciende el mero interés testimonial, como es la de servir de llamamiento a historiadores, archiveros e investigadores para profundizar en el estudio de las primeras relaciones entre los condes de Holanda y la Orden de Santiago, así como en la participación de aquellos en la expansión de los reinos cristianos de la península ibérica durante los siglos XII y XIII.

Si bien se conocen algunos episodios de particular relevancia, como la presencia del conde Guillermo I de Holanda en el asedio de Alcácer do Sal en 1217, una parte considerable de la documentación conservada en archivos españoles y portugueses permanece aún sin haber sido examinada de manera sistemática desde esta perspectiva.

La presente entrevista aspira, asimismo, a suscitar el interés de quienes trabajan en archivos españoles, portugueses o eclesiásticos y se encuentran en disposición de localizar cartas inéditas o escasamente estudiadas, referencias contenidas en crónicas, listas de combatientes u otros testimonios documentales relativos a la presencia de caballeros procedentes del norte de Europa y, de manera particular, de miembros de la Casa de Holanda o de personas vinculadas a ella en la península ibérica medieval.

El conocimiento y la difusión de estos hallazgos entre los miembros de la Orden podrían contribuir a esclarecer unos vínculos históricos que forman parte de la memoria común de la caballería europea y de las relaciones que, a lo largo de la Edad Media, unieron a los territorios del norte y del sur de la Cristiandad latina.

Con el propósito de situar esta cuestión en su debido contexto histórico y dinástico, y de abordar tanto sus antecedentes medievales como su proyección en el presente, Su Alteza Serenísima el príncipe Georg zu Bentheim und Steinfurt responde en exclusiva a las preguntas del Barón para  La Mesa de los Notables:

Entrevistador: Bienvenido, Alteza Serenísima, y muchas gracias por atendernos. Su familia cuenta con siglos de historia, pero su propia trayectoria profesional se ha desarrollado también en ámbitos muy distintos de los tradicionalmente asociados a una casa principesca. Antes de ocuparnos de sus actuales responsabilidades dinásticas, ¿podría hablarnos brevemente de su carrera profesional?

Príncipe de Bentheim: Muchas gracias por la invitación. Antes de asumir mis actuales responsabilidades desarrollé mi carrera profesional en el sector financiero. Trabajé como banquero en Merrill Lynch, en Nueva York. Era un entorno muy dinámico y exigente, bastante alejado del mundo de los archivos históricos y de la historia de las casas nobiliarias europeas, pero me proporcionó una experiencia internacional de enorme valor.

Entrevistador: Es, desde luego, un cambio considerable. Si repasamos la larga historia de su familia encontramos numerosas figuras destacadas, pero hay una que me resulta especialmente interesante: su antepasado, el conde Karl Paul Ernst, que compaginó las responsabilidades de gobierno con una intensa actividad cultural. ¿Podría hablarnos de él?

Príncipe de Bentheim: Con mucho gusto. Karl Paul Ernst, conde de Bentheim-Steinfurt, vivió entre 1729 y 1780 y fue conde de Steinfurt. Se le recuerda especialmente por haber impulsado el desarrollo de la cultura musical en Burgsteinfurt. Durante su juventud realizó numerosos viajes acompañado por su preceptor, el profesor y jurista Johann Christoph Buch, entre otros motivos para perfeccionar su conocimiento del francés. En 1750, tras obtener la sanción imperial, asumió finalmente sus responsabilidades de gobierno.

Entrevistador: También pasó algún tiempo en Francia durante un periodo histórico particularmente interesante, ¿no es así?

Príncipe de Bentheim: Sí. Durante la Guerra de los Siete Años, entre 1756 y 1763, Karl residió en París. Aquella estancia tuvo una gran importancia en su formación intelectual. Allí fue iniciado en la francmasonería y tuvo ocasión de conocer a Voltaire, de quien se convirtió en un gran admirador. También se relacionó con algunas de las principales figuras de la Ilustración francesa, entre ellas Diderot y d’Alembert, al tiempo que cultivaba sus intereses por la música, los idiomas, la literatura y las ciencias naturales.

