Riestra2026.
La reciente conquista del Mundial de Fútbol por
parte de España, tras imponerse a Argentina en la final, ha añadido una segunda
estrella al escudo de la selección. Pero ¿qué significan realmente esas
estrellas y cuál es la historia del emblema que las sostiene?
Durante dieciséis años, el escudo de
la selección española lució una única estrella. Era la huella imborrable del
Mundial conquistado en Sudáfrica en 2010, el título que cambió para siempre la
historia del fútbol español. Desde el pasado día 19, ese mismo escudo presenta
una segunda. Apenas unos centímetros de hilo dorado sobre la camiseta, pero
suficientes para recordar que España ha sido dos veces campeona del mundo.
La imagen resulta tan familiar que no todos, aunque cada vez son más, se detienen a pensar qué significan realmente
esas estrellas o desde cuándo forman parte del lenguaje universal del fútbol.
Lejos de ser un elemento decorativo, constituyen un distintivo reservado a las
selecciones campeonas del mundo. La FIFA autoriza que cada federación luzca una
estrella por cada Copa Mundial conquistada, de modo que el escudo se convierte
también en un resumen de su palmarés.
La costumbre de bordar estrellas
sobre el escudo de las selecciones, según tenemos entendido, no nació con la
Copa del Mundo. Su precedente se encuentra en el fútbol italiano, donde algunos
clubes comenzaron a utilizarlas para distinguir sus títulos nacionales. La
tradición dio el salto a las selecciones tras el tercer Mundial conquistado por
Brasil en México 1970 y terminó consolidándose como un símbolo universal del
fútbol.
Escudo de contorno español cargado con las armas completas de España timbradas de Corona Real y acompañadas por las Columnas de Hércules, coronadas con las coronas imperial y real, con la divisa «PLUS ULTRA». En punta figura un roel con las siglas «RFEF» de gules, flanqueado por la fecha «1909». El conjunto va surmontado por dos estrellas de cinco puntas de oro, bordadas exteriormente al escudo, como selección bicampeona del mundo.
En el caso de España, la primera
apareció tras el triunfo en el Mundial de Sudáfrica de 2010. La segunda se ha
incorporado después de la conquista del campeonato celebrado este mismo año
2026, situando a la selección española entre el reducido grupo de países que
han levantado el trofeo en más de una ocasión.
Pero el escudo sobre el que descansan
esas estrellas tiene una historia mucho más larga que los propios títulos
mundiales. Sus orígenes se remontan a 1920, cuando España disputó sus primeros
partidos internacionales en los Juegos Olímpicos de Amberes. Aquel equipo ya
vistió de rojo y utilizó como emblema un león rampante amarillo, inspirado en el
antiguo ducado de Brabante, un territorio históricamente vinculado a la
Monarquía Hispánica.
Con el paso de las décadas, el escudo
fue transformándose al mismo ritmo que la historia política del país. Cambiaron
coronas, escudos nacionales y elementos heráldicos hasta llegar al diseño
actual de la Real Federación Española de Fútbol. Incluso hubo lugar para una
curiosa rectificación histórica, ya que durante algún tiempo, la camiseta
reprodujo por error un escusón correspondiente a la rama francesa de la Casa de
Borbón. El fallo fue detectado, según creemos, por el historiador Jaime Salazar y corregido por
la Federación y Adidas en 2013, antes del Mundial de Brasil.
Desde entonces, las modificaciones
han respondido sobre todo a criterios de diseño y adaptación digital, sin
alterar la esencia del emblema. La última actualización importante llegó en
2021, con un escudo más limpio y legible, preparado para convivir tanto en una
camiseta como en una pantalla.
Las dos estrellas que hoy lo coronan
son, en realidad, la parte más reciente de una historia que comenzó hace más de
un siglo. El escudo ha cambiado varias veces. Las estrellas, en cambio, solo
aparecen cuando sucede lo más difícil en el fútbol, que no es otra cosa sino
ganar la Copa del Mundo.
Riestra2026.
Publicado por La Mesa de los
Notables.