Benjamin Franklin residiría también posteriormente en París, entre 1779 y 1782. Llegó a ser Venerable Maestro de la logia masónica de las Nueve Hermanas (Les Neuf Sœurs), que desempeñó un papel destacado en los círculos franceses favorables a la causa de la independencia de los Estados Unidos.

Entrevistador: Su familia mantiene asimismo importantes vínculos genealógicos con la familia real neerlandesa. ¿De dónde procede ese parentesco?

Príncipe de Bentheim: Es un parentesco que puede seguirse claramente a través de las casas de Nassau y de Waldeck-Pyrmont. Karl Paul Ernst, por ejemplo, contrajo matrimonio con Charlotte Sophie von Nassau-Siegen (1729-1759), hija de Friedrich Wilhelm II de Nassau-Siegen y de Sophie Polyxena Concordia von Sayn-Wittgenstein-Hohenstein. La rama de Nassau-Siegen pertenece a la gran Casa de Nassau, de la que procede también la actual dinastía real de los Países Bajos, por lo que existen antiguos vínculos genealógicos entre ambas familias.

Estos lazos se reforzaron posteriormente cuando mi antepasado Alexis, IV príncipe de Bentheim y Steinfurt, contrajo matrimonio con la princesa Pauline de Waldeck y Pyrmont. Mi madre pertenece también a esta casa. Los Waldeck-Pyrmont están, a su vez, estrechamente vinculados a la monarquía neerlandesa: la reina Emma de los Países Bajos pertenecía a esta familia. Todo ello explica los estrechos vínculos familiares que históricamente han unido nuestra casa con la familia real de los Países Bajos.

Entrevistador: Su familia está también vinculada a la Muy Noble Orden Ecuestre de Santiago, una Orden cuyos orígenes se sitúan en la Holanda medieval y que está estrechamente relacionada con la historia de su casa.

Príncipe de Bentheim: Así es. Nuestra vinculación con los condes de Holanda constituye un elemento fundamental de la historia de nuestra familia (1). La Casa principesca de Bentheim und Steinfurt se considera sucesora legal y directa de la última heredera de los condes de Holanda. Esta ascendencia nos vincula profundamente con los Países Bajos y nos permite mantener vivo el legado histórico de los antiguos condes de Holanda, dentro del cual se inscribe también nuestro papel como custodios de la Muy Noble Orden Ecuestre de Santiago, cuya fundación atribuimos a los condes de Holanda.

Entrevistador: ¿Qué relación histórica existe entre la Orden de Santiago vinculada a su familia y la conocida Orden de Santiago española?

Príncipe de Bentheim: La relación debe entenderse fundamentalmente en términos de afinidad histórica e inspiración, y no como una continuidad institucional directa. Un episodio especialmente significativo tuvo lugar cuando el conde Guillermo I de Holanda, abuelo de Floris V, participó en la campaña de Alcácer do Sal de 1217, en la que intervino también la Orden de Santiago. Durante aquella expedición, Guillermo I pudo conocer directamente la actuación militar de los caballeros de Santiago, su participación en la expansión de los reinos cristianos peninsulares y su estrecha vinculación con la Corona portuguesa. Es posible que el recuerdo de aquel encuentro perdurase dentro de la casa condal y que, posteriormente, influyera en Floris V cuando adoptó el nombre y el concepto de Santiago para su propio proyecto político y caballeresco en 1290.

Entrevistador: ¿Podría explicarnos de qué manera la expedición del conde Guillermo I a la península ibérica en 1217 pudo establecer ese primer vínculo con los caballeros de Santiago?

Príncipe de Bentheim: Se produjo en el contexto de la Quinta Cruzada. El conde Guillermo I de Holanda encabezaba una flota de cruzados procedentes del norte de Europa que, durante su viaje hacia Tierra Santa, intervino en las operaciones militares que se desarrollaban en la península ibérica. Una de las principales fue el asedio de Alcácer do Sal, en 1217, contra los almohades. Tras la capitulación de la plaza, esta quedó vinculada a la Orden de Santiago. Aquella campaña puso en contacto directo a los cruzados dirigidos por el conde de Holanda con las fuerzas y órdenes militares peninsulares y constituye, por tanto, un antecedente especialmente significativo para comprender las relaciones posteriores.

Entrevistador: Aunque la participación de Guillermo I en el asedio de Alcácer do Sal está documentada, queda todavía mucho por conocer acerca de los contactos de los condes de Holanda con la península ibérica. ¿Existen todavía lagunas importantes en esta historia? ¿Qué podría aportar la comunidad académica?

Príncipe de Bentheim: Sin duda. Disponemos de algunos episodios bien documentados, pero todavía queda mucho por investigar acerca de la presencia de cruzados procedentes del norte de Europa en la península ibérica durante la expansión de los reinos cristianos. Los archivos españoles y portugueses, así como numerosos fondos eclesiásticos, pueden conservar cartas, registros, referencias cronísticas u otros documentos que permitan conocer mejor estos contactos.

Por ello, invitamos a historiadores, archiveros, investigadores y especialistas a colaborar en esta línea de investigación. Cualquier referencia documental a los condes de Holanda o a los primeros contactos caballerescos entre los Países Bajos y los reinos peninsulares durante los siglos XII y XIII puede resultar de gran interés. Animamos a quienes encuentren este tipo de documentación a ponerse en contacto con la Orden. La colaboración académica puede ayudarnos a reconstruir unas relaciones históricas que todavía conocemos de manera fragmentaria.

Entrevistador: Más allá de la relación militar, ¿qué influencia tuvo en la Casa de Holanda la cultura de la peregrinación desarrollada en torno a Santiago de Compostela?

Príncipe de Bentheim: Santiago de Compostela fue uno de los grandes centros de peregrinación de la cristiandad medieval, junto con Roma y Jerusalén. La veneración de Santiago el Mayor y la extensa red de caminos que conducían a Compostela tuvieron una enorme influencia en toda Europa occidental, incluidos los Países Bajos. Los símbolos asociados a la peregrinación jacobea, especialmente la vieira, alcanzaron una difusión extraordinaria. Cuando Floris V fundó posteriormente nuestra Orden, en 1290, la advocación de Santiago permitía vincular aquella iniciativa caballeresca con una tradición religiosa y cultural de gran prestigio y profundamente arraigada en la Europa medieval.

Entrevistador: ¿Pudo servir la organización de la Orden de Santiago española como modelo para Floris V cuando estableció la Orden de Santiago holandesa en 1290?

Príncipe de Bentheim: Creo que existen paralelismos interesantes. A diferencia de otras órdenes militares de carácter monástico, la Orden de Santiago desarrolló una organización que permitía a sus caballeros contraer matrimonio y conservar bienes propios, aunque sometidos a las obligaciones establecidas por la Orden. Era un modelo particularmente adecuado para integrar a miembros de la nobleza secular.

Cuando Floris V creó su Orden de Santiago en 1290 buscaba también articular en torno a la corte una estructura capaz de vincular a nobles y patricios acomodados con la autoridad condal sin exigirles abrazar la vida monástica. Desde esta perspectiva, el precedente de la Orden española ofrecía un ejemplo de cómo una institución caballeresca podía reunir prestigio, vínculos personales y funciones políticas.

Entrevistador: La documentación permite en ocasiones reconstruir estas relaciones siglos después. ¿Qué importancia tienen para la historia de su Orden los documentos conservados en Francia relacionados con la Orden del Toisón de Oro?

Príncipe de Bentheim: Constituyen un testimonio muy interesante para estudiar la memoria y la continuidad de esta tradición caballeresca durante la Edad Moderna. En la Colección Chifflet, conservada en la Biblioteca Municipal de Besanzón, existe un expediente con correspondencia entre Jules Chifflet y Thymon van Schoonhoven. Chifflet fue el decimonoveno canciller de la Orden del Toisón de Oro, mientras que Van Schoonhoven era un destacado patricio y administrador de Róterdam.

En aquella correspondencia recurrieron también a los trabajos del erudito flamenco Petrus Montanus para estudiar los antecedentes de la tradición caballeresca holandesa. La conservación de estos documentos dentro de la colección de Chifflet resulta especialmente significativa, porque demuestra el interés que esta tradición despertaba en círculos relacionados con el Toisón de Oro y permite situarla dentro del contexto más amplio de la cultura caballeresca de los Países Bajos durante la Edad Moderna, a pesar de las profundas divisiones políticas y religiosas de la época.

Entrevistador: Floris V es conocido también por haber elevado a la caballería a hombres que no pertenecían a la antigua nobleza. ¿Qué papel desempeñaron los ricos patricios holandeses en este proceso?

Príncipe de Bentheim: Existía una evidente dimensión política y financiera. Las políticas expansivas y las ambiciones de Floris V requerían recursos que no siempre podían obtenerse mediante las rentas feudales tradicionales, de modo que el conde recurrió también al capital de las élites urbanas y comerciales.

Un caso particularmente interesante es el del patricio de Utrecht Lambert de Vries, uno de sus principales acreedores. Después de asumir en 1291 una deuda de 12.000 libras holandesas relacionada con el conde, De Vries fue armado caballero por Floris V el 22 de abril de 1292. El episodio muestra hasta qué punto podían entrelazarse las necesidades financieras del poder condal, la fidelidad política y la promoción social. Floris utilizaba así su prerrogativa de conceder honores para incorporar a nuevos hombres a los círculos de poder vinculados a su persona.

Entrevistador: La Orden de Santiago posee actualmente una marcada dimensión internacional, pero esa vocación parece tener antecedentes muy antiguos. ¿Cómo desarrolló Floris V su política exterior y hasta qué punto sus ambiciones europeas terminaron condicionando su reinado?

Príncipe de Bentheim: Floris V era hijo de Guillermo II de Holanda, que había sido elegido rey de Romanos, y pertenecía por ello a un mundo político que trascendía ampliamente los límites de su condado. Él mismo desarrolló una intensa política internacional y trató de proyectar su influencia en algunas de las principales cortes europeas de finales del siglo XIII.

La prosperidad de Holanda estaba estrechamente vinculada al comercio, particularmente a las relaciones económicas con Inglaterra y Flandes. Floris mantuvo por ello alianzas, no siempre estables, con soberanos tan importantes como Eduardo I de Inglaterra y Felipe IV de Francia. Su matrimonio con Beatriz de Dampierre debe situarse igualmente dentro de las complejas relaciones con Flandes.

Sus aspiraciones llegaron incluso a Escocia. Durante la crisis sucesoria conocida como la Great Cause, Floris presentó en 1291 su propia reclamación dinástica al trono escocés. Su intensa participación en la política internacional acabaría teniendo graves consecuencias. El cambio de orientación de su política, alejándose de Inglaterra y aproximándose a Francia, contribuyó a crear el contexto en el que varios nobles holandeses conspiraron contra él. Floris fue capturado y asesinado el 27 de junio de 1296.

Entrevistador: La Orden continúa activa en nuestros días. Entiendo que reúne actualmente a hombres y mujeres destacados en distintos ámbitos profesionales y empresariales de numerosos países. ¿Cómo combina hoy la Orden la conservación de su historia y de los valores caballerescos con esa dimensión internacional?

Príncipe de Bentheim: Hoy la Muy Noble Orden Ecuestre de Santiago es una comunidad internacional que procura mantener un equilibrio entre su herencia histórica y las realidades del presente. El ingreso se realiza exclusivamente por invitación y entre nuestros miembros encontramos personas destacadas del mundo empresarial, profesional y de otros ámbitos.

La conservación y el estudio de la historia de la Orden, así como la defensa de determinados principios y valores de la tradición caballeresca, siguen siendo fundamentales para nosotros. Pero queremos también que la pertenencia a la Orden tenga una dimensión contemporánea. Favorecemos el encuentro entre nuestros miembros, el intercambio de ideas y la creación de relaciones de confianza que puedan dar lugar a iniciativas y colaboraciones internacionales.

El próximo mes de septiembre, por ejemplo, celebraremos un encuentro que refleja bastante bien ese equilibrio. Comenzará con una ceremonia religiosa solemne vinculada a nuestra tradición y continuará al día siguiente con una jornada de polo para nuestros miembros. Es un deporte verdaderamente internacional, con una presencia muy importante en países como Argentina, aunque puede practicarse en circunstancias bastante peculiares. Recuerdo que, en una ocasión, en Kenia, antes de comenzar nuestro partido tuvieron que asegurarse de que no hubiera leones en el campo.


Entrevistador: En el ámbito personal, vive con su esposa, la princesa Madeleine, en la región bávara del Tegernsee, al sur de Múnich. Su hijo, el príncipe Maximilian, participa también activamente en la Orden como vicegobernador. ¿Qué significa para usted que una nueva generación de la familia asuma responsabilidades dentro de la institución?

Príncipe de Bentheim: Madeleine y yo disfrutamos mucho de nuestra vida en Tegernsee. Es un lugar extraordinario, próximo a Múnich y, al mismo tiempo, muy bien situado respecto a Austria e Italia, lo que le confiere un carácter particularmente abierto e internacional. Vivimos muy cerca del lago, en un entorno tranquilo que apreciamos enormemente.

En cuanto a Maximilian, me produce una gran satisfacción verlo asumir las responsabilidades de vicegobernador. La participación activa de una nueva generación es fundamental para garantizar que tanto el legado histórico de nuestra familia como los proyectos actuales de la Orden puedan tener continuidad en el futuro.

Entrevistador: Los vínculos de su familia con España tienen también una dimensión personal a través de su esposa, la princesa Madeleine. ¿Podría hablarnos de su relación con este país?

Príncipe de Bentheim: España ocupa un lugar muy especial en nuestra familia. Madeleine creció en Las Palmas de Gran Canaria, donde su padre era propietario de un hotel. Durante aquellos años estudió en un colegio religioso, una experiencia importante en su formación y en su conocimiento de la cultura española. Habla español con fluidez y conserva un profundo afecto por España.

Esa relación personal hace que los antiguos vínculos históricos de nuestra familia con la península ibérica tengan también para nosotros una dimensión mucho más cercana.

Entrevistador: Alteza Serenísima, muchas gracias por su tiempo y por habernos permitido recorrer a través de esta conversación tantos aspectos de la historia de su familia y de la Orden.

Príncipe de Bentheim: Muchas gracias a ustedes. Ha sido un verdadero placer mantener esta conversación y poder compartir con sus lectores una parte de nuestra historia.

Referencias

(1) Gothaisches Genealogisches Handbuch: Fürstliche Häuser 2018, GGH 7 – Bentheim, II. Linie: Bentheim und Steinfurt, Verlag des Deutschen Adelsarchivs, Marburg 2018, p. 200–208.

•             Sitio web: ordevansintjacob.nl
             Dirección de correo electrónico: jvbq@fastmail.nl
             Lecturas adicionales:

 Imágenes.

1.Museo del Louvre. Colección Edmond de Rothschild. Jacques Charles Bar, Caballero de Santiago en Holanda. París 1778/79.
 
2.Dirk V (1054 – 1091), un conde frisón (comes Fresonum) que gobernó los territorios que más tarde se conocerían como el Condado de Holanda. Era hijo de Gertrudis de Sajonia y su primer esposo, Floris I. Fuente: Hollandse jaar-boeken of Rijm-kronijk van Melis Stoke. Behelsende de geschiedenissen des lands, onder de Princen van het eerste Huis, tot den jare 1305.
 
3.Escudo de armas de los Príncipes de Bentheim-Steinfurt. De: Escudo de armas. Stemma Verlag: Alemania. Publicado hacia 1820. Grabado en cobre de escudo de armas de hacia 1820.
 
4. Esta fotografía fue tomada con motivo de la cena posterior a la investidura en la Grote Kerk en Dordrecht el 23 de mayo de 2026. De izquierda a derecha: SAS Maximilian Prinz zu Bentheim und Steinfurt, KJH (vicegobernador); SAS Carl-Ferdinand Fürst zu Bentheim-Steinfurt, KJH (jefe de la Casa de Bentheim-Steinfurt); SAS Georg-Viktor Prinz zu Bentheim und Steinfurt, KJH (gobernador). Crédito de la fotografía: Princesa Madeleine zu Bentheim und Steinfurt, DJH.

Publicado por La Mesa de los Notables.